Rafa Nadal y su vida después del tenis: inversiones, lujo y negocios millonarios


El manacorí, retirado de la competición profesional, está completamente enfocado en su familia y en consolidar un imperio empresarial que no deja de crecer


Rafa Nadal© rafaelnadal
Ana ToroPeriodista y Locutora
20 de mayo de 2026 a las 17:21 CEST

Durante dos décadas, Rafa Nadal construyó una carrera legendaria dentro de las pistas. Sin embargo, mientras levantaba trofeos y escribía páginas imborrables en la historia del deporte, el mallorquín también preparaba cuidadosamente su futuro fuera del tenis. Hoy, retirado de la competición profesional, Nadal está completamente enfocado en consolidar un imperio empresarial que no deja de crecer y que abarca desde academias deportivas hasta hoteles, restauración, inmobiliaria de lujo e incluso perfumes. 

Rafa Nadal, hace muy pocos días en una entrevista para Movistar+© GTRES
Rafa Nadal, hace muy pocos días en una entrevista para Movistar+

Su academia, su proyecto más personal

El corazón de ese universo empresarial sigue siendo su proyecto más personal: la Rafa Nadal Academy by Movistar, inaugurada en Manacor en 2016. Mucho más que una escuela de tenis, la academia se ha convertido en una marca global que combina formación académica y deportiva para jóvenes promesas de todo el mundo. El modelo ha funcionado tan bien que Nadal ha ido expandiendo el concepto internacionalmente con nuevos centros y campus en distintos países, reforzando su papel como empresario vinculado al deporte y la educación.

Pero el extenista no se ha limitado al universo deportivo. Uno de los grandes pilares de su holding está en el turismo y la hostelería. En 2023 anunció junto a Meliá Hotels International el lanzamiento de Zel, una nueva marca hotelera inspirada en el estilo de vida mediterráneo. El primer establecimiento abrió en Mallorca y el objetivo es extender la firma a distintos destinos internacionales durante los próximos años.

Rafa nadal© Getty Images

Su aventura hotelera

La aventura hotelera no era nueva para Nadal. Antes de Zel ya había invertido en complejos turísticos en el Caribe mexicano y también había participado, junto a sus socios Abel Matutes y Manuel Campos Guallar, en la firma Mabel Capital, especializada en inversiones inmobiliarias y proyectos premium. A través de esta sociedad, el deportista ha estado vinculado a exclusivos desarrollos residenciales y a negocios audiovisuales de gran repercusión.

Tennisplayer Rafael Nadal and Xisca Perello during  centenary (100 anniversary) of Telefonica in Madrid on Friday, 19 April 2024.© GTRES

Viviendas de lujo en plena milla de oro de Marbella

Precisamente el sector inmobiliario se ha convertido en uno de los terrenos favoritos del campeón balear. Su último gran movimiento empresarial ha sido la alianza con Armani para construir Armani Residences Marbella, un exclusivo complejo de 33 viviendas de ultra lujo en plena Milla de Oro de Marbella. El proyecto, desarrollado junto a Sierra Blanca Estates y Palya Assets —la sociedad liderada por Nadal y Abel Matutes—, contará con spa privado, club exclusivo, servicio de concierge y viviendas de hasta 800 metros cuadrados.

La operación supone además el desembarco de Armani en el negocio residencial en España y confirma la capacidad de Nadal para asociarse con algunas de las firmas más prestigiosas del mundo. El propio extenista reconocía recientemente que este proyecto tiene un significado especial para él, no solo por la dimensión empresarial, sino también por volver a colaborar con la firma italiana con la que ya trabajó al inicio de su carrera deportiva.

Rafa Nadal jugando al golf© @rafanadal

El imperio Nadal también incluye restauración. El mallorquín ha participado en el exitoso grupo Tatel, con restaurantes en ciudades como Madrid, Ibiza o Beverly Hills y socios tan conocidos como Pau Gasol, Enrique Iglesias o Cristiano Ronaldo.

El apoyo de su familia

Además, ha diversificado todavía más sus inversiones entrando en sectores como la náutica sostenible, los NFT o la perfumería. En este último ámbito sorprendió al asociarse con la exclusiva firma Henry Jacques para lanzar varias fragancias inspiradas en su personalidad y estilo de vida. Todo este entramado empresarial se articula bajo Aspemir, el holding familiar que gestiona buena parte de sus inversiones y que durante los últimos años ha mostrado un notable crecimiento económico. Detrás del negocio continúan teniendo un papel importante sus padres, Sebastián Nadal y Ana María Parera, aunque ahora el exdeportista dispone de mucho más tiempo para implicarse personalmente en cada proyecto.

Con una fortuna estimada en cientos de millones de euros y una imagen internacional impecable, Nadal parece haber trasladado a los negocios la misma disciplina y ambición que mostró sobre la pista. Ya no compite en Roland Garros ni en la Copa Davis, pero sigue jugando —y ganando— en otra liga: la del lujo, las inversiones y las grandes marcas internacionales.