Carmen Machi vive uno de los mejores momentos de su carrera tras consolidarse como una de las intérpretes más destacadas de nuestro país gracias a su amplia trayectoria. La actriz, que lleva décadas conquistando escenarios y pantallas con su naturalidad y su enorme talento interpretativo, ha concedido una entrevista en la que se muestra más abierta que nunca. En ella reflexiona sobre su profesión, el éxito que ha alcanzado y su actual forma de vida, construida lejos de imposiciones y de lo normativo, fiel a su manera de entender una vida dedicada al mundo del espectáculo.
La intérprete ha asegurado durante la entrevista que ha concedido en El Mundo, que siempre ha tenido muy claro cuál era el camino que quería seguir. “Desde muy joven he hecho lo que he querido”, comenzó en el teatro con 17 años “sin saber nada” y afirma haber aprendido más, cuando ha dicho que no de manera rotunda. “Yo no necesitaba el cine ni la televisión para vivir de ser actriz”, pues en el mundo del teatro estaba más que asentada, con buen salario y viviendo de un trabajo que “gozaba” y ha “disfrutado muchísimo”.
“Nunca he tenido la sensación de haber hecho un papel que no quería hacer de verdad”, así lo ha explicado de manera tajante en el citado medio, dejando claro que el dinero no es lo primero que tiene en cuenta cuando se le presenta una oportunidad, aclarándoselo así a quienes tienen ese concepto acerca de la actriz. Todos sus trabajos los ha hecho porque ha querido y así los ha disfrutado, aunque algunos se consideran menos serios, lo monetario no ha estado nunca por delante de sus principios y preferencias.
Gran parte del público asocia a Machi con personajes cómicos, y ella misma admite que le encanta hacer comedia, aunque como actriz considera todos los géneros iguales, todos están basados en el esfuerzo, la preparación y el trabajo. “Yo no soy graciosa y nunca lo he sido", ha confesado. También se ha abierto y ha desvelado que paró "totalmente durante seis meses porque lo necesitaba por salud mental".
También ha hablado sobre cómo su nivel de popularidad ha cambiado debido a las plataformas de streaming. Comenta que antes podía viajar sin que prácticamente nadie la reconociese, pero desde que gran parte de sus películas y series se encuentran en plataformas como Netflix y están al alcance de espectadores en todo el mundo, eso ya no ocurre. “Esa exposición permanente es desagradable y genera ansiedad, sobre todo porque soy la persona más tímida del mundo, pero hay que darle la vuelta y asumirlo". Por último ha recordado entre risas el momento en que, estando en Times Square, una Minnie Mouse que trabajaba haciendo fotos con turistas, terminó pidiéndole una foto a ella.






