Roca Rey sigue en plena recuperación tras la grave cogida que sufrió hace una semana en la Maestranza de Sevilla. El astado le rozó la vena y la arteria en una extensión de entre 10 y 15 centímetros. Además, le provocó un importante destrozo muscular al tratarse de dos trayectorias profundas. Tal y como destacó el equipo médico, tuvo mucha suerte. Tras varios días ingresado en el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz en Sevilla, el peruano recibió el alta médica el pasado martes y se mostró de lo más agradecido a todas las personas que habían estado a su lado tras estos complicados momentos, principalmente su novia Tana Rivera. La hija de Eugenia Martínez de Irujo y Fran Rivera ha sido un importantísimo pilar para el diestro.
Ayudado por un bastón, Roca Rey contó cómo se encontraba y cuándo volvería al ruedo: "Ahora viene la parte dura de la recuperación, que es la rehabilitación, pero contento de poder estar aquí con ustedes, habiendo salido del hospital, tenía muchas ganas", comenzó diciendo a los medios allí presentes. "Agradecido a la vida, a Dios, a toda la gente que ha estado preocupada por mí", reiteró, consciente de todo el amor recibido en las últimas jornadas. Pese al grave accidente, Roca Rey tenía claro con qué quedarse de toda la experiencia: "Ha sido un triunfo importante, bonito, la verdad que fue una faena y una tarde en la que me sentía tranquilo y a gusto. Al final, llegó el percance pero me quedo con un buen sabor de boca ya no solo por lo que sentí internamente, sino por la pasión y la entrega que me ha demostrado el público sevillano".
Desde el pasado martes, el peruano no ha dudado en dejarse ver por algunas zonas de Sevilla con y sin Tana, mostrando una actitud de lo más positiva en su larga recuperación y demostrando que, pese al susto, nada le frena a la hora de disfrutar de diversos planes románticos y gastronómicos. El pasado jueves supimos cómo pasó el torero sus primeras horas fuera del hospital: Roca Rey sintió la necesidad de visitar a la Virgen de la Estrella, en Sevilla. Permaneció en el interior del templo, situado en el corazón del barrio de Triana, durante unos minutos para rezar y agradecer la suerte que había tenido tras la cogida.
Ahora, conocemos cuáles fueron sus planes de este viernes, festivo nacional con motivo del Día del Trabajador. El diestro acudió a comer a Sevruga Cervecería, ubicado en Coria del Río, en Sevilla. Ha sido el chef de la taberna hispalense quien ha posado junto al torero en una imagen que el restaurante ha compartido en sus redes sociales, junto al siguiente texto: "Hoy hemos tenido el honor de recibir en Sevruga Cervecería a Andrés Roca Rey. Gracias por su visita y por compartir este rato con nosotros. Le deseamos una pronta recuperación. Mucha fuerza". Este mismo sábado hemos sabido, además, que las noticias sobre su recuperación no son del todo buenas, pues el torero se ha visto obligado a cancelar el compromiso previsto para el próximo sábado 10 de mayo en Valladolid.
Un menú para todo tipo de paladares
En el Restaurante Sevruga, la experiencia comienza con un desfile de entrantes adaptados a todo tipo de gustos. Entre las propuestas frías, destacan combinaciones tan sugerentes como la ensalada de pimientos asados con ventresca de atún, el salmorejo coronado con huevo de codorniz y jamón o el delicado foie mi cuit acompañado de mermeladas de frutas. No faltan clásicos irresistibles como las anchoas del Cantábrico sobre pan tostado con tomate y aceite de aceitunas negras. Es en los entrantes calientes, sin embargo, donde la cocina se vuelve especialmente creativa: desde las brochetas de vieiras con alcachofas y puré de zanahoria, hasta los raviolis de morcilla de Burgos con manzana y Pedro Ximénez, pasando por bocados tan originales como las alcachofas en tempura negra rellenas de brandada de bacalao o las bolsitas crujientes de queso y cangrejo.
A la hora de los principales, la carta despliega una combinación equilibrada de mar y tierra con elaboraciones llenas de matices. En los pescados, brillan opciones como el albur de estero con patata al limón y ajada gallega, el lomo de bacalao con pisto y pil-pil de albahaca o una corvina sofisticada con puré de hinojo y foie. En carnes, la propuesta resulta igualmente tentadora: desde el solomillo ibérico relleno de foie y dátiles con puré de manzana, hasta el muslo de pato asado o la paletilla de cordero deshuesada, sin olvidar un contundente lomo alto de buey con patatas panaderas.










