Los fogones más famosos de la pequeña pantalla han vuelto y, a pesar de que hayan aterrizado de nuevo en La 1 con infinitas novedades, sigue siendo uno de los programas imprescindibles del público nocturno. Van por la quinta entrega de su 14º temporada —en su versión anónimos—, y el público ya tiene una clara favorita. Se trata de Paloma Zafrilla, una joven que, además de ser una gran apasionada de la cocina, estudia odontología y en su tiempo libre desarrolla diversas acciones filantrópicas que comparte en sus redes sociales. Además, comparte su día a día con el jinete Juan Matutue, con quien se dio el 'sí, quiero' en octubre de 2025.
Paloma —o Palo, como es llamada cariñosamente por su círculo cercano— es una joven de 25 años que, desde siempre, ha tenido claro lo que quería que fuera su vida. Pasó su infancia en el pueblo manchego de Almansa (Albacete), y estudió durante la mayoría de los ciclos educativos en centros religiosos, los cuales forjaron su inquebrantable fe cristiana, tal y como ha declarado en numerosas ocasiones en el programa.
"Soy muy creyente", afirmaba durante una conversación con el chef (juez en el programa) Pepe Rodríguez, explicando que "hace cinco años tuve una experiencia preciosa y ahora es el centro absoluto de mi vida". "Fui a un retiro de Effetá [variedad de los conocidos Retiros de Emaús adaptados para adultos jóvenes] y me cambió", subrayaba, indicando que "antes me medicaba por la ansiedad y desde ahí nunca más".
Para poder formarse como odontóloga, Paloma tuvo que dejar atrás su ciudad natal para mudarse a la capital, Madrid, donde tiene fijada su residencia. Eso sí, nunca ha dejado atrás sus raíces y, para ella, son una parte fundamental de su carácter. Aquí, cuando su ajetreado calendario lo permite, colabora todos los fines de semana con la ONG Proyecto Capicúa, concretamente, en la zona de la Cañada Real, donde trabaja con familias en situación de vulnerabilidad.
Juan Matute, su marido y mayor inspiración
Tal y como confesó en la presentación del programa, no siempre ha sido una aficionada de los fogones, sino que ha sido una pasión heredada de su marido, el jinete Juan Matute, naciendo este amor por el arte culinario tras darse el 'sí, quiero'. Para Paloma, la cocina es una forma de "entrega y de dar amor", concretamente, a su pareja.
La de Paloma y Juan es una historia de cuento. Se conocieron en el año 2020 gracias a unos amigos en común, aunque la chispa no saltó hasta tiempo después, justo cuando se supo la tragedia a la que se había enfrentado el jinete —quien, durante un entrenamiento, sintió un mareo que derivó en un derrame cerebral por el que estuvo 25 días en coma—. Una noticia que conmocionó a todo el país, siendo la futura odontóloga una de esas personas.
"Vi lo que le había pasado a Juan por las noticias y me sonaba el nombre… Al buscarlo, recordé que nos habíamos conocido hace unos meses. Empecé a seguirlo, sobre todo, a rezar por él, y cuando subió una foto dando gracias a todos, porque se había recuperado, le escribí que me alegraba de que estuviera mejor… Pasó el tiempo, retomamos contacto (porque yo necesitaba que me pasara el teléfono de su médico), hablábamos de vez en cuando… pero la vida fue pasando y nos encontramos en un concierto en el que nos chocamos, literalmente”, recordaba ella en nuestras páginas.
Él, por su parte, recuerda estar "entrando justo a la pista de baile y, de pronto, me encuentro con esta chica radiante, rubia, como es Paloma… Mis ojos se pararon en ella. La quise reconocer, pero no estaba del todo seguro. Me acerqué y le pregunté si era ella". A pesar de este encuentro, característico en todas las películas románticas de Hollywood, "pasó otro año más" antes de que dieran el gran paso: "Quedamos en septiembre de 2023, la primera vez ya en plan cita, y quince días después, estábamos saliendo".










