Curro Vázquez es uno de los mayores toreros de la historia de la lidia de nuestro país. El diestro, de 74 años, ha recibido una de las mayores condecoraciones de su gremio, el Premio Nacional de Tauromaquia, rodeado de grandes nombres de la industria y otros amigos cercanos, así como de su familia. Ha recogido condecoración en el Senado este lunes, 27 de abril, un par de semanas más tardes desde el nombramiento y, en la ceremonia, ha sido ovacionado por todos los asistentes.
Durante la ceremonia, Curro ha sido catalogado como "torero de toreros" al recoger su galardón, mostrándose increíblemente conmovido. "Posiblemente sea uno de los días más felices de mi vida", ha asegurado casi en un susurro, emocionando a todos los presentes en la Cámara Alta.
La ceremonia ha sido a puerta cerrada, contando solo con el círculo más íntimo del torero, así como otros compañeros de los ruedos, como por Alejandro Talavante y Ortega Cano; el presidente de la Fundación Toro de Lidia, Victorino Martín; y grandes admiradores de esta como el colaborador de televisión y escritor Juan del Val.
Del noble edificio que ha albergado esta entrega, Pedro Rollán —presidente de la Cámara Alta— ha asegurado que se trata del "refugio del mundo del toro y donde se aprobó la regulación de la tauromaquia como patrimonio cultural". El político ha subrayado que este premio reconoce, por unanimidad, la trayectoria indiscutible en los cosos del diestro jienense, destacando su innegable actuación estrella el pasado 12 de octubre en la plaza de Las Ventas (Madrid).
Además, el presidente del Senado ha subrayado que Curro es "una figura de admiración" dentro del ideario cultural del país, así como un posible "puente de generaciones" en la lidia; desvelando que el jurado de este recuperado Premio Nacional de Tauromaquia —el segundo desde que fuera suprimido por el Gobierno central en 2024, dotado con 30.000 euros— ha valorado, en total, 82 corridas en el mítico coso madrileño.
La emoción de Curro Vázquez
Una vez subido a la palestra del antiguo salón de sesiones, Curro ha aprovechado para hacer una introspección hacia el inicio de su carrera, subrayando la pasión por la lidia que está impresa en sus venas desde el momento en que nació. Además, el diestro —que continua sumergido en el toreo, ya que es apoderado de un novillero mexicano—, ha aprovechado para dar una lección de respeto por su profesión y todos aquellos que la practican.
"Se puede aprender de todos, hasta de un novillero, y los banderilleros me han enseñado mucho", ha asegurado durante su discurso de agradecimiento. Curro ha reconocido que un factor clave de las demostraciones en los ruedos es quien las admira, es decir, el público, del que ha señalado que "es muy joven, mucho más que hace unos años".
Finalmente, ha recalcado los valores taurinos de los que es abanderado, destacando la exclusividad de estos en su profesión y la nula representación de estos en otros ámbitos culturales. "La ilusión, la pasión, la valentía, pero la más importante es la tradición y, aunque no quieran, no deben olvidar que es cultura", ha subrayado.
El inquebrantable apoyo de su familia
En este importante momento, Curro ha estado increíblemente bien acompañado. Además de los numerosos rostros conocidos mencionados, el diestro ha contado con el apoyo inquebrantable de su mujer, Paty Dominguín —prima hermana de Carmen y Belén Ordóñez; así como de Miguel Bosé y Lucía Dominguín; por lo que su vida estaba vinculada al toreo incluso antes de casarse con el diestro—.
Además, también han estado junto a él sus hijos y sus nietos, con quien ha posado demostrando la gran unión familiar que comparten.











