El mundo del toreo continúa pendiente de la evolución de Morante de la Puebla, ingresado en un hospital de Sevilla tras la grave cornada sufrida en la Maestranza. El diestro, de 46 años, sigue recuperándose de una intervención quirúrgica durante más de dos horas realizada de urgencia tras el percance, que obligó a su traslado inmediato al centro hospitalario después de pasar por la enfermería de la plaza. Su estado ha sido calificado como muy grave por los médicos, aunque en las últimas horas evoluciona de forma estable dentro de la delicadeza del cuadro clínico.
En este contexto de máxima preocupación, una imagen ha llamado especialmente la atención y ha comenzado a circular entre profesionales y aficionados: la visita del empresario taurino Simón Casas al hospital para ver al torero. La fotografía, difundida en redes sociales ha generado una fuerte reacción en el entorno taurino, muestra un encuentro breve pero muy simbólico entre ambos, marcado por la cercanía y el apoyo en un momento complicado para el torero: "Los toreros son los únicos artistas que acceden a la gloria a cambio de su sangre. La tauromaquia es un ritual. Esta mañana he visitado a Morante de la Puebla acompañando de José Cutiño".
Morante aparece en la habitación de su hospital, vestido con el pijama del centro médico, recuperándose, sonriente y muy bien acompañado. A su lado, Simón Casas mantiene una conversación en tono contenido, en lo que parece un gesto de apoyo personal y profesional hacia uno de los nombres más influyentes del toreo actual. La escena ha sido interpretada como una muestra más del peso específico del diestro en la tauromaquia contemporánea y del respeto que despierta incluso en situaciones de extrema dificultad.
El percance que mantiene al torero ingresado se produjo durante su actuación en la Feria de Abril de Sevilla, cuando el cuarto toro de la tarde le provocó una cornada de gran gravedad en la zona anal con afectación de tejidos internos, lo que obligó a una intervención quirúrgica prolongada y a su posterior ingreso hospitalario. Desde entonces, ha permanecido bajo estricta observación médica, pasando por UCI y posteriormente a planta, donde continúa su recuperación.
Nutrición parenteral
En los últimos días, el torero ha ido mostrando una evolución lenta pero positiva dentro de la gravedad, con signos de estabilidad y comunicación con su entorno más cercano. Aun así, los especialistas insisten en la prudencia, ya que este tipo de lesiones requieren tiempo y seguimiento constante antes de valorar cualquier evolución a medio plazo. El torero también ha explicado que la principal consecuencia de la grave cornada es que deberá alimentarse mediante nutrición parenteral, un procedimiento que consiste en la administración intravenosa de nutrientes directamente al torrente sanguíneo.
La visita de Simón Casas
La visita de Simón Casas no ha pasado desapercibida en el mundo taurino. Más allá de su carácter profesional, ha sido interpretada como un gesto de apoyo personal hacia un matador con el que ha compartido importantes etapas de su carrera. Nacido en Nimes (Francia) en 1947, es uno de los empresarios taurinos más influyentes de la historia moderna. Exmatador de toros, ha gestionado plazas de primera categoría como Las Ventas (Madrid), Valencia y Nimes, definiéndose a sí mismo como productor de arte y apostando por un enfoque artístico de la tauromaquia.
Su familia, el mayor apoyo
Morante de la Puebla, que reapareció el Domingo de Resurrección en La Maestranza tras su inesperada retirada el pasado mes de octubre en Las Ventas, tiene por delante una larga y complicada recuperación. En estos momentos tan difíciles, el torero cuenta con el apoyo incondicional de su mujer, Elisabeth Garrido, con quien se casó en 2010. Junto a ella, tiene dos hijas, María, que debutó recientemente como alguacilillo a caballo, y Lola. Además, el diestro tiene un hijo futbolista, José Antonio, nacido durante su primer matrimonio con Cynthia Antúnez.









