El idilio entre Emily Cooper (Lily Collins) y la Ciudad de la Luz parece haber encontrado un nuevo y glamuroso escenario para la sexta temporada de Emily en París, aunque es el destino de su protagonista masculino el que mantiene en vilo a los seguidores de la ficción de Netflix. Tras meses de incertidumbre y alguna que otra declaración que hacía saltar todas las alarmas sobre su continuidad, Lucas Bravo vuelve a primera línea para despejar las dudas sobre el futuro del chef más atractivo de la televisión. El actor francés, que lograba conquistar al público con su mirada melancólica y sus chaquetillas de cocina, se prepara para un regreso que promete revolucionar las calles —y los corazones— de los nuevos destinos que esperan a la pareja.
La relación entre Bravo y Gabriel, su personaje, ha pasado por momentos complicados durante el último año. En este tiempo, el intérprete no ha ocultado su decepción por el rumbo que había tomado el cocinero en la ficción, al que definía como "manipulado por todos" y "completamente perdido", asegurando que había dejado de disfrutar al meterse en su piel al ver "cómo se convertía lentamente en guacamole".
Sin embargo, el horizonte parece haberse despejado para el protagonista de Merteuil: Juegos de seducción, quien ahora garantiza una versión del chef mucho más luminosa y cercana a la que enamoró a los fans en los inicios de la serie. “Vamos allí, garantizado… Por eso dio un paso atrás, para despejar su mente y volver de una forma divertida”, afirmaba con una confianza renovada durante su intervención en el PaleyFest LA en Hollywood, unas declaraciones que invitan a pensar en unos nuevos episodios llenos de momentos memorables y muchas risas.
Esta evolución personal de Gabriel transcurre de forma paralela al crecimiento del propio Lucas fuera de las cámaras. Interpretar al carismático cocinero durante seis años ha supuesto para él un viaje de autodescubrimiento que ha traspasado la pantalla. “Creo que he aprendido a quererme a mí mismo, que es algo muy importante y el trabajo de toda una vida”, reflexionaba el actor sobre el poso que ha dejado en él esta etapa.
Bravo, de 38 años, explica que este tiempo le ha servido para madurar a nivel personal lejos de los focos: "He aprendido a tener compasión por mis errores. He aprendido a perdonar a la gente por sus errores y a no tomarme las cosas como algo personal", confesaba. Lecciones que ha aplicado a su día a día, reconociendo que ahora también sabe “tener límites” y, sobre todo, ha aprendido a "no ser alguien que intenta complacer siempre a todo el mundo". Esta nueva filosofía de vida es la que le permite afrontar el regreso de Gabriel con una energía renovada tras ese retiro emocional que el personaje necesitaba para despejar su mente.
Mientras los fogones de París esperan su regreso, la producción ya prepara las maletas para trasladar el glamour de la serie a localizaciones de ensueño que prometen ser el escenario de una reconciliación... o de un nuevo adiós. Todo comenzaba con la carta que Gabriel enviaba desde Grecia a Emily al final de la quinta temporada para intentar recuperarla tras su distanciamiento. Sin embargo, que el chef esté listo para reconquistarla no significa que la protagonista lo tenga tan claro. A la hora de hablar sobre el futuro sentimental de su personaje, Lily Collins prefiere no posicionarse: "Soy feliz cuando Emily es feliz", explicaba entusiasmada a US Weekly. Incluso jugaba al despiste con lo que está por venir: "¿Le llega la postal? No lo sé. Tal vez sí. Tal vez no. Las cosas se pierden en el correo", comentaba entre risas la actriz, quien dejaba claro que nada está escrito para la joven publicista.
Sin embargo, Bravo sí se moja sobre este eterno "quiero y no puedo" tras sus innumerables idas y venidas. “No tenemos guion. No tengo idea. Quiero que sean felices y estén enamorados porque llevan trabajando en ello seis o siete años ahora”, confesaba. Que volvieran a estar juntos es el gran deseo de los fans y lo que el propio intérprete espera que suceda, aunque tiene claro que la elección final de la publicista, sea cual sea, "será la perfecta porque ella sabe mejor”.
Pero si hay alguien que sabe cómo mantenernos en vilo, ese es Darren Star. El creador y "cerebro" tras el éxito de la serie también se pronuncia sobre el reencuentro entre Emily y su chef favorito: "Se merecen el uno al otro. Eso espero", bromeaba, para soltar justo después el bombazo que ha revolucionado a los seguidores. "No puedo prometer nada… Ella tiene muchas opciones ahí fuera y también algunas opciones nuevas posibles", añadía sembrando la duda.
Una intriga que viajará de las calles de la capital francesa a nuevos escenarios de lujo: "Vamos a estar en Mykonos e iremos a Mónaco por una razón algo sorprendente", adelantaba sobre una sexta entrega donde, pese a tanto desplazamiento, volveremos a la esencia: “Estaremos mucho en París esta temporada”.
No sabemos hasta qué punto está dispuesto a llegar Gabriel para volver a estar con Emily, pero sí cuál es la mayor locura que Lucas Bravo ha hecho por amor: “Tomé un vuelo de siete horas solo para dar un abrazo a mi pareja, y tuve que irme diez minutos después”, confesaba a People. En total, el intérprete pasaba 14 horas en el cielo para un encuentro fugaz solo para consolar a su chica porque se sentía sola, un gesto digno de un guion de cine que demuestra que, detrás de la cámara, comparte con su personaje ese espíritu apasionado que tanto gusta al público.
Los nuevos destinos no solo aportan a la serie una estética renovada y sofisticada, sino que sirven como el lugar perfecto para que la trama explore nuevas dinámicas. El lujo de la Costa Azul y la luz del Mediterráneo griego se convierten en el telón de fondo ideal para los nuevos encuentros y desencuentros de un reparto que se mantiene tan unido como el primer día.
Y es que, tras seis temporadas compartiendo jornadas maratonianas de grabación, Lucas y sus compañeros de reparto se han convertido en una familia. Juntos vivieron el fenómeno que supuso el estreno de Emily en París en 2020 y su salto al estrellato de la noche a la mañana con la presión que eso supone. "Nadie nos conocía realmente, aparte de Lily, así que tuvimos que descubrir qué significa estar en el ojo público, cómo controlar lo que decimos, nuestra apariencia y cómo algunas decisiones afectan nuestra carrera o a las personas que nos siguen", confesaba el protagonista de Libre a HELLO!.
"La vida tiene sus altibajos y todos reflejamos las decisiones de los demás, así que nos hemos convertido en una familia muy unida. Y eso es raro, se oye que siempre hay mucho drama, pero nosotros estamos muy unidos, así que es maravilloso", subrayaba, destacando que sus caminos se han unido más allá de lo que dictan los guiones, forjando un vínculo que trasciende la pantalla
Con la promesa de un Gabriel más divertido y un escenario que invita a soñar con el verano eterno, la sexta temporada de Emily en París se perfila como una de las más ambiciosas hasta la fecha. Los seguidores de la serie cuentan ya los días para descubrir si, bajo el sol de Mónaco o entre las ruinas de Grecia, la publicista y su chef del alma logran finalmente encontrar el equilibrio que tanto se les resistía a las orillas del Sena. Lo que parece seguro es que el regreso de Lucas Bravo no dejará a nadie indiferente.














