El público de La Maestranza se estremeció cuando el cuarto toro de la tarde embistió a Morante de la Puebla en la zona del glúteo izquierdo. El duque de Alba y Rocío Crusset fueron testigos directos de una de las cornadas más sobrecogedoras sufridas por el diestro. Pero no los únicos. En el callejón también se encontraba José Antonio Morante Antúnez, el hijo futbolista que el torero tuvo con su primera mujer, Cynthia Antúnez.
El jugador del Betis y la selección española sub-21 compartió en sus redes sociales la alegría por el triunfo de su padre en el primer toro de la tarde, al que cortó una oreja, con fuerte petición de la segunda. Lo hizo junto a esta imagen de Morante de la Puebla en el centro del ruedo, recibiendo los aplausos de los aficionados.
Minutos después, ese entusiasmo dio paso a la angustia tras la espeluznante cogida. José Antonio lo reflejó con una foto en blanco y negro de Nuestra Señora de la Piedad, de la Hermandad del Baratillo, de la que es miembro Morante de la Puebla.
La capilla donde se venera la Virgen, que cada Miércoles Santo recorre en procesión las calles de Sevilla, se encuentra a escasos metros de La Maestranza. Ayer permanecía abierta hasta las 21:00 horas, por lo que es probable que el futbolista se trasladara hasta allí para rezar por su padre.
Desde la Hermandad del Baratillo se sumaron a las plegarias por Morante de la Puebla con el siguiente mensaje: "Deseamos una pronta y completa recuperación a Nuestro Hermano Don José Antonio Morante Camacho, Morante de la Puebla, tras el percance sufrido esta tarde en la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería. Elevamos oraciones a nuestros Sagrados Titulares para que le concedan fortaleza y salud, confiando en que muy pronto podamos verle plenamente restablecido".
Tras ser intervenido de urgencia en la enfermería de La Maestranza, Morante de la Puebla, de 46 años, fue trasladado al Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, en la capital andaluza, donde continúa su recuperación. Aunque su pronóstico sigue siendo muy grave, el torero evoluciona de forma favorable, como reflejan sus primeras declaraciones.
"He pasado una noche un poco regular, de dormir poco. Y bueno, la verdad es que no he tenido mucho dolor. Tendré que estar unos días así como poco. Espero poder pasarlo con un poco de paciencia", ha contado al periodista Zabala de la Serna, de El Mundo.
El torero también ha explicado que la principal consecuencia de la grave cornada es que deberá alimentarse mediante nutrición parenteral, un procedimiento que consiste en la administración intravenosa de nutrientes directamente al torrente sanguíneo.
Arropado por su apoderado, Pedro Jorge Marques, Morante de la Puebla ha confesado que esta ha sido "la de más dolor" de toda su trayectoria. "He tenido un dolor inmenso y además muchísimo miedo porque vi que el toro me había cogido y pensaba que estaba sangrando. Temía que me hubiera alcanzado las tripas. Cuando llegué a la enfermería y el sangrado era poco, me relajé bastante, pero sí que me dolió muchísimo".
Parte médico
El primer parte médico, firmado por el cirujano Octavio Mulet Zayas, ya reflejaba la gravedad de percance: "Herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 centímetros, lesionando parcialmente musculatura esfinteriana anal y con perforación en cara posterior de recto de 1,5 centímetros. Lavado de herida, y reparación de pared rectal y aparato esfinteriano. Drenaje aspirativo en espacio postanal y retro rectal. Pronóstico: muy grave, le impide continuar la lidia, siendo hospitalizado".








