Sara Carbonero está viviendo las horas más difíciles de su vida al tener que despedir para siempre a su madre, Goyi Arévalo. Al igual que el resto de sus seres queridos, la presentadora manchega, rota de dolor, se refugia en su círculo más íntimo en busca de cierto consuelo, en un momento tan cruel para el que nunca se está preparado. La periodista le ha dado el último adiós a su madre, a las 17:30 horas de este 13 de abril en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, en Corral de Almaguer, Toledo.
Ante una pérdida de tal magnitud, las redes sociales y los programas de televisión se han convertido en un hervidero de afecto. Un aluvión de gestos de cariño al que se ha sumado Patricia Pardo, desde su programa 'Vamos a ver'.
Un mensaje cargado de humanidad
Desde el plató de Telecinco, la presentadora gallega no ha querido dejar pasar la oportunidad de enviar un mensaje público a su compañera de profesión. Con la serenidad y la elegancia que la caracterizan, Pardo se ha tomado un momento para dirigirse directamente a la cámara y, por extensión, a su excompañera de cadena, Sara Carbonero: "No queremos despedirnos sin mandarle de corazón un mensaje a nuestra compañera Sara Carbonero. Esta mañana conocía la durísima noticia del fallecimiento de su madre", ha expresado visiblemente emocionada.
"Es verdad que ella había mencionado en varias ocasiones en sus redes sociales que su madre padecía una enfermedad y finalmente no ha podido ser. Ella ya descansa en paz. Desearle a Sara que esté arropada, que la estén abrazando y trasmitiéndole toda la fuerza que necesita en estos momentos. Nuestro más sentido pésame para toda la familia", ha concluido cariñosa la comunicadora.
La empatía de Patricia con Sara
Esta sensibilidad especial de Patricia Pardo al dirigirse a Sara Carbonero nace de un lugar de profunda empatía y vivencias compartidas en el seno familiar. La presentadora gallega conoce de cerca la fragilidad y la lucha por la salud, ya que su propia madre, Fina Burés, es una superviviente de cáncer de mama. Pardo, que siempre ha descrito a su progenitora como una mujer "fuerte y valiente", no dudó en compartir públicamente esta dura experiencia para reivindicar la importancia vital de la investigación oncológica. Ese orgullo que siente por la victoria de su madre es, sin duda, el motor que la impulsa a arropar con tanta ternura a Sara, entendiendo perfectamente el vínculo inquebrantable que une a una hija con su referente de vida en los momentos de mayor adversidad.
La reacción de Patricia Pardo también pone de manifiesto la sororidad existente entre dos mujeres de la televisión, dos caras muy conocidas de la pequeña pantalla que llevan años lidiando con la mejor de las sonrisas, su vida profesional con el interés que despierta su lado más privado y familiar.
Para entender el vacío que deja Goyi en Sara, hay que mirar hacia atrás. Durante el proceso de recuperación de la periodista tras sus intervenciones de salud, su madre fue su escudo y refugio. Siempre discreta, Goyi representaba para Sara la conexión con sus raíces en Corral de Almaguer y la seguridad del hogar. Patricia Pardo, al enfatizar ese deseo de que Sara esté "siendo abrazada", pone el foco en el entorno íntimo de la periodista. Un entorno donde figuran sus hijos, Martín y Lucas, su hermana Irene, su pareja, Jota Cabrera, y su inseparable "hermana de vida", Isabel Jiménez, quien ya se ha desplazado para estar al lado de su amiga en estos momentos de duelo.










