Nunca es un buen momento para despedir a quien se ama, pero si esa persona estaba en la flor de la vida, parece que todavía duele más. La muerte asoma feroz las fauces y el dolor se cuela por debajo de la piel hasta arañar cada centímetro de tu cuerpo, sin tregua para el descanso. Hace unas horas, Elena Fermo, creadora de contenido de 32 años, abría este trágico capítulo personal de su vida para desahogarse con su comunidad y compartir un dolor que todavía pesa demasiado. "Amor de mi vida, qué poco tiempo nos dejó la vida para disfrutarnos. Todavía no me puedo creer que ya no estés aquí conmigo. Tengo el corazón roto al pensar que no volveré a verte, ni a esa sonrisa que me encantaba", publicaba la influencer en sus redes.
Con enorme pesar, la joven dedica unas emotivas y sentidas palabras a su novio, Lorenzo, que ha fallecido a los 40 años por causas que aún se desconocen. Enseguida, las redes se han inundado de mensajes de cariño y consuelo para Elena, entre ellos de Isabel Jiménez (" Lo siento muchísimo Elena, te mando un fuerte abrazo") o Mery Turiel ("Lo siento mucho").
El texto desgarrador de Elena plantea las incógnitas que se abren tras la muerte de un ser querido y que giran en torno a cómo vas a seguir viviendo sin esa persona... "Voy a echar de menos todo de ti. Dormir abrazada a ti, nuestros desayunos eternos, cuando cantabas Luis Miguel en la ducha, quedarme dormida en tu hombro viendo la tele, los cereales con leche para merendar, los paseos con Nora y Doly, tus tonterías… esas que a veces me sacaban de quicio y que ahora daría lo que fuera por volver a escuchar".
De las palabras de la joven se desprende una lucha compartida, uno al lado del otro, haciendo frente a las piedras del camino con fortaleza y amor. "Solo algunos sabemos todo lo que has luchado, todo lo que has sufrido, la cantidad de veces que recibimos malas noticias. Y aun así, tú siempre encontrabas la forma de afrontarlo con humor. Muchas veces eras tú quien terminaba consolándonos a los demás. Gracias por tu fuerza y por enseñarnos tanto incluso en los momentos más duros".
Como cualquier pareja enamorada, Lorenzo y Elena tenían planes de futuro, esos que se convierten en una losa de plomo cuando adviertes que ya no podrán hacerse realidad. "No te imaginas cuánto te quería la gente. Todos me hablan de lo bueno que eras, de tu humor y de lo especial que eras. Has dejado una huella imposible de borrar. Siento mucha rabia con la vida por no habernos dejado cumplir nuestras promesas. Me decías que cuando te curaras me pedirías matrimonio y ojalá hubiera llegado ese día, ojalá hubiera podido convertirme en tu mujer", dice la joven con enorme pesar.
El texto llega al final con un agradecimiento: "Gracias por cuidarme siempre, por quererme de esa forma tan bonita, por todo lo que me enseñaste. Nunca me he sentido tan amada como cuando me mirabas a los ojos y me decías que nunca habías amado a nadie así y yo siempre te decía que eras un peliculero. Ahora me gusta creer que era verdad, que ese amor fue tan grande que te mantuvo más tiempo a mi lado".
"El único consuelo que me queda es que ya estás con tu mamá. Que ya no tienes dolor, que ya no sufres mi amor, ya puedes descansar .Antes de irte, te pedí que cuando todo esto pasara, me enviaras alguna señal para saber que sigues aquí conmigo y me prometiste que lo harías. La espero con ansias. Te pensaré cada día de mi vida y te amaré siempre amor mío", acaba diciendo Elena Fermo, poniendo punto y final solo al texto, porque el amor no muere jamás.













