Tras una década alejada de los escenarios, Rosana vuelve a ser noticia después de anunciar el lanzamiento de OMOW (Otro Mundo, Our World), su nuevo proyecto transmedia que combina música con contenido audiovisual e iniciativas sociales. Recientemente, habló sobre una parte de su vida más desconocida para todos en el podcast A solas con de Vicky Martín Berrocal: su infancia y sus recuerdos de cuando era una niña.
"Soy una músico muy popular, pero a la vez muy desconocida" dijo la artista de 62 años, que echó una vista al pasado y contó cómo fue su niñez. Rosana nació en una familia numerosa, en la que era la menor de ocho hermanos. "Tengo más cercanía con mis sobrinos que con mis hermanos" aseguró. Incluso se llegó a sentir "invisible" en varias ocasiones, algo que influyó notablemente en su forma de ser. A pesar de esto, fue una niña feliz que creció rodeada del cariño de su familia y seres queridos. Es más, fueron sus padres los que le impulsaron a cantar.
A la pregunta de qué queda de la niña que era en la Rosana de ahora, ella respondió lo siguiente: "todo, lo que queda es todo", y aseguró que "creció mirando al mar, y con tan solo ocho años hizo su primera canción". Asimismo, habló de un sueño que se repetía mucho en su vida cuando era pequeña. Un sueño en el que, en "un recinto del tamaño del mundo", había una multitud de personas cantando una canción hecha por la intérprete de A fuego lento.
"Habían pocas cosas que me gustaran más que ese sueño, porque me paseaba entre la multitud sin que la gente supiera que la había hecho yo" expresó en la charla. Después del éxito que tuvo su primer álbum, Lunas rotas, la cantante no pudo evitar el asociar ese sueño que tenía de manera recurrente con el triunfo que supuso su debut. "A lo mejor por eso no veía a quien cantaba, porque era yo". Aunque hubo mucha felicidad en esa etapa, Rosaba también lo pasó mal.
"Hay una parte en mi carrera en la que me voy a negro. Me pasaron muchas cosas brutales" admitió. Rosana estuvo muy presionada a sacar su segundo álbum antes de lo esperado. Por motivos empresariales, se frenó la distribución de ese disco, generando un vacío en su carrera que impidió que algunos proyectos funcionasen como ella quería. Asimismo, la fama afectó mucho en su vida. Pasó de estar en el anonimato a hacer "80 entrevistas al día", algo que le consumió demasiado.
Siempre viene a su mente un consejo que le dio su madre. "Me dijo: 'no dejes que te devore, porque no eres tan buena como dicen, ni serás tan mala como digan'", ayudándole a enfrentar los altibajos de un mundo tan complicado como es el de la música. Ahora, Rosana regresa con fuerza. Tras un largo período alejada de los escenarios, vuelve con la misma pasión de siempre por hacer música, ese amor que le acompaña desde que era niña.









