Romy Mars es una de las it-girls del momento. Con una estética rompedora y un sentido del humor con el que las jóvenes se sienten identificadas, la hija de la cineasta Sofía Coppola se ha convertido en una de las jóvenes más influyentes de las nuevas generaciones de la jet set de Hollywood. Así lo demuestra al mostrar su día a día en sus redes sociales, donde acumula más de 300 mil seguidores: allí comparte publicaciones sin filtro en las que presume sin vergüenza ni arrepentimiento de su estatus de nepo-baby que tanto parece asustar a los descendientes de otras grandes sagas de la industria. Fiel as su estilo, la actriz —que ha participado en grandes éxitos como Megalópolis— ha compartido unas instantáneas con su misterioso novio, quien es, a su vez, hijo del fundador de una de las firmas de streetwear más cotizadas en la actualidad.
Se trata, ni más ni menos, de Miles Jebbia, el hijo de James Jebbia —el creador de Supreme—, un joven que, si bien es un gran desconocido para el público general, es un importante eslabón en la moda. La firma se fundó en 1994 en Nueva York, y más que prendas vendía un sentimiento de pertenencia a aquellos skaters, convirtiéndose en una seña de identidad en la cima más alta de la industria textil y siendo una de las primeras marcas de la cultura street en alcanzar este estatus.
Sin embargo, Miles no parece interesado en seguir la estela de su padre. El joven está estudiando en una de las universidades de Diseño más prestigiosas del mundo, el Central Saint Matins de Londres, aunque no se está especializando en la misma rama que James, ya que se está formando en diseño industrial, no de moda.
Una relación que tiene mucha más historia de la que dejan ver en sus redes sociales. Romy y Miles se conocieron hace unos años, cuando estudiaban juntos en el instituto neoyorkino Grace Church High School. Un centro educativo en el corazón de Manhattan donde desarrollaron una amistad de lo más estrecha que más tarde se convirtió en el precioso noviazgo del que presumen a día de hoy.
Actualmente, ambos jóvenes viven su relación a distancia debido a la localización de sus respectivas trayectorias profesionales. Mientras que Miles tiene su residencia actual fijada en la ciudad del Támesis, Romy pasa sus días en California, donde parece estar trabajando en su primer disco como cantante —algo en lo que ha decidido centrarse tras dejar atrás su propia etapa como estudiante—.
Debutó en este área de la mano de uno de los productores más top de la última década, el artista pop indie Claud y Mikey Hart, responsable de numerosos éxitos de Taylor Swift o Lana del Rey. Un álbum que, de llegar este 2026, vería la luz dos años después del lanzamiento de su primer EP, Stuck Up, de género bedroom pop —que, como su nombre indica, surge en el dormitorio de cada artista—.
Las primeras fotografías de Romy y Miles se publicaron a finales del año pasado en el perfil de la nieta del legendario cineasta Francis Ford Coppola. A finales del mes de octubre, la creadora de contenido compartía una serie de instantáneas de un viaje a Londres en las que el joven estaba a la vista.
A raíz de esto, cientos de rumores comenzaron a circular alrededor de los 'herederos' de estos dos grandes imperios artísticos y, sin hacer referencia a las cientos de cuestiones que rodeaban el carácter de su relación, Romy publicó otras imágenes con las que zanjaba las supersticiones. En ellas se veía a Miles abrazándola a la cantante mientras se tomaban un selfie frente al espejo y, en otra, el joven le da un tierno beso en la frente que no dejaba lugar a dudas.
Dejando que las imágenes hablaran por sí solas, Romy, acompañó esta icónica publicación con un simple emoticono de un beso. Además, antes de hacer oficial su relación, la hija de Sofía Coppola ha compartido numerosas pistas de que su corazón estaba ocupado, como cuando poco antes de desvelar el romance publicó un vídeo donde se les veía con sudaderas a juego y simulan darse un beso.








