A lo largo de su brillante y dilatada carrera, Sharon Stone ha interpretado personajes de lo mas variados y ha vivido un sinfín de relaciones amorosas en la pantalla. Le ha tocado intimar con todo tipo de hombres, y también con alguna que otra mujer, pero ella tiene claro quién es el que mejor besa de todos. Se trata de Robert de Niro, con quien la reconocida intérprete norteamericana compartió protagonismo en la mítica Casino hace ya más de tres décadas, concretamente en 1995 cuando esta se estrenó en las salas.
En dicho filme ambientado en Las Vegas, ambos vivían un tórrido romance que no acaba precisamente bien, pero que durante la trama ofrecía algunas escenas muy pasionales entre ellos. Al parecer, en una de esas secuencias de puro fuego que tenía lugar en el cuarto de baño, la efusividad que el actor (82 años) le puso al juntar sus labios (y algo más) con los de ella provocó que esta casi se desmayara. "Me dejó inconsciente", ha bromeado la icónica actriz (68) durante su entrevista para un programa radiofónico en los SiriusXM Studios de Nueva York.
También ha explicado que el director del largometraje, que no era otro que el maestro Martin Scorsese, les dijo en ese instante que la toma había quedado perfecta, pero que si querían hacerla de nuevo no había tampoco problema. “Los dos le miramos y dijimos: ‘Sí, creo que quizás necesitamos una más'", ha recordado Stone entre risas. Por lo visto, a pesar de ese beso de película -nunca mejor dicho- que se habían dado, este les supo a poco y querían repetir la gustosa experiencia.
Ella daba vida a Ginger McKenna, una exbailarina estafadora que se casa con el director de un casino y miembro de la mafia Sam 'Ace' Rothstein, lo que la llevará primero a un vida de lujo y después a una espiral autodestructiva por sus adicciones. Aquel papel tan exigente le valió a la actriz una nominación al Oscar, y siempre se ha considerado como una de las mejores interpretaciones que ha hecho nunca.
De hecho, se dice que Sharon improvisó gran parte de sus situaciones más intensas y discusiones con él, lo que contribuyó a darle mayor realismo. No solo eso, sino que fuera de cámaras llegó a reconocer en una ocasión que "estaba locamente enamorada de” Robert De Niro. “Sabía perfectamente cómo conectar conmigo porque es un actor con una gran capacidad para observar”, señaló Stone. “Puede meterse dentro de ti y llegar hasta lo más profundo de tu alma”, añadió.
Se trata, sin duda, de una de las obras más emblemáticas del cine de gánsteres, basada además en hechos y personas reales. Se inspiraba en la vida de Frank 'Lefty' Rosenthal, mientras que el personaje de Nicky Santoro (Joe Pesci) era el sicario Anthony Spilotro. Se rodó en el Casino Riviera y, para no interrumpir el negocio, el equipo solo podía rodar de noche.
Se contrataron a crupieres de verdad y clientes de la zona, mientras que para el vestuario se destinó un presupuesto de un millón de dólares (868.300 euros). En este sentido, De Niro tuvo 70 cambios de traje diferentes, y Sharon Stone, 40. Además, las joyas que lucía ella eran auténticas y fueron prestadas para la producción, bajo estricta vigilancia de seguridad en el set.
Fue un rodaje que tuvo de todo, ya que durante una de las peleas Pesci rompió accidentalmente una costilla al protagonista. De hecho, para el resultado final que se vería en los cines tuvieron que suavizar algo de la extrema y explicíta violencia que se muestra en el filme, para evitar así que la calificación por edades no fuera tan restrictiva y pudieran abarcar un mayor target de espectadores








