Irene Rosales vive uno de sus momentos más dulces en una etapa marcada por el sincero amor que ahora la rodea junto a su pareja, Guillermo. No obstante, la que fuera mujer de Kiko Rivera ha tomado la decisión de pronunciarse en ¡De Viernes! para contar su experiencia junto al hijo de Isabel Pantoja tras su sorprendente ruptura. El verano pasado, y tras nueve años de relación, ambos sorprendían a la prensa del papel couché anunciando su divorcio. Sin pelos en la lengua, y exponiendo todos los secretos hasta ahora no revelados de su matrimonio, Irene ha admitido que se sintió "humillada" durante su relación a causa de las sucesivas infidelidades del DJ.
En su última entrevista en ¡De Viernes!, era el propio Kiko quien admitía sus saltos al vacío: "No es algo de lo que me sienta orgulloso, pero se me ha perdonado. A veces se enteraba y otras veces se lo contaba", admitía el hijo de la tonadillera, que confirmaba su arrepentimiento: "Es algo que jamás me perdonaré". Ahora ha sido la propia Irene Rosales quien ha roto su silencio sobre este tema y lo mucho que ha sufrido porque constantemente se la llamase "cornuda".
Este viernes, Rosales le ha contado a Santi Acosta cuál ha sido la deslealtad que más le había dolido: "Fue justamente en el fallecimiento de mi madre, que me entero de que está tonteando con una camarera de un bar de copas". Una infidelidad que no solo "le partió el alma", sino que también hizo mella en sus ya viciadas dinámicas: "La persona que tenía que estar a mi lado y me tenía que estar ayudando, buscaba una escapatoria", ha señalado Irene.
"No me ha reconocido un número"
La creadora de contenido ha tratado de explicar el porqué de la continuación de una historia en la que, según sus propias palabras, "he sido una persona a la que constantemente le han sido infiel". Su situación más personal ha quedado reflejada en una demoledora pregunta: "¿Cómo pretendo que me respete la persona que está escribiendo 'cornuda' si el primero que no me respeta es mi marido?", ha dicho tajante Rosales.
Del mismo modo, la invitada ha contado al presentador que Kiko Rivera le llegó a admitir sus infidelidades, pero nunca le reconoció un número: "Me ha llegado a decir que ha metido la pata, pero no me ha dicho ni dos, ni tres, ni una...". Pese a todo, la sevillana siempre terminaba perdonando a su exmarido y haciendo "borrón y cuenta nueva": "En once años no le he echado nada en cara. Si perdonaba, perdonaba con todas las de la ley", ha reconocido.
Acerca de estas infidelidades, Irene comentaba: "Me he sentido muy humillada y me siento muy humillada", dejando entrever que se había sentido muy juzgada por la gente que no entendía que siempre hubiese perdonado al DJ. "En aquel entonces no tenía las fuerzas suficientes. He sido una persona que constantemente me han sido infiel, puedes llamarlo tonta o, como me han escrito infinidad de veces, cornuda".
No obstante, la exnuera de Isabel Pantoja se ha refugiado, tras este huracán personal, en quien hasta ahora le ha devuelto la paz interior, su pareja Guillermo, quien se ha posicionado en la vida de Irene como un apoyo fundamental en estas últimas semanas. El empresario, que siempre que puede comparte lo enamorado que está de Irene, aprovechó para dedicarle unas emotivas palabras poco antes de su gran regreso a la televisión: "Mi guerrera, mi mejor persona, mi sonrisa viviente", asegurando además que es su "vitamina, como siempre te digo".
Su entrevista más sincera
"Estoy en un momento de mi vida en el que estoy bien, con mis idas y venidas, pero estoy bien", ha comenzado explicando Irene, quien le ha confesado a Santi Acosta que "pensaba que iba a pasar miedo", cuando saliera a la luz su divorcio. "Él ha decidido tener un mínimo contacto conmigo y yo lo acepto", ha indicado, expresando que este enfriamiento comenzó "un poco después de Navidad". Una relación post-divorcio que comenzó siendo amistosa pero que, con el paso del tiempo, "para nada es así". Una reacción que no comprende, ya que ella "he tenido muchos motivos para no quererle ver y querer romper el matrimonio pero no lo he hecho".
Lo que más pena le da es que sus hijas en común, quienes ya han sido testigo de varios encuentros tensos entre Kiko e Irene. "La que más lo sufren son las niñas", ha subrayado, añadiendo que "soy capaz de tragarme mi orgullo" con tal de que sus hijas no lo pasen mal.
Sus inicios como pareja
"Tenía 22 años cuando conocí a Kiko", ha recordado, pues "era prácticamente una niña" y "estaba descubriendo un mundo". Irene ha indicado que si bien comenzó una relación con él sabiendo todo lo que sucedería, entrar al universo mediático inherente al DJ "apagó mi luz".
"Es súper bueno, súper divertido", ha recordado, exclamando que a raíz de una buena amistad surgió una historia de amor. "De repente me di cuenta de que estaba dentro", ha comentado divertida, aunque lamentando las consecuencias de exponerse. "Me di cuenta de que conoce pronto a mis padres", apostilla, subrayando que fue similar en su caso. "Conocí a Isabel Pantoja en El Rocío, rodeada de amigos...", ha contado, indicando que no tiene ni un mal comentario acerca de su relación con la tonadillera.













