Gisèle Pelicot, la mujer que conmocionó al mundo en su juicio contra 51 violadores, reaparece en España: "La vergüenza tiene que cambiar de lado"


“Aquí estoy. No me escondo. Mi fuerza y vuestro ánimo me sostienen", ha sido su primer mensaje


En sus memorias, relata por primera vez las violaciones organizadas por su exmarido y el histórico juicio en Avignon© Getty Images
2 de marzo de 2026 a las 22:26 CET

Gisèle Pelicot, en pie, ante el público que llena el auditorio del instituto francés, recibe, antes de nada, una ovación. Y ella responde con una sonrisa serena, agradecida. Ese es su primer mensaje: "Aquí estoy. No me escondo. Mi fuerza y vuestro ánimo me sostienen. La vergüenza tiene que cambiar de lado".

Durante la presentación de 'Un Himno a la Vida' en Madrid © GTRES
Durante la presentación de 'Un Himno a la Vida' en Madrid
La portada de su libro, 'Un himno a la vida'
La portada de su libro, 'Un himno a la vida'

Esta noche viene a Madrid a presentar su libro: Un himno a la vida, sobre su espeluznante historia de sufrimiento y sobre todo, de superación. Y por eso se merece un aplauso, de entrada, antes de empezar a hablar, aunque no diga una sola palabra.

Durante la presentación de su libro en el Residenztheater de Munich, en el sur de Alemania, el 26 de febrero de 2026© Getty Images
Durante la presentación de su libro en el Residenztheater de Munich, en el sur de Alemania, el 26 de febrero de 2026
Gisèle Pelicot, acompañada por uno de sus nietos, Nathan, se dirige a la prensa al salir del tribunal tras escuchar el veredicto que condenó a su exmarido a la pena máxima de 20 años de prisión por cometer y organizar sus violaciones masivas con decenas de desconocidos que reclutó en línea, en Avignon el 19 de diciembre de 2024.© Getty Images
Gisèle Pelicot, acompañada por uno de sus nietos, Nathan, se dirige a la prensa al salir del tribunal tras escuchar el veredicto que condenó a su exmarido a la pena máxima de 20 años de prisión por cometer y organizar sus violaciones masivas con decenas de desconocidos que reclutó en línea, en Avignon el 19 de diciembre de 2024.

La actriz Blanca Portillo lee un extracto del libro. Ese en el que Gisèle explica cómo tomó la decisión de que el suyo fuera un juicio abierto al público. En la balanza, de un lado el deseo de privacidad, la protección de su intimidad y su imagen. Y de otro, la necesidad de dejarse acompañar por el mundo entero. “Sentí que necesitaba al resto del mundo. Ya no temía las miradas. No temía que se supiera”.

La reina Camilla junto a Gisele Pelicot © Getty Images
La reina Camilla junto a Gisele Pelicot

En la sala, sus cincuenta y un violadores, sus cuarenta y cinco abogados defensores. También las madres, las mujeres y las hijas de esos hombres. Esos desconocidos. Y el señor Pelicot. El hombre de su vida, del que se enamoró a los diecinueve años, con quien se casó a los veinte, tuvo hijos y ahora nietos.

Gisèle Pelicot,© Getty Images
A su salida del tribunal durante el juicio de apelación en el caso de las violaciones de Mazan en el Palacio de Justicia de Nimes, en el sur de Francia, el 7 de octubre de 2025.

“Yo jamás me di cuenta de que M.Pelicot me hacía sufrir estas cosas. Él me manipulaba y yo no me daba cuenta. Yo creía que lo conocía perfectamente. Me sentía libre. No me lo podía ni imaginar”. Durante el juicio, Gisèle no miró a su verdugo en ningún momento. No podía mirarle. Cuando hablaba, se dirigía al presidente de la corte. “Pero todo el mundo tenía que ver a los violadores. Eran ellos quienes debían agachar la cabeza. No yo”

En sus memorias, relata por primera vez las violaciones organizadas por su exmarido y el histórico juicio en Avignon© Getty Images
En sus memorias, relata por primera vez las violaciones organizadas por su exmarido y el histórico juicio en Avignon

La periodista Monserrat Dominguez, que dirige la conversación, reflexiona junto a Mme Pelicot. ¿Qué ha descubierto al escribir el libro que no sabía sobre usted misma? “Pensé que no aguantaría la soledad, y sin embargo ha sido esa necesidad de estar sola, la que me ha ayudado a levantarme. He tenido momentos de tristeza, claro, pero esos me los guardo para mí. En este libro hablo de esperanza, de alegría de vivir, de felicidad”. “Recibí millones de cartas del mundo entero. No pensé que mi voz atravesaría fronteras, pero así fue. A todas esas mujeres les digo, gracias de corazón, me habéis dado una fuerza increíble”.

Un himno a la vida ha sido publicado por la editorial Lumen. En su cubierta, una fotografía de la autora, serena, sonriente, elegante. Y sobre su imagen, su nombre y el apellido fatídico: “Es mi apellido, el de mis hijos y mis nietos. Y no quiero que ellos se avergüencen por llevarlo. Mis nietos me han contado que en el colegio les hablaron de mí. Me han dado las gracias porque también le hemos dado la vuelta a eso. Gracias a mi testimonio, llevar este apellido no es un estigma, sino un motivo de orgullo”.

Gisèle Pelicot,© Getty Images
Posando durante una sesión fotográfica en Paris el 4 de febrero de 2026

Las leyes han cambiado en Francia, a partir de este juicio: el Parlamento francés ha reformado el Código Penal para incluir el concepto de consentimiento en la definición de violación y agresión sexual. Y también ha despertado conciencias y trasformado mentalidades, sobre todo las de muchos hombres.

“Creo que no hay nada insuperable- afirma Gisèle-. Creo en mi fuerza”.