PRIMICIA

Todas las sorpresas de la emocionante boda de Alba Redondo, jugadora del Real Madrid


Familiares vestidos de unicornios, fuegos artificiales… la futbolista y su pareja, Cristina Monleón, celebraron, por todo lo alto, su ‘sí, quiero’


Dos mujeres y una niña en vestidos blancos en un jardín con decoración floral.
Marta GordilloSubdirectora ¡HOLA!
15 de junio de 2025 a las 11:24 CEST

El fútbol femenino tenía una importante cita este sábado. No era un partido, tampoco una convocatoria, sino la boda de Alba Redondo, jugadora del Real Madrid -y una de nuestras futbolistas que hicieron historia al ganar el Mundial en 2023-

Alba Redondo y Cristina Monleón© José Manuel Luján
Alba Redondo y Cristina Monleón, recién casadas

La deportista se casaba ayer con su pareja, Cristina Monleón, en un emotivo enlace que tuvo lugar en la Finca Los Prados, en Albacete, que Marta y Elena González han convertido en un referente en la organización de bodas. El escenario perfecto -como nos señalaron, estaban encantadas con el trato y la cercanía de las hermanas- para su ‘sí, quiero’, que unió a familiares, amigos y muchas compañeras de profesión de Alba, que quisieron estar a su lado en uno de los días más importantes de su vida. Porque, como ellas mismas nos comentaban, “aunque suene típico, estar reunidas con toda la gente que nos quiere, es lo más importante. Sobre todo, para Alba, que por temas deportivos no puede ver tanto a sus amigos y familia”.

Grupo de personas en un evento al aire libre, variadas poses y vestimenta.© José Manuel Luján

Esta era la boda de sus sueños, “a imagen y semejanza nuestra, con guiños a nuestras vidas y divertida”.

La ceremonia

Nos contaban las novias que, cumpliendo con la tradición, no se verían hasta el momento del altar, así que cada una de ellas llegó por separado a la finca. Allí, justo a la entrada, unos caballos y un rincón valenciano, donde se servía agua de valencia y colgaba un cartel en el que aparecían tres falleras -que representaban a Alba, Cristina y su hija, Olivia-, daban la bienvenida a los invitados al esperado enlace.

Escena al aire libre con figuras de cartón de mujeres en vestidos coloniales y un letrero que dice 'Señor Pirotecnia... Pot començar la boda!'

Todo estaba pensado al detalle. Unos abanicos personalizados, paipai, gafas de sol con forma de corazón y sombreros blancos serían los accesorios infalibles para combatir las altas temperaturas; y, en cada uno de los sitios, habían dejado un sobre con una tarjeta escrita por ellas y con un dibujo, en el reverso, hecho por Olivia.

Dos mujeres en vestidos blancos con ramos de flores junto a un caballo blanco.© José Manuel Luján

El Cuarteto de Cuerda de Valencia ponía música a la boda, a la que Alba -que nos avisó que sería la que más se emocionaría- entró acompañada de su padre, Antonio. La deportista caminó hacia el altar -decorado con un arco por Valentín Cortés Floristas, encargados de la decoración floral- al son de la BSO This land; mientras que Cristina -investigadora y profesora en la universidad- lo hacía junto a su pequeña, al compás de la conocida versión de la canción Hallelujah que popularizó la película de Shrek

Cuatro mujeres tocando violines en un entorno verde, vestidas con trajes azules.© José Manuel Luján
Pareja caminando en un jardín; él en traje, ella en vestido blanco con ramo.© José Manuel Luján

Así daba comienzo su romántico ‘sí, quiero’, oficiado por su amiga, la periodista Sara Gutiérrez, en el que escucharon las cariñosas palabras que le dedicaron amigos -dos de la infancia de Cristina y dos de la universidad de Alba-, compañeras -una del equipo de Alba y María Méndez, de la Selección-, primos, y, también, los padres de la futbolista y la madre de Cristina, ilusionados por ver a sus hijas dar este importante paso.

Dos mujeres en vestidos blancos sentadas en un banco en un jardín, sosteniendo ramos de flores.© José Manuel Luján
Dos mujeres en vestidos blancos sentados en un banco en un jardín.

Uno de los momentos más esperados era, sin duda, el intercambio de alianzas -personalizadas y grabadas en oro amarillo con diamantes, de Lisi Fracchia-, con el que Alba y Cristina unían, ante todos, sus caminos; y, sonriendo, levantando bien alto sus ramos, mientras recibían una lluvia de pétalos, salieron de su boda cantando A quién le importa, el conocido tema de Alaska.

Dos mujeres en vestidos blancos de pie bajo un arco floral en un entorno natural.© José Manuel Luján
Dos mujeres y una niña en vestidos blancos en un jardín con decoración floral.
Dos mujeres en vestidos blancos celebran con confeti en un evento al aire libre.© José Manuel Luján

Había acabado el enlace, pero comenzaba su gran celebración, en la que, también, quisieron recordar a los familiares que ya no están, con un brindis desde el balcón de la finca.

Muchas sorpresas

Tras la ceremonia, se daba paso al cóctel -del que se encargó el catering Lalola-, que ya daba una pista del increíble día que iban a vivir. Las novias tiraron una traca que ellas mismas encendieron y unos fuegos artificiales llenaron de color el cielo.

Dos mujeres en vestidos blancos con ramos de flores y tres hombres en camisas azules posan juntos en un parque.
Tres personas sonrientes en un evento, la mujer en vestido blanco, los hombres en camisas blancas y pantalones.
En un evento festivo, varias personas celebran con confeti y risas.© José Manuel Luján
Mujer con cabello largo abrazando un disfraz hinchable de unicornio en una fiesta nocturna.© José Manuel Luján
Mujer y niño parados frente a kiosco rojo y blanco de 'El kiosko de Cristina y Alba' con dulces y snacks.© José Manuel Luján

Para la comida, se dispusieron 19 mesas -una nupcial-, decoradas con mantelería en beige y copas verdes -a juego con el entorno natural que les rodeaba-. Y los invitados pudieron degustar un exquisito menú, con primeros como salmorejo cordobés con langostino, uva, cebolla encurtida, pan 'inflao'; y canelón de pularda con crema trufada. 

Como segundos -a elegir- lomo de rodaballo al horno con salsa de setas, milhoja de patata y verdurita y timbal de cordero con milhoja de patata y verdurita; y, para terminar, un postre, muy dulce, un coulant de chocolate con helado de vainilla. 

Escenario con barra 'Chipiteria', tres copas, y ruleta 'La Chupiruleta'.

Alba y Cristina tenían preparadas, también, las primeras sorpresas. Regalaron sus ramos a sus madres -que no se lo esperaban- y organizaron un divertido ‘juego de capitanes’ que animó -aún más- a sus invitados. Cada mesa tenía asignada una canción y, cuando sonase, debían levantarse a bailar.

Y, al fin, la fiesta

Alrededor de las 18:30 empezaba la fiesta de verdad, al ritmo de la música en directo del grupo Aguacate y Mango -que interpretaron un repertorio en el que, por supuesto, también había canciones que hablaban de fútbol-.

Alba y Cristina volvían a sorprender a sus invitados, cambiándose sus vestidos por otros looks más cómodos -top y pantalón-, ideales para disfrutar al 100% de su enlace. De hecho, habían preparado una coreografía especial -con ayuda de sus amigos Mar Albelda y Carles Borrell, de la escuela de baile Pas a Pas de Valencia, que idearon cada paso-. 

Cuatro personas posan juntas frente a una casa, todas sonrientes.
Las novias abriendo el baile© José Manuel Luján
Las novias abriendo el baile
Las zapatillas de Alba y Cristina son Puma, pintadas por la artista Ana Galocha © José Manuel Luján
Las zapatillas de Alba y Cristina son Puma, pintadas por la artista Ana Galocha

Abrieron el baile con una mezcla de dos canciones, Hasta mi final, de Il Divo, y YMCA; y, por si fuera poco, 6 primos de alba salieron, disfrazados de unicornio, a la pista para animar la fiesta.

Cinco personas en trajes de unicornio de colores en la arena.© José Manuel Luján

Mientras que los pequeños se divertían en los hinchables; los mayores podían hacerse tatuajes con Andrea, de andriuw.art, y podían elegir: había uno relacionado con el mundo del fútbol -en un guiño a la profesión de Alba- y otro, por el baile -en honor a Cristina-. No faltaba nada: desde un fotomatón -para hacerse simpáticas fotos- hasta una chupitería, organizadas por Luau Eventos, incluso un stand con ilustraciones en directo, realizadas por Las pinceladas de Manu. 

Ilustraciones de la boda realizadas por Las pinceladas de Manu
Ilustraciones de la boda realizadas por Las pinceladas de Manu

Además, los invitados recibieron un regalo muy especial por parte de las recién casadas, una botella de vino de la bodega Cría Cuervos, una firma vinícola con una filosofía innovadora y desenfadada, fundada durante la pandemia por cuatro figuras de distintos ámbitos: Javier Muñoz Lazaga, emprendedor; Sandro Ávila, DJ y mánager musical; Pedro Obiang, futbolista profesional; y Fonsi Nieto, expiloto de motociclismo.

Alba y Cristina no podían estar más emocionadas. Habían festejado, con los suyos, su bonita historia de amor, aunque, por el momento, la luna de miel tendrá que esperar hasta el próximo año. “Está la Eurocopa en Suiza y Alba está convocada con la Selección Española de Fútbol. Como destino nos gustaría Japón y Maldivas”, nos explicaban. Todavía tendrán tiempo para decidirlo.