Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana: divorcio visto para sentencia

Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana

Te quedan x días gratis. Recuerda navegar con tu sesión iniciada.

Te quedan pocas horas gratis. Recuerda navegar con tu sesión iniciada.

Estás en tu periodo de prueba gratuita. Sigue disfrutando de ¡HOLA!+.

HOLA.com, tu revista en internet

Tu período de prueba gratuita en ¡HOLA!+ se ha activado con éxito

Disfruta de todo el contenido totalmente gratis durante 7 días.

Recuerda navegar con tu sesión iniciada.

Ya tienes una suscripción activa.

Recuerda navegar con tu sesión iniciada.

Este miércoles 17 de marzo, en la sección 12 de la Audiencia Provincial de Barcelona, se procedió a dirimir sobre si el divorcio entre la tenista  Arantxa Sánchez Vicario y  Josep Santacana es válido en España o, por el contrario, son los tribunales de Miami, donde el extinto matrimonio reside, quienes deben pronunciarse al respecto. Los tres magistrados que integran la sala se reunieron para deliberar, votar y fallar al respecto. En los próximos días se conocerá la sentencia. Ahora mismo, y a la espera de la resolución, el estado civil de ambos se encuentra en un limbo jurídico.

Arantxa Sánchez Vicario©GettyImages

En enero de 2018, Santacana impulsó inicialmente el proceso en Estados Unidos. Unos días más tarde, retiró la demanda e inició acciones legales en Barcelona. En 2019, el juzgado Nº 2 de Esplugues de Llobregat (Barcelona) determinó que el matrimonio estaba oficialmente disuelto. Sin embargo,  Arantxa nunca estuvo de acuerdo e interpuso un recurso ante la Audiencia Provincial de Barcelona. “Nos basamos en que, presuntamente, ha habido un abuso de derecho. Él ha elegido el tribunal que más le convenía”, explica Ramón Tamborero, abogado de la deportista. Pero, ¿qué importancia tiene que el juicio se celebre en un país o en otro? ¿Por qué la tenista no quiere que el divorcio tenga lugar en España?

A la espera de la resolución, el estado civil de Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana se encuentra en un limbo jurídico

Se trata de una cuestión económica. Si la sentencia es favorable para Santacana y se acepta la resolución de primera instancia de Esplugues, se tendrán en cuenta las capitulaciones que se firmaron antes de contraer matrimonio en las que se reconocía que el régimen era el de separación de bienes. Un dato importantísimo ya que Arantxa y Santacana se sentarán en el banquillo en los próximos meses debido a un segundo frente judicial, una querella del Banco de Luxemburgo que les acusa de no pagar una  deuda pendiente de 7,5 millones de euros.

Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana©GTres

El origen de esta causa penal se remonta a 2009. Entonces, el Tribunal Supremo la condenó a pagar una multa por fraude fiscal. La Agencia Tributaria cobró esa cantidad gracias a un aval del Banco de Sabadell que, a su vez, recuperó el dinero con un contraaval suscrito con el Banco de Luxemburgo. La tenista guardó allí la fortuna que levantó con sus triunfos. Pero la entidad financiera, sin embargo, no recibió el dinero de vuelta.

En los próximos días se conocerá la sentencia

Si la sentencia fuese favorable a Sánchez Vicario, se iniciaría un procedimiento en Miami. La tenista ha declarado no tener ningún tipo de patrimonio con el que hacer frente a la deuda: pasó de tener más de 30 millones de euros a cero. De hecho, su intención es que el juicio de divorcio se dirima allí para que los tribunales de Estados Unidos investiguen dónde se encuentra el patrimonio de Arantxa y que presuntamente ha desaparecido, según sostiene ella. La tenista pretende demostrar que no gestionó su patrimonio y que fue su marido, tras casarse, quien se hizo cargo de todos sus bienes. Sea como fuere, tanto Aranxa como Josep podrían recurrir la próxima sentencia de divorcio al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana©GTres

El tercer frente judicial de la pareja es el tema de la  guarda y custodia de sus dos hijos, que se sigue discutiendo en los tribunales de Miami. En los próximos días se conocerá cuál es el futuro de su divorcio y, por tanto, de su intrincado horizonte judicial.