¡Stop! Gestos cotidianos que van mal (muy mal) a tu belleza

Por hola.com

¿Alguna vez te has parado a pensar la cantidad de gestos que haces a lo largo del día mientras trabajas? ¿Sabes que hay muchos que perjudican (seriamente) tu belleza? Son expresiones, muecas, tics, posturas... que ya forman parte de nosotras mismas y que hacemos por inercia, pero si fuéramos un poco más conscientes de ellas seguramente intentaríamos modificarlas. Hay algunas que son fácilmente 'detectables' y verás que con un poco de esfuerzo podrás corregirlas para evitar que en un futuro termines pagando las consecuencias. Para la Dra. Ana Téllez, de Clínicas Dra. Téllez, estos son algunos de los gestos que deberíamos no hacer mientras estamos trabajando. ¡Toma nota!

- Chupar el boli o tener algo en la boca provoca la aparición de “las arrugas del fumador”, aunque no se fume. Otro gesto absolutamente descartable es morderse las uñas o los pellejitos de las manos. Arruinan el cuidado de las manos y ofrecen un aspecto horrible.

- Cruzar las piernas aumenta la celulitis porque dificulta la microcirculación femenina que es el gran problema de la celulitis, sobre todo si se lleva alguna media apretada o algún pantalón apretado.

- El uso de tacones altos durante el tiempo de trabajo aumenta también la celulitis. Al dificultar el juego natural del pie provocan la aparición de las varices y las arañas vasculares.

- Fruncir el ceño y levantar las cejas para abrir más los ojos y ayudar a la visión provoca arrugas. En este caso, recomiendo concentrarse en no hacerlo y eliminar este gesto de nuestra rutina.

- Comer chicles o caramelos durante el trabajo. Además de no estar moviéndonos estamos tomando azúcar, aunque estos productos no tengan azúcar, son edulcorantes que ocasionan problemas en ocasiones peores.

- Tocarse el pelo provoca la aparición de grasa en el pelo, ya que estimula las glándulas sebáceas del cuero cabelludo y provoca el crecimiento de la grasa.

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Por su parte, Marta Gamarra, directora de formación de Colbert, también nos da su opinión al respecto:

- Cuando trabajamos con mucho papel en oficina la piel se ensucia mucho (más de lo que creemos) por lo que podemos recurrir a una mascarilla limpiadora una vez a la semana para ayudar a retirar impurezas.

- Cuando conducimos y pasamos largas horas al volante o al aire libre, debemos aplicar pantalla de protección no sólo en el rostro sino también en nuestras manos.

- Para combatir los labios secos que nos producen los aires acondicionados, debemos aplicar bálsamos labiales que nos protejan de estos ambientes tan secos.

- También es recomendable beber 1,5 litros de agua en una jornada de 8 horas en oficina. No sólo ayudará a hidratar el cuerpo sino a prevenir problemas como sequedad y estreñimiento.

- ¡Imprescindible! Levantarnos de la silla para dar un pequeño paseito cada dos horas y media.

- Maquillar nuestra piel con una base ligera o bb cream para protegerla de la polución y contaminación de las grandes ciudades en lugares como el metro o la misma calle.

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"Creo que no se debe gritar ni gesticular en exceso porque desgraciadamente eso hace que los gestos repetitivos se vayan marcando en el rostro. Desde luego no debemos fruncir el entrecejo. Es importante mirarnos en el espejo, hablar y ver como cambia nuestro rostro cuando hablamos", nos recomienda Monica Ceño, de The Lab Room.

Además, la Dra. Mar Mira, de la Clínica Mira+Cueto, explica: "La forma en la que nos sentamos y en general las posturas que adoptamos a lo largo del día influyen, y mucho, en la aparición de la celulitis y, por tanto, la corrección o reeducación postural se presenta como un ‘arma’ sumamente eficaz en el tratamiento de la misma como un complemento sumamente útil integrado dentro de los programas personalizados de tratamiento global para resolver ciertos trastornos como la celulitis, pero también otras cuestiones: como las distensión abdominal, la flacidez de los senos, los trastornos circulatorios y varices, la tendencia a presentar grasa localizada en los glúteos, la hinchazón por retención de líquidos...", que habla del recurrente mal hábito postural de la sociedad contemporánea, esa archirrepetida espalda-curvada-hacia-delante-frente-al-ordenador: "Además de una legión de posibles problemas articulares y cervicales, parece ser que también resulta un gesto nefasto, ya que favorece la piel de naranja. Ese exceso de curvatura provoca una relajación de la banda abdominal que no sólo impulsa el vientre hacia delante y acentúa, a medio-largo plazo, la distensión abdominal (sobre todo, por constitución, en las mujeres) sino que, además, favorece un exceso de volumen, edema y estancamiento de grasa abdominal que acaba por traducirse en celulitis. En definitiva: que de poco sirve invertir en cosméticos anticelulíticos, tratamientos estéticos, liposucciones o píldoras quema-grasa, mientras sigamos sentándonos de forma incorrecta ante el ordenador".

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Por último, hemos hablado con el Dr. Jesús Sierra, especialista en medicina estética y Director de la Clinica Deam, que apunta: “Para eliminar los malos hábitos en el trabajo, al ser actos inconscientes hay que ser conscientes de ellos para que en el momento en que te des cuenta se puedan corregir". El Dr. Sierra coincide con sus compañeros en destacar uno de los grandes enemigos de nuestra belleza: cruzar las piernas. "Para prevenir dolores de espalda e incluso posibles trombos en las piernas, que podrían comprometer nuestra salud, debemos mantener una correcta higiene postural y evitar cruzar las piernas para favorecer la circulación. Es algo que la mayoría de personas hacemos de forma involuntaria al sentarnos, es un gesto automático que proporciona sensación de comodidad, pero, a pesar de parecer algo inofensivo y normal, no saber controlarlo y hacerlo con regularidad puede derivar en algunos problemas para la salud del cuerpo que, por lo general, se manifiestan a mediano y largo plazo".

Todos los expertos coinciden también en que la mayoría no solemos hacer descansos para mover el cuerpo y las piernas. Solemos quedarnos sentados en nuestro puesto de trabajo demasiadas horas seguidas y eso perjuca seriamente nuestra salud. "La deficiencia en la circulación de la sangre puede derivar en otras afecciones del sistema como dificultades respiratorias, dolor de pecho, formación de coágulos de sangre en el interior de una vena, inflamación y dolor en las piernas, venas, varices...", dice el doctor Sierra.

¿Cuáles son sus recomendaciones? "Para evitar todos estos efectos negativos es importante ser conscientes del daño que produce este hábito y, al sentarnos, tratar de mantener la espalda erguida para no sobrecargarla ni generarle tensión. Así mismo, en lo posible se deben mantener ambos pies apoyados en el suelo, para que el peso se distribuya en ambas piernas y no genere presión sobre la pelvis. La aparición de migrañas severas, contracturas musculares incluso tendinitis muestran su peor rostro, quienes trabajan hasta 10 horas frente al ordenador y han hecho del ratón una extensión de su mano pueden sufrir de la muñeca hasta tener el síndrome del túnel carpiano y se manifiesta teniendo casi siempre la mano entumecida y sin poder mover el brazo o lo hace con torpeza. Por eso, debemos prestar mayor atención a estas malas prácticas de oficina que, aunque pueden ser inofensivas y mínimas, a largo plazo son más costosas y dolorosas", explica el Dr. Sierra que concluye con lo que llama "la nueva dolencia Whatsappitis": "Un malestar que tiene su origen en los dedos y que puede extenderse a las muñecas y al codo, puede hacer su aparición por enviar mensajes de texto casi ininterrumpidamente a través de un teléfono móvil".