Estos productos han sido seleccionados en base a los análisis y pruebas de nuestros expertos. Cuando compras a través de nuestros enlaces, ¡HOLA! puede recibir una comisión.
Soy experta en compras y he dado con el truco para dormir del tirón en un vuelo de 10 horas por menos de 13€
Si te cuesta dormir en el avión, echa un vistazo a esta almohada de viaje con capucha y espuma viscoelástica que se va a convertir en tu nuevo imprescindible de equipaje de mano
Si hay algo que temo incluso más que el momento de hacer la maleta, es el dolor de cuello y la falta de sueño crónicos tras un vuelo transoceánico. Como apasionada de recorrer el mundo, he de confesar que me encanta viajar, pero las largas horas de trayecto en clase turista siempre han sido mi un reto para mí. Solo durante este verano ya he tenido la suerte de viajar tanto a América como a Asia, y con tantas horas de vuelo por delante, para mí se convirtió en una prioridad absoluta encontrar la herramienta perfecta que me permitiera conseguir la mayor cantidad de horas de sueño posible en el avión.
A lo largo de los años he probado muchísimas alternativas intentando dar con la solución milagrosa: almohadas inflables, cuellos de microbolitas, bufandas rígidas... de todo. Por eso, tras mucha prueba y error, puedo decirte con total seguridad que he encontrado la mejor alternativa del mercado. Es, de lejos, la más práctica, cómoda y efectiva que he tenido jamás entre mis manos. Se trata de una almohada de viaje en forma de U, de espuma viscoelástica, que no solo sostiene tu cuello a la perfección, sino que, además, incluye un detalle revolucionario: una capucha integrada. Y lo mejor de todo es que cuesta menos de 13€. Esta fue mi verdadera "compra del año" antes de mi último vuelo, y sinceramente, ya no concibo subirme a un avión sin ella.
La almohada de viaje con secreto de experto
Almohada de viaje en forma de U con capucha para crear un espacio de descanso
Esta no es una almohada de cuello cualquiera, es un sistema de descanso completo. Su núcleo de espuma viscoelástica de rebote lento se adapta perfectamente a la anatomía de tu cuello y hombros, ofreciendo un soporte firme pero muy confortable.
Lo mejor
Soporte ergonómico premium: la espuma viscoelástica de rebote lento alivia los puntos de presión y evita que la cabeza caiga hacia los lados.
Capucha antiluz y distracciones: crea tu propia "burbuja" de descanso sin necesidad de usar un antifaz apretado.
Tejido transpirable y fresquito: incluye un forro interior con malla transpirable (tecnología cooling) para evitar el sudor, y un exterior de terciopelo muy suave.
Ajuste personalizado: su cordón ajustable frontal te permite fijarla a la medida exacta de tu cuello. Esto las que somos pequeñas, lo agradecemos un montón.
Almacenamiento ultracompacto: se enrolla sobre sí misma hasta caber en una bolsa de 17 x 17 cm (apenas más grande que un móvil grande), por lo que no ocupa espacio en tu mochila.
Funda desmontable y lavable: esencial para mantener la higiene impecable tras cada viaje.
A tener en cuenta
Plegarla requiere cogerle el truco: he de confesar que la primera vez que intentas enrollarla para meterla en su funda compacta puede costar un poco, pero una vez aprendes el movimiento, se hace en 10 segundos.
Imagina estar en tu asiento, con el motor rugiendo y rodeada del trajín habitual del pasillo. Solo tienes que abrocharte el cinturón, ajustar el cordón de tu almohada y bajarte la capucha. Al instante, desapareces. La combinación de la textura de terciopelo suave y el aislamiento que proporciona te da una sensación de privacidad y confort que es puro lujo a 30.000 pies de altura. Y cuando aterrizas, en lugar de ir arrastrando una almohada gigante por todo el aeropuerto (sin mencionar, preocupado de que se caiga al suelo o se ensucie y luego vaya directo a tu cara), la comprimes en su pequeña bolsa y te olvidas.
Quizás a primera vista te parezca una tontería o un accesorio curioso, pero te prometo que la capucha es el gran secreto de este producto y la clave para descansar de verdad. No solo ayuda a oscurecer por completo el ambiente (algo vital cuando las luces de la cabina siguen encendidas o el del asiento de al lado tiene encendida su pantalla), sino que hace algo mucho más importante: te obliga a mantener los ojos cerrados. El simple hecho de tener esa suave tela cubriéndote el rostro te ayuda a desconectar del entorno, evita que abras los ojos ante cualquier estímulo y, por consecuencia, te ayuda a relajarte y a dormirte muchísimo más rápido.
¿Merece la pena?
Absolutamente sí. Es una de esas compras que marcan un antes y un después en tus vacaciones. Por menos de 13€, he pasado de bajar del avión con tortícolis a llegar a mi destino fresca y lista para aprovechar el primer día. Además, si tienes niños o haces viajes largos en coche o tren, se convertirá en un recurso constante en tu familia.