Las monarquías atraviesan uno de los momentos más delicados de los últimos tiempos tras el fallecimiento del rey Harald V. Un hecho que ha llevado a todas las dinastías de Europa a mostrar sus condolencias, aunque cada uno de ellos —a pesar del dolor dados los lazos compartidos— ha tenido que ir retomando sus agendas paulatinamente, lo que ha llevado a los reyes Carlos III y Camilla a ejercer como anfitriones de Emmanuel y Brigitte Macron, tan solo unas semanas antes de que Felipe VI y Doña Letizia les reciban en el Palacio Real de Madrid, como adelantó ¡HOLA! en primicia. Un gesto que, ahora, se ha trasladado hasta el Reino Unido para convertirse en un gran encuentro para reforzar los lazos entre ambos países, aunque en el marco de una visita privada.
El recibimiento de Carlos III y Camilla
El mandatario francés ha dado inicio al fin de su legislatura. Será el próximo 2027 cuando Emmanuel Macron se retire de la política —al menos de cara a las próximas elecciones—, lo que ha llevado al presidente de la República Francesa a dar inicio a lo que parece ser una gira entre las monarquías europeas. El Reino Unido se ha engalanado para recibirle junto a su esposa, un gesto que ha llevado a los reyes Carlos III y Camilla a desplazarse hasta el Museo Británico de Londres para realizar una visita privada exclusiva al Tapiz de Bayeux, marcando la primera vez en casi un milenio que esta obra maestra de 70 metros abandona suelo francés. Durante el encuentro —que también ha contado con la presencia del nuevo primer ministro británico, Andy Burnham—, los mandatarios inauguraron extraoficialmente la exposición y aprovecharon el histórico marco para celebrar la herencia cultural compartida, dejando imágenes para la posteridad.
Un momento en el que los miembros de la Familia Real británica se han unido al presidente y a la primera dama, mostrando gran complicidad entre ambos y haciendo gala de los lazos compartidos. Esta no es la primera vez que coinciden en un acto institucional en el que la historia entre Francia y el Reino Unido se comparte de forma excepcional, cabiendo recordar aquella ocasión en la que la reina Camilla y Brigitte Macron se vistieron de gala para la celebración de un banquete de Estado, enmarcado en la histórica visita en la que ambos países restablecieron así sus relaciones más sinceras. Ahora, todo ello se ha trasladado a un encuentro en el que el rey Carlos III ha querido hacer gala de su excepcional capacidad como embajador. Ha sido así como el rey le ha mostrado el Tapiz de Bayeux, un monumental lienzo de lino bordado del siglo XI, de casi 70 metros de largo, que narra visualmente de forma cronológica los acontecimientos que llevaron a la conquista normanda de Inglaterra en 1066 por parte de Guillermo el Conquistador. Una pieza considerada como una de las grandes joyas históricas del país, debido a su valor incalculable.
Los encuentros más reales de los Macron
Ha sido en estas últimas semanas cuando el mandatario francés ha recibido en el Palacio del Elíseo al príncipe heredero de Arabia Saudí, quien días después se ha trasladado hasta Suecia, donde ha sido recibido en palacio por el rey Carlos Gustavo y la heredera al trono, la princesa Victoria. Ha sido un encuentro marcado por el profundo luto de los miembros de la realeza escandinava a consecuencia del reciente fallecimiento del rey Harald V. En cierto modo, las agendas internacionales se han visto inexorablemente condicionadas por este triste acontecimiento, obligando a los miembros de la realeza a rebajar la solemnidad y el tono festivo de cada una de las visitas programadas durante este periodo.
Este encuentro se trasladará el próximo 17 de septiembre al Palacio Real de Madrid, momento en el que Felipe VI y Doña Letizia recibirán al mandatario con todos los honores. Se tratará de una cita más que especial, teniendo en cuenta que la organización de esta visita no ha sido en absoluto sencilla. Como bien explicó ¡HOLA! en primicia, el esperado encuentro se llevará a cabo tras casi diez años de intentos que se han ido aplazando debido a diversas cuestiones, como la pandemia del COVID-19 o las apretadas agendas políticas del momento. No obstante, aun en el marco de una época marcada por el reciente fallecimiento del monarca nórdico, Emmanuel Macron continúa con esta serie de visitas estratégicas a las distintas Casas Reales europeas, conectándolas entre sí.








