El legado de Diana de Gales es eterno, imborrable y, por tanto, profundamente rentable. A pesar de lo mucho que se ha escrito y rastreado de su vida, hay una parcela menos documentada: la de su vida antes de convertirse en Princesa. La de la lady Diana cuando era una adolescente "inocente, orgullosa, reflexiva y profundamente sincera", tal y como la definen en la casa de subastas Gorringe's que está a punto de vender al mejor postor fotografías inéditas, cartas y recuerdos de Diana cedidos por su amiga, Katherine Hanbury, compañera en el colegio femenino al que asistieron en Londres.
La colección, que sale a subasta el próximo 7 de julio, incluye cuatro fotos inéditas en color de su etapa escolar -en la que no destacó nunca por su buen rendimiento académico, pero sí creo vínculos importantes- y también algunas de las cartas que le enviaba a su amiga entre 1973 y 1977. En las imágenes la podemos ver en su dormitorio, ya que se trataba de un internado, en el patio y también en una foto de grupo junto a sus compañeras relajándose al sol. En ellas se puede encontrar su lacónica mirada tan característica y vislumbrar pinceladas de una personalidad que años más tarde la convertiría en icono mundial.
Son frecuentes las subastas de joyas, vestidos y otros objetos codiciados durante años por los admiradores de Diana. En esta ocasión se subastan objetos que nadie, salvo su amiga íntima, ha visto hasta ahora y que completan el retrato de una mujer irrepetible. Las cartas que le enviaba podrían ser las de cualquier adolescente, salvo una: la que le escribió en 1981 ya con el sello real y después de disfrutar de la luna de miel a bordo del yate Britannia con el príncipe Carlos. "Tuvimos una feliz luna de miel con sol infinito y mares afortunadamente en calma", escribió a Catherine desde Balmoral.
El último de los objetos que salen a subasta es el programa de un servicio religioso que tuvo lugar dos meses después de su trágica muerte el 31 de agosto de 1997, un servicio más íntimo que el multitudinario funeral de Estado celebrado en la Abadía de Westminster y que dejó imágenes, como la de sus dos hijos caminando cabizbajos tras el féretro que quedarán para siempre en el imaginario colectivo.
Una Diana modesta y familiar
"Este archivo íntimo ofrece una visión única de Diana, la princesa de Gales, antes de que la fama y el deber tuvieran su última palabra. A través de los recuerdos de nuestra cliente del West Heath Girl's School, Diana da la impresión de ser una persona profundamente modesta y centrada en la vida familiar; alguien cuya verdadera aspiración era simplemente formar una familia y sentirse orgullosa de las cosas cotidianas", explica Albert Radford, experto de la casa de subastas Gorringes.
"Recuerda a Diana ofreciéndose voluntariamente para limpiar la casa de la directora, y son recuerdos como este, junto con la colección que ha salido a la luz, los que muestran a la verdadera joven Diana de una manera completamente opuesta a la imagen pública que otros construyeron de ella", asegura Radford. La casa de subastas calcula que el precio de la colección oscilará entre los 4.600 y los 6.937 dólares.







