El Palacio Real de Ámsterdam se ha convertido —una vez más— en escenario de una velada de Estado con motivo de la visita de los emperadores Naruhito y Masako de Japón a la residencia de los reyes neerlandeses. Entre los salones palaciegos han estado presentes tanto Amalia como la princesa Ariane, quien ha protagonizado su histórico debut con tiara en una cena marcada por un exclusivo y refinado menú, basado en ingredientes selectos, técnicas clásicas y una presentación propia de una cena de Estado celebrada en un entorno real.
Alta gastronomía en palacio
Situadas en un ambiente de solemnidad, las inmensas mesas palaciegas del histórico edificio ubicado en la capital de los Países Bajos se han convertido en la pasarela de platos refinados, compuestos por una variedad de ingredientes que se han dividido en cuatro tiempos: un entrante, una sopa, un plato principal y un postre. El primero de ellos —el entrante— ha consistido en un delicioso cangrejo real sobre una mousse de puerro y una vinagreta de hinojo.
Un plato de alta cocina que ha dado inicio a la solemne cena, seguida de un consomé de setas con ternera estofada y shiitake. Un inicio que demuestra la exclusividad de una cena de la que han podido disfrutar los reyes Guillermo y Máxima, así como los emperadores de Japón.
Por su parte, también han estado presentes en la velada la reina Beatriz —exreina de los Países Bajos—, la princesa Amalia de Orange y la benjamina del monarca neerlandés, Ariane. Asimismo, han asistido la princesa Margarita y la princesa Laurentien, hermanas del rey Guillermo Alejandro.
Cada uno de los presentes ha podido disfrutar de un plato principal compuesto por una cuidada selección de ingredientes que ha dado como resultado un filete de ternera con salsa de salvia, espárragos, judías verdes y un pastel de patata. Un contundente plato que ha precedido al broche de oro de la velada, con una mousse de almendra con cerezas, pastel de almendra y salsa de flor de cerezo, en un guiño a uno de los grandes emblemas de la cultura japonesa.
Todo el conjunto ha estado acompañado por vinos de alta categoría, entre ellos un Margaux 2005 y La Grande Dame 2015. Un menú con el que se han subrayado los lazos compartidos entre ambas casas reinantes, abrazando la cultura común demostrada a lo largo de este histórico viaje, que se extenderá hasta el próximo 19 de junio.
El comienzo de la visita de Estado
Naruhito y Masako, emperadores de Japón, han iniciado de forma oficial su viaje de Estado a los Países Bajos, marcando un hito en su reinado al tratarse de la primera visita desde su entronización. La jornada ha comenzado con la ceremonia oficial de bienvenida en la plaza Dam de Ámsterdam, en un ambiente de solemnidad y gran sintonía entre ambas delegaciones. Posteriormente, los actos han continuado en el Palacio Real con la presentación de delegaciones, la revista de la Guardia de Honor y una recepción oficial, además del intercambio de obsequios entre ambas dinastías. El programa ha culminado con el banquete de Estado, mientras que en los próximos días se desarrollará una intensa agenda institucional entre el rey neerlandés y el emperador Naruhito, junto a otra vertiente más social protagonizada por la reina Máxima y la emperatriz Masako.
Una velada de Estado, así como la continuación de las interacciones entre ambas familias, que refuerza —una vez más— los lazos históricos entre Japón y los Países Bajos, consolidando, como viene siendo habitual, una relación marcada por la diplomacia, la cultura compartida y la continuidad entre dos de las monarquías más representativas del escenario internacional.









