Pautas para que sobrellevar la parte emocional del proceso©AdobeStock

Día Mundial de la Salud Mental Materna

Cómo manejar la ansiedad en un proceso de reproducción asistida

Un 40% de las mujeres que inician este tipo de tratamientos sufren altos niveles de estrés y ansiedad derivados por la incertidumbre del proceso, que puede afectar negativamente al resultado del mismo.

Buscar un embarazo mediante técnicas de reproducción asistida puede llegar a ser un proceso complejo que, en muchas ocasiones, desencadena en altos niveles de angustia y ansiedad para las mujeres que deciden someterse al mismo.

Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental Materna, ponemos el foco en esta complicada etapa de cambios físicos, pero sobre todo emocionales, que atraviesan las futuras mamás... especialmente cuando transitan lo que se conoce como la ‘betaespera’, el tiempo que transcurre hasta que se obtiene el resultado de la prueba en sangre para confirmar el embarazo.

Consecuencias emocionales del tratamiento

Cuando una mujer se enfrenta a un tratamiento de fertilidad todas las áreas de su vida se ven afectadas, ya que la atención se centra en aquello que está ocurriendo y se desea conseguir: ser madre.

“El miedo es la emoción más potente en todo proceso de fertilidad. Por eso, aprender a manejarlo es fundamental para que éste se desarrolle de la manera más tranquila y relajada posible” , confiesa Soledad Chamorro, psicóloga de IVI Madrid, la primera clínica española especializada íntegramente en reproducción asistida.

En concreto, la experta nos informa de que hasta un 40% de estas mujeres sufren altos niveles de estrés que desencadenan en episodios de ansiedad. “De hecho, las hormonas vinculadas al estrés pueden afectar negativamente al resultado de los tratamientos”.



La ayuda psicológica, una herramienta imprescindible durante el proceso

La ayuda psicológica en mujeres que se someten a tratamientos de fertilidad les permite controlar posibles efectos secundarios, como la ansiedad o la falta de apoyo emocional, que pueden surgir en cualquier momento del proceso.

“La labor que afrontamos los que nos dedicamos a dar apoyo emocional es guiar o reforzar aquellos recursos que las personas tienen; así como neutralizar aspectos que, en una situación concreta, pueden desbordar emocionalmente a las personas implicadas en el tratamiento”, afirma la psicóloga.


Pautas para combatirlo a nivel emocional©AdobeStock

Pautas para manejar el estrés durante el proceso

“En ocasiones, saber cómo prevenir y afrontar cada una de las dificultades ayuda a tener muchas más capacidades de resiliencia”, advierte Soledad Chamorro.

En la mayoría de las ocasiones, centrarse en exceso en un solo objetivo suele mermar la calidad de vida que se necesita para enfrentarse a un proceso de reproducción asistida.

“Es difícil lograrlo, pero la mejor forma de favorecer un tratamiento óptimo es manteniendo un estilo de vida lo más normal posible”, asevera la experta en reproducción asistida.

Además, recomienda recurrir a otras fuentes de refuerzo y satisfacción que nos ayuden a tener la cabeza distraída como es seguir trabajando, mantener las amistades o cuidar la relación de pareja. Es decir, intentar hacer una vida normal y mantener ciertos hábitos para que el cambio no sea tan significativo.

Por otro lado, Soledad Chamorro asegura que es importante mantener una disposición emocional positiva en estas etapas de espera del tratamiento.

De esta manera, podremos neutralizar así los aspectos aversivos o las dificultades que pueda encontrar en el camino al embarazo. “Es decir, tener la capacidad de asumir las dificultades que pueden ocurrir y saber que es parte del proceso”, sostiene.

En definitiva, la experta sugiere que el tratamiento emocional debería ser parte del proceso para cualquier paciente. “Es importante hacerlas conocedoras, desde la primera consulta, de la posibilidad de acudir a consulta psicológica”.



El estrés, ¿afecta al tratamiento?

“Podríamos preguntarnos si el estrés afecta al tratamiento o si el tratamiento es el que genera estrés, y la verdad es que existe una correspondencia entre ambos. Sin embargo, no hay estudios que lo evidencien”, concluye la experta.

En cualquier caso, “lo que sí se percibe en las consultas es que aquellas pacientes que neutralizan la respuesta del estrés en el tratamiento llegan al final del mismo de una manera más sana, emocionalmente hablando”.



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