Se suele decir que el día de la boda no es el mejor momento para arriesgar, que las novias que apuestan por la sencillez consiguen no arrepentirse después de su elección. Pero cuando la moda es tu pasión y nunca has tenido miedo a ser diferente, atreverse durante el gran día con un vestido que se salga de los patrones más clásicos puede ser todo un éxito. Y es precisamente lo que ha hecho Natichu Alcántara para su enlace con Rafael Herradón de Acuña.
La estilista y creadora de contenido se ha dado el 'sí, quiero' este 19 de septiembre en la iglesia del Sagrado Corazón de Málaga, el templo neogótico donde también se casaron sus padres y que tiene un gran valor sentimental para ella. Un enlace que no se han querido perder compañeras de profesión como Marta Baceiredo o María Hernández y cuya celebración posterior ha tenido lugar en un enclave único: la Finca La Concepción, rodeada de naturaleza, con más de 10.000 m² de jardines tropicales.
Una cita para la que la influencer ha escogido un vestido de novia firmado por Baro Lucas: "Quería que fuese él desde el primer momento, buscaba un diseñador diferente, con personalidad, ideas frescas y que fuese capaz de hacerme un vestido especial", nos cuenta Natichu Alcántara. Hablamos con ella y con el modisto español sobre los detalles de su look nupcial.
Un vestido de novia convertible, joyas de su abuela y un ramo minimalista
"Siempre he tenido claro cómo quería ir ese día, tenía que ser muy yo. Nunca me ha dado miedo arriesgar o ir diferente a los demás, esto es algo que me define bastante. Cuando hablaba con amigas y personas cercanas a nosotros, todos me daban el mismo consejo: no arriesgues, ve sencilla", explica. Pero decidió seguir su instinto y dejarse guiar por el diseñador vallisoletano, quien se ha encargado tanto del conjunto que Natichu lució en su preboda como del estilismo de novia.
No ha sido tarea fácil, pues la boda ha coincidido con Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, donde Álvaro Lucas Santos, al frente de Baro Lucas, ha presentado su colección Primavera/Verano 2027. "La boda coincidía con la semana de la moda madrileña y durante un tiempo pensé que no podría asistir, estaba muy triste porque no solo se casa la novia a la que hemos vestido, sino mi amiga". Por suerte, el diseñador ha podido estar presente en el gran día de Natichu para ver en persona el resultado de esta espectacular creación.
"Para la ceremonia creamos un vestido de dos piezas completamente a medida, inspirado en la sensación de 'estar en las nubes', de felicidad plena. Elegimos un mikado de raso en color blanco roto porque nos permitía construir todo el volumen que requería el diseño, conservando al mismo tiempo una imagen limpia, elegante y muy luminosa", nos detalla el couturier.
Comenzaron trabajando con un prototipo a partir de la idea general que Natichu tenía, pero al observar qué elementos debían replantearse, el creativo cambió completamente el diseño. "Le avisé de que era totalmente diferente a lo que habíamos hablado, pero que le iba a fascinar, y así fue. Realizamos una segunda prueba y, en cuanto se la vimos puesta, supimos que ese era el vestido".
Acorde con una ceremonia religiosa, la influencer quiso completar su look con un velo corto, también realizado a medida por Baro Lucas, que dejaba ver los volúmenes del vestido de novia. Como zapatos, se decantó por los Voile Pump 105 de Aquazzura, confeccionados a partir de una combinación de tul semitransparente y satén. "Las joyas son algo que me hace especial ilusión, ya que pertenecen a mi abuela", nos cuenta la protagonista. También incorporó un reloj vintage de brillantes que parece una pulsera, una pieza de Del Páramo Vintage que hace un guiño al reloj que los padres de Natichu le regalaron por su 18 cumpleaños y que, desde entonces, nunca se quita.
Para otorgar al vestido el protagonismo que se merecía, optó por un ramo de novia minimalista: "Queríamos algo simple, pequeño, que simplemente acompañase al look. Para ello confié plenamente en Javier Varela, director artístico de Florenea y encargado de toda la decoración floral de la boda".
Para el momento de la fiesta, la novia no quiso optar por un segundo conjunto diferente, sino aprovechar el primero: "Cuando empezamos a diseñarlo nos gustó tanto la parte del cuerpo que decidimos, en vez de hacerlo de una sola pieza, dividirlo en top y falda, y para la hora del baile quitar la falda y sustituirla por unos pantalones capri. Me parecía algo muy en tendencia y cómodo para poder disfrutar", asegura Natichu.
Eligió a Ismael Bachiller tanto para el peinado como para el maquillaje, pues llevan años trabajando juntos y conoce sus rasgos a la perfección. "Queríamos un maquillaje que diese a la piel luz, que fuese natural y con el que me sintiera cómoda. El peinado no lo tuve del todo claro, pero finalmente nos decantamos por un recogido limpio con raya al lado".
La finca donde han celebrado su boda ya cuenta con un paisaje natural único, pero quisieron crear un espacio de la mano de Florenea, con estructuras elevadas y toldos a medida cubiertos por vegetación. "Las mesas estaban decoradas con flores en tonos amarillos y naranjas, combinadas con la vajilla y las minutas de Lagom Decor Studio", explica la estilista. No faltaron puestos de aperitivos, chuches e incluso un carrito de helado para una fiesta inolvidable. Aunque Natichu destaca uno de los momentos más emotivos: "La entrega del ramo a mi abuela y a mi hermana Carmen", nos dice.
Natichu Alcántara y Rafael Herradón de Acuña se conocieron en Madrid y llevaban juntos seis años cuando él le hizo la gran pregunta: "Estuvo con el anillo debajo del colchón más de cuatro meses, ya que me quería pedir matrimonio en nuestra playa, pero le dio miedo ver que nos quedábamos sin la iglesia que a mí tanta ilusión me hacía, por esto adelantó la fecha. Me lo pidió en un cortijo familiar, los dos solos con nuestro perro, yo con un moño y en pijama".














