Junio es uno de los meses en los que se celebran más bodas. Influye el buen tiempo, el que los días sean más largos, pero también hay algo de mitológico en este mes que, a lo largo de la historia, ha ligado junio con el amor. En plena temporada, hay firmas que presentan sus nuevas colecciones, mientras otras aprovechan el momento para dar una mayor visibilidad a sus trabajos. Este mes he descubierto una propuesta para el getting ready de lo más especial —y aunque yo ya pasé ese momento, me tienta mucho—; también la nueva colección bridal de Alejandra Oria, con vestidos que representan perfectamente tu esencia. Pero hay más: fotógrafos que enamoran con sus instantáneas, abanicos bordados para sobrevivir al calor... Junio da para mucho y en el sector nupcial, más.
Una colección de vestidos de novia con las faldas como protagonistas
Este mes tuve la inmensa suerte de conocer, de primera mano, la nueva colección nupcial de Alejandra Oria. Bautizada con el nombre de Les Nymphéas e inspirada en los cuadros de nenúfares que Monet pintó en su jardín de Giverny, esta propuesta lleva esa naturaleza (con el agua, la luz y los paisajes) a los vestidos. Esto se traduce en siluetas etéreas, llenas de movimiento, en las que las faldas se convierten en las grandes protagonistas. Hay opciones rectas, pero también diseños que se llenan de volumen gracias a enaguas y cancanes. También hay diseños desmontables. Variedad de opciones para enamorar a todo tipo de mujeres. Pero hay más. Una muestra que resume los cinco años de vida de la firma, que resume su esencia y encierra todo el universo creativo y el talento de Alejandra.
Alta joyería nupcial inspirada en la arquitectura art déco
El año pasado, la firma de joyería artesanal Mumit (fundada en 2018) se alió con la diseñadora Isabel Núñez para crear su primera colección en común. La propuesta tuvo tanto éxito que este año repiten con el lanzamiento de Architecture of Light, una nueva colección de alta joyería nupcial inspirada en la arquitectura ornamental del art déco. Hay sortijas, gargantillas y pendientes que juegan con formas geométricas y utilizan el diamante blanco y el negro para crear piezas muy especiales que poder disfrutar el día de la boda, pero también después.
Batas y camisones muy especiales para el 'getting ready'
Desde que los fotógrafos inmortalizan también los momentos previos a la boda, cuando la novia se está preparando, muchas prometidas han empezado a cuidar (y mucho) el look de su getting ready. En realidad, es apto llevar cualquier prenda que sea fácil de quitar sin tener miedo a estropear el maquillaje o el peinado, pero lo más habitual es optar por camisones, pijamas y batas especiales. Hace unas semanas, la diseñadora nupcial Alejandra Valero presentó El Ajuar, una nueva colección de camisones y kimonos bordados sobre tejidos fluidos y pensados para utilizar no solo ese día.
Un casquete tejido para ser una invitada diferente
Cuando pensamos en un tocado para una boda, casi siempre imaginamos una pamela, un diseño tipo pillbox o un plato. Pero existen muchas otras opciones y algunas de ellas cumplen con el protocolo que exigen las bodas de tarde, por lo que podrás llevarlas independientemente del momento del día en que se celebre el enlace. Un buen ejemplo es este caquete que me ha enamorado. Es un diseño de Marcela & Co. que tienen en muchísimos colores. Me parece muy original para invitada, cómodo y fresquito.
Sí a los bordados en las bodas
La personalización en las bodas ya no es una tendencia, es casi una obligación. Las parejas buscan sorprender a sus invitados y lo hacen apostando por experiencias muy cuidadas y también por detalles diferenciales. ¿Algo que gusta mucho? Los bordados. Las novias llevan abanicos que se llenan de dibujos e iniciales que narran su historia de amor; el seating plan ya no solo se monta con tarjetas y flores, también se borda; incluso las servilletas se personalizan para que queden convertidas en recuerdos. ¿Una firma que borda casi todo lo que le pidas? Hey Waikiki.
Una buenas fotos para recordar el día de la boda siempre
Siempre que hablo con amigos o conocidos que están organizando su boda, les pregunto si ya tienen el fotógrafo. Sí, es una especie de obsesión, pero contar con un buen profesional para que inmortalice el gran día es mucho más importante de lo que parece. He visto muchos cientos de bodas. En algunas faltan fotos esenciales, en otras hay tal batiburrillo de imágenes que es imposible elegir cuáles irán al álbum, y también las hay que tienen un retoque demasiado temporal, de esos que, cuando pasen unos años, parecerá antiguo. Otras, sin embargo, son maravillosas. Hay fotos con todas las personas importantes, la luz es buena, la selección curada. ¿Una de mis favoritas? Alejandra Ortiz Studio.