Es uno de los enlaces más esperados del fin de semana. Peter Phillips, hijo mayor de la princesa Ana, hermana del rey Carlos III, se ha casado con la enfermera pediátrica británica del NSH Harriet Sperling. La significativa boda, en la que hemos podido ver a Kate Middleton, entre otras invitadas, se ha celebrado en la iglesia All Saints, en Cotswolds (después de la ceremonia, la recepción tendrá lugar en Gatcombe Park, la finca de la madre del novio). Allí, a las 14:00 horas aproximadamente aparecía la novia con un radiante vestido y con tiara, el look más esperado de la jornada.
Harriet Sperling, una admiradora de la moda bohemia
Harriet Sperling, que hizo su primera aparición pública con Peter Phillips en mayo de 2024 durante los Badminton Horse Trials (acudieron a apoyar a la hermana del novio, Zara Tindall), goza de un exquisito gusto por la moda que, sobre todo, se decanta por los guiños a la estética más bohemia. Además, la nueva sensación de los Windsor también sabe cómo adaptarse a cada situación con gran soltura y elecciones muy acertadas, que sintonizan con las preferencias de Kate Middleton.
Un vestido de línea atemporal que conecta con Kate Middleton
Y este espíritu bohemio y romántico es el que también le ha acompañado en este señalado día. La novia, que estuvo acompañada por su hija y las dos hijas de Peter Phillips como damas de honor, estaba radiante con una creación de la diseñadora de Nueva Zelanda y afincada en Londres Emilia Wickstead, una de las favoritas de la princesa de Gales. Esta, en exclusiva, ha confeccionado un artesanal diseño que está compuesto por un vestido interior de corte recto en crepé italiano de tono marfil, anchos tirantes, escote cuadrado y espalda descubierta, sobre el que se dispone un sofisticado corpiño extraíble de encaje con cuello elevado y manga larga transparente. En la parte posterior, nace una vibrante cola de tres metros. Tanto esta como el vestido llevan una estructura de encaje francés.
El encaje procede de los archivos franceses de Sophie Hallette y data de principios del siglo XX. Este presenta motivos florales de estilo muy romántico y cordones de color marfil. Además, su patrón festoneado de gran tamaño crea formas circulares que se disponen con cuidado para que se realcen las formas arquitectónicas del vestido.
Un velo con puntilla de encaje y una fabulosa tiara familiar
Para culminar su look nupcial, Harriet también ha cuidado al detalle todos los complementos. De este modo, vemos como sus damas de honor (también vestidas de Emilia Wickstead, con pendientes de Aspinal London, ramilletes con pequeñas rosas en aerosol Mayólica y Nigella Love in the Mist en azul pálido -detalle tradicional en las bodas de la familia de Harriet- y un tocado con lirio de los valles para sintonizar con la flor del ojal de Peter Phillips) sostenían delicadamente no solo la cola sino un impactante velo con puntilla de encaje. Por otro lado, lució unos zapatos destalonados al tono de Jimmy Choo; aunque, sin duda, sus joyas llamaron especialmente la atención: una tiara familiar con perlas de Pragnell y unos pendientes a juego de la misma firma, que es, además, la que diseñó su anillo de compromiso.
Un look de belleza sencillo y pulido
La sencillez, discreción estilística y concreción han sido la base que define el look de belleza de la novia. En sintonía con la sofisticación de su elección de moda, Harriet lució un maquillaje muy suave y peinó su melena rubia con un moño bajo.
Un ramo de flores que simboliza el amor, la belleza y la paz
Como ramo, Harriet Sperling llevó un sofisticado ramo tipo bouquet de la florista Millie Richardson (artífice, igualmente, de la decoración de la boda,) en el que se incorporaban detalles de trozos de mirto por simbolizar “el amor, la belleza y la paz”. Además, también presentaba perfumados lirios de los valles, guisantes de oro en tono blanco y crema, astilbe y jazmín.
Una boda muy ensayada: su look en el día previo
Sin duda, Harriet Sperling recordará de forma muy especial su vestido de novia. Será una adquisición que siempre le llenará de emoción. Eso sí, su imagen en este día nada tiene que ver con la que nos mostró este viernes durante el ensayo del enlace.
En este ensayo, donde, entre otros presentes, se encontraba su hija Georgina, Harriet Sperling se mostró mucho más desenfada como requería el acto, pero, no por ello, perdió de vista las tendencias del momento. En concreto, la novia estrenó un jersey blanco con rayas rojas que presentaba un original escote lágrima redondeado con lazada y mangas abullonadas con los puños anchos y muy ajustados. Este era el modelo The Keyhole de la firma Wiggy Kit (385 euros), tras la que se encuentra la diseñadora británica Wiggy Hindmarch, quien fundó la marca en 2015. De este mismo sello, eran sus pantalones bombachos en color blanco. Como calzado, lució unas alpargatas con cintas anudadas al tobillo.












