Octubre, Madrid

Un vestido de novia tobillero y una pulsera convertida en tiara para la boda de Sara en Madrid


La diseñadora Fátima González fue la encargada de crear este original traje confeccionado en seda brocada de color cava


Vestido de novia de Fátima González© Click 10
Regina NavarroCoordinadora de ¡HOLA! Novias
5 de abril de 2026 a las 19:30 CEST

Dioni y su grupo de amigos llevaban tiempo organizando un viaje a Lourdes. Sara se unió en el último momento. A él no lo conocía; fue su primera toma de contacto y el inicio de una historia que acabó en matrimonio. La pedida de mano fue en la misma ciudad del suroeste de Francia, en las faldas de los Pirineos, apenas un año y medio después de iniciar su noviazgo. "Decidió hacerlo en la casa donde empezó todo, que tiene un jardín precioso y unas vistas al santuario que son de ensueño. Fue un momento muy íntimo, muy nuestro. Por todo lo que representa, Lourdes siempre será un lugar único para nosotros", nos cuenta la novia.

Vestido de novia de Fátima González para una boda en Madrid© Click 10
Vestido de novia de Fátima González para una boda en Madrid© Click 10

Del vestido de novia a la mantilla

Cuando se comprometieron, Sara empezó a buscar inspiración para su vestido de novia. "Ahí me di cuenta de que me gustaban los vestidos estructurados, con aire arquitectónico y sin ornamentos recargados". Fátima González, que ya se había encargado de vestir a una de las primas de Sara, fue la encargada de dar forma a su traje. 

Vestido de novia de Fátima González para una boda en Madrid© Click 10
Vestido de novia de Fátima González para una boda en Madrid© Click 10

En un primer momento habían pensado en un vestido tobillero que seguía la estética chic de los años 60 y que iba a estar confeccionado en tweed. Sin embargo, en una de las pruebas, Sara vio en el atelier una seda brocada de color cava de la que se enamoró al instante

Boda en Madrid de Sara© Click 10
Boda en Madrid de Sara© Click 10

"Eso nos llevó a cambiar algunas partes fundamentales del diseño, que pasó a tener una cola muy armada, recogida y elegante, mientras que el vestido mantenía el corte tobillero en la parte de delante. Además, la tela brocada evocaba la alta costura del siglo XIX y requería de una gran confección. Tenía que ir muy bien armada para que tuviera una caída bonita y sentara bien. Creo que ese fue el mayor desafío de Fátima".

Vestido de novia de Fátima González para una boda en Madrid© Click 10
Vestido de novia de Fátima González para una boda en Madrid© Click 10

Lo que tuvo claro desde que le dijo a Dioni que se casaría con él fue que llevaría las joyas de su abuela paterna. "Para mí era muy importante sentirla cerca ese día. Elegí sus pendientes y su pulsera de pedida, una maravillosa pieza de esmeraldas que la joyería Yanes transformó en una tiara espectacular". 

Novia con tiara© Click 10

El peinado fue todo un reto. Aunque en un primer momento Sara iba a llevar velo y a entrar velada en la iglesia, pocas semanas antes de la boda, su madre rescató una mantilla antigua que, finalmente, llevó el día del 'sí, quiero'. La tiara iba a ir colocada encima y era importante no rasgarla. Por suerte, Paula Guzmán se encargó de peinarla con un moño bastante pulido, que funcionó de maravilla tanto con la joya como con la mantilla. También creó su maquillaje, sencillo y natural. 

Media Image© Click 10
Novia con tiara© Click 10

Su ramo sí fue de tendencia. Cada vez es más común que las prometidas elijan un solo tipo de flor para dar forma a esta composición. Sara apostó por calas en color anaranjado, con las que aportó una nota de color al conjunto sin romper su armonía. "En él llevé la Virgen del Recuerdo, que fue un detalle de mis hermanas, y la Virgen de Lourdes, que me regaló mi marido el día que me pidió matrimonio". 

Vestido de novia de Fátima González para una boda en Madrid© Click 10
Vestido de novia de Fátima González para una boda en Madrid© Click 10

Todos los detalles del 'sí, quiero'

Se casaron el 11 de octubre de 2025 en Madrid, en la Basílica de San Miguel, en una ceremonia en la que la música tuvo mucha importancia. 

Boda en Madrid de Sara© Click 10
Boda en Madrid de Sara© Click 10

"Vengo de una familia muy musical, y eso se reflejó a lo largo de la misa. Mi tío tocó el órgano de la basílica, acompañado por trompeta y un cuarteto vocal, en el que también cantaba mi tía. Al final de la ceremonia, hicimos un ofertorio a la Virgen con un Ave María muy especial, compuesto por mi abuelo para la boda de su hija, que interpretó mi tía". 

Boda en Madrid de Sara© Click 10
Vestido de novia de Fátima González para una boda en Madrid© Click 10

La celebración tuvo lugar en el Pabellón de Caza del Castillo de Viñuelas, donde contaron con la ayuda de las wedding planners de Este sapo tiene novia para que todo saliera de maravilla. 

Decoración de boda© Click 10
Decoración de boda© Click 10
Decoración de boda© Click 10

La decoración la cuidaron mucho. Buscaban algo sencillo, elegante y, sobre todo, muy artesanal. "Del seating plan y las minutas se encargó la caligrafista Sol Matilla. Escogimos como color corporativo de la boda el azul por Lourdes, así que, tanto las flores como toda la papelería, fueron en ese tono". Las invitaciones, un trabajo de su amigo Javi, arquitecto y diseñador, tenían el plano arquitectónico de la Basílica de San Miguel, construida en el siglo XVIII. "La tipografía, tanto de las invitaciones como del resto de la boda, evocaba la caligrafía barroca. Además, como detalle para los invitados, regalamos en el banquete un marcapáginas dibujado por mí, de la Virgen de Lourdes".

Invitadas de boda© Click 10
Invitadas de boda© Click 10
Boda en Madrid de Sara© Click 10

Cuando le preguntamos a Sara qué fue lo más especial de ese día, nos habla de la entrada a la iglesia del brazo de su padre mientras sonaba de fondo La marcha del príncipe de Dinamarca, interpretada con órgano y trompeta. También del ofertorio a la Virgen y de la apertura del banquete. No sonó música en ese momento, ni hubo un baile por parte de los novios, ni servilletas al aire en las manos de los invitados; hubo un discurso. "Fue una rima con un tono acogedor y simpático que mi padre dedicó a los invitados. Sin duda, fue uno de los momentos más únicos y especiales del día".