Invitadas muy ¡HOLA!

Esta hermana de la novia encontró el vestido perfecto tan solo 15 días antes de la boda


Buscar un look de invitada desde la distancia es difícil, pero no imposible; la historia de Fabiola Peña lo demuestra


Invitada de boda con vestido de Unpradorosa© Click10
Actualizado 31 de marzo de 2026 a las 8:38 CEST

Fabiola Peña vive en Nueva York por trabajo, pero es de Madrid. Ahí vive su familia y ahí, por supuesto, celebró la boda su hermana María, la fascinante novia con vestido con escote abanico. En ese sentido, la distancia siempre estuvo muy presente en su papel a lo largo de la organización y de los preparativos. También en la búsqueda de su vestido.

Fabiola y María, el día de la boda.© Click10
Fabiola y María, el día de la boda.

Ser la hermana de la novia conlleva una gran responsabilidad. No solo tienes que ser un apoyo incondicional durante los meses previos, sino también el día de la ceremonia, cuando debes estar muy presente. Básicamente, tienes que estar por y para todo. Asimismo, es un papel que supone una paradoja estilística: se espera de ti que vayas guapísima, pero nunca más que la novia. Con esa premisa partió Fabiola, que desde el primer momento tenía claro que quería un diseño a medida, aunque los seis mil kilómetros de distancia entre Manhattan y Chamberí dificultaran la empresa.

"Cada vez que venía a España aprovechaba para buscar opciones. Recorría tiendas con mi madre y con mi hermana, pero nunca encontrábamos un diseño que nos convenciera a las tres, algo clave tratándose de un día tan especial. No terminábamos de dar con él y cada vez se acercaba más la fecha de la boda", recuerda Fabiola, que llegó a ser consciente de que el tiempo se iba terminando.

Fabiola Peña y su vestido de Unpradorosa.© Click10
Fabiola Peña y su vestido de Unpradorosa.

Un final inesperado

No encontrar el look adecuado para una boda puede parecer, desde el exterior, un problema menor, pero quien ha vivido esa situación sabe el estrés y la incertidumbre que es capaz de generar en una invitada, mucho más si esta tiene un papel protagonista. Pero igual que, a veces, los mejores partidos se resuelven en el tiempo de descuento, este 'drama' estilístico tuvo un final feliz. 

"La solución llegó casi de forma inesperada gracias a Ángela Cuadrado, fundadora de la firma Unpradorosa y amiga de mi hermana María. Ella había visto uno de sus diseños y le había encantado, así que me puso en contacto con Ángela. A tan solo dos semanas de la boda, yo seguía sin traje, así que decidimos intentarlo. Ángela hizo todo lo posible por ayudarme, aunque normalmente confeccionan cada pieza a medida. En ese momento solo disponían del traje en talla L pero aun así quiso adaptarlo en tiempo récord", explica Fabiola.

Un vestido digno de ser para la hermana de la novia.© Click10
Un vestido digno de ser para la hermana de la novia.

¿Y qué pasó? Que, por supuesto, llegó.  Se trataba de un precioso diseño largo, de cuello barco y completamente estampado con motivos florales en relieve. La firma lo bautizó como Sandía por los colores refrescantes y brillantes que lo decoran. "En casa vivíamos esos días con una mezcla de ilusión y nervios, pendientes de si llegaría a tiempo, pero al final todo encajó de manera inesperada. Con una generosidad increíble, decidió rehacer el traje con sus propias medidas (que coincidían exactamente con las mías) y vino a entregármelo personalmente a mi casa el día antes de la boda", cuenta la hermana de la novia que, aunque no logró su deseado diseño a medida, sí uno adaptado perfectamente a su cuerpo y poseedor de una anécdota de por vida.

El vestido: puro movimiento

Desde la firma Unpradorosa explican que la idea del vestido parte de la búsqueda del movimiento. "Este diseño nace de una idea muy clara: crear movimiento. Queríamos una pieza con vuelo y, para conseguirlo, trabajamos el volumen a través de múltiples pliegues, construyendo el diseño poco a poco. Empezamos con tejidos como algodón y seda natural, y aunque el resultado era muy especial, sentíamos que faltaba volumen. Buscábamos algo con más cuerpo, que potenciara aún más ese efecto. El cambio llegó con la chenilla. A partir de ahí, incorporamos un relieve floral en tonos rosas y verdes, inspirado en la frescura del verano y en la esencia de la marca", alega Ángela, una de las fundadoras de la marca junto a sus hermanas Cristina y María.

Fabiola Peña, la hermana de la novia© Click10
Fabiola Peña, la hermana de la novia

Un look inolvidable

La historia del vestido se ha convertido en una de las anécdotas de la boda, pero el estilismo completo de Fabiola tiene muchos más secretos. "Lo combiné con un conjunto de joyas de esmeraldas de mi abuela. Para la iglesia, usé un mantón de Manila de seda bordada en color marfil. Es de Mantones del Sur, antiguo y espectacular. Aportaba ese toque flamenco que estuvo presente durante toda la boda", explica Fabiola. El flamenco tuvo, de hecho, una gran presencia en la boda de su hermana María, quien bailó sevillanas con su padre vestida con un traje típico.

Fabiola y María bailando sevillanas.© Click10
Fabiola y María bailando sevillanas.
Imagen de la entrada a la iglesia de María donde vemos a Fabiola con su mantón de Manila.© Click10
Imagen de la entrada a la iglesia de María donde vemos a Fabiola con su mantón de Manila.

A lo largo del relato, hay una palabra que se repite: 'inesperado'. Un vestido inesperado, una solución inesperada, una coincidencia inesperada. Toda una serie de casualidades que tuvieron un resultado, este sí, muy esperado: una boda preciosa y un recuerdo para siempre.