Hace casi 40 años que el diseñador Hannibal Laguna fundó su firma. Lo hizo en 1987, como una insignia de moda dentro de una empresa familiar textil con vocación artesana. El éxito llegó rápido. Sus diseños llamaron la atención de Paco Rabanne, debutó en pasarela en el legendario Teatro Colony de Miami y, poco después, en Espacio Cibeles. Después llegaron los vestidos de novia, la apertura de sus atelieres, los premios, las exposiciones... Cuatro décadas dan para mucho; para ver cómo cambia la industria, para reinventarse sin perder la esencia, para atreverse hasta con lo más complicado y presentar, en la última edición de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, una colección con el negro como absoluto protagonista.
"Mi pasión por el color negro surgió a raíz de visitar una exposición del maestro del arte contemporáneo Pierre Soulages en el IVAM de Valencia a finales de los años 80. Desde entonces y gracias a su obra entendí que el negro no es sinónimo de ausencia, todo lo contrario, el negro es fuente de luz, convirtiéndose en mi color favorito. Nos apetecía desarrollar esta idea y trasladar a la colección la experiencia pictórica del outrenoir con nuestras claves de feminidad y sofisticación", nos cuenta el creativo.
Hablamos con él sobre lo complejo que ha sido plantear esta colección, la necesidad de parar en un mundo lleno de prisas y cómo ser la mejor vestida apostando por el negro.
Ha citado a Pierre Soulages y su exploración del negro como fuente de luz. ¿Cómo se traslada un concepto pictórico tan radical a la tridimensionalidad y el movimiento de un vestido?
No ha sido nada fácil, ha sido un trabajo complejo porque hemos tenido que utilizar muchas texturas y relieves diferentes para que los tejidos interactúen con la luz, atrapando sus reflejos y creando matices de brillo y oscuridad. No buscábamos reproducir la literalidad de la obra de Soulages, más bien explorar su técnica para llegar a resultados que nos permitieran ver la luz del negro en movimiento. En la obra pictórica, es el espectador el que se tiene que mover para apreciar la transformación; en los vestidos, el propio movimiento nos facilita el reflejo.
Combinar terciopelo de seda, organza plisada y redes de cristal requiere una precisión técnica extrema. ¿Cuál ha sido el tejido más rebelde de domar en esta colección?
Los relieves en general han sido complicados; hemos tenido que bordar piezas de canto, sujetar flecos en ambos extremos y jugar continuamente con el mate brillo para conseguir profundidad.
Con bordados tan ricos como los de esta colección, ¿cuál es su regla de oro para elegir las joyas y los complementos sin recargar el look?
El equilibrio: una joya puede ser enorme y no ser un problema, siempre que su superficie sea lisa; cuando hablamos de vestidos bordados es mejor evitar joyas con filigranas.
¿Sigue siendo el negro el preferido indiscutible cuando hablamos de looks para eventos?
Sí, desde luego, y lejos de lo que muchos piensan, no es una opción fácil. Para que un vestido negro deje huella tiene que estar muy equilibrado en cuanto a textura y forma.
En bodas, ¿negro sí o no? ¿Por qué?
Después de 40 años viviendo cambios radicales en la celebración de las bodas, por supuesto que negro sí. Creo que lo fundamental no está en vestir de blanco o de negro; lo fundamental es respetar el protagonismo de los actores principales y no eclipsar su momento.
Para una mujer que quiera invertir en un buen diseño, ¿qué tipo de corte o tejido le asegura que su vestido será un tesoro atemporal que podrá usar dentro de 10 o 20 años?
Cualquiera que siga los cánones clásicos del glamour del cine del siglo pasado, preferiblemente entre los años 20 y 50. Estas cuatro décadas marcaron el esplendor de la alta costura y sus referencias son infinitas, aunque lo verdaderamente atemporal sería mantenerse en la misma talla durante 20 años.
A menudo las madrinas caen en estilos muy rígidos. ¿Cómo pueden incorporar el misticismo y la fluidez de colecciones como BLACKNOIR para verse sofisticadas pero actuales?
Confundir elegancia con rigidez o protocolo es un error bastante frecuente que hace que una madrina resulte anticuada. Se puede tener una imagen elegante y joven al mismo tiempo; es una cuestión de actitud y elección. A través de la personalización de las texturas y las formas, se puede adaptar cualquier pieza de nuestra colección para lograr el resultado deseado.
Usted menciona que los tejidos 'danzan con el cuerpo'. ¿Qué importancia tiene la elección del calzado para no romper la armonía de un vestido con tanto volumen o movimiento?
Cuando el protagonista es el vestido, el calzado debe armonizar y complementar sin generar disrupciones cromáticas.
También afirma que en su taller 'la densidad del tiempo se diluye'. En una industria dominada por la inmediatez, ¿cómo se protege ese espacio de calma y artesanía?
La moda de autor no obedece a la inmediatez. El trabajo artesano hecho a mano requiere de paciencia, experiencia y criterio. La producción de piezas es limitada y solo se aceptan encargos con unos mínimos de tiempo; es el estado natural de la excelencia y la perfección de la costura hecha a medida.
La colección se realiza íntegramente en España. ¿Sigue siendo la producción local un desafío logístico o es hoy su mayor ventaja competitiva?
Los talleres de la firma afrontan desde hace décadas el desafío del relevo generacional con profesionales artesanos seniors que preparan a los jóvenes talentos para defender el made in Spain que nos representa y que es altamente valorado.
Usted crea vestidos que muchas mujeres guardan como tesoros durante décadas. ¿Es esa durabilidad emocional la verdadera respuesta de la alta costura frente a la moda efímera?
En un momento impulsado por la inmediatez, en el que a menudo se confunde volumen con voz, nos resistimos a la desechabilidad y creamos para la permanencia. Diseñamos para existir más allá de un momento, conversando con el pasado, que no es lo mismo que anclarse en él Nuestro estilo atemporal y femenino evoluciona por encima de tendencias entretenidas y modas efímeras. Con nuestras colecciones recordamos que la feminidad es intencionada, que la notoriedad no requiere ruido, que las siluetas se diseñan para enmarcar el cuerpo sin abrumarlo y que los ornamentos siempre saben dónde detenerse. Los valores de la alta costura, la costura a medida y la moda de autor comienzan atrapando el tiempo y envolviéndolo en cada pieza en texturas de emoción y experimentación; quizás por ese motivo muchas mujeres los conservan como tesoros.
¿Ha cambiado la mujer que busca a Hannibal Laguna a lo largo de estos años, o hay un hilo conductor inalterable que une a sus seguidoras de ayer y hoy?
La mujer Hannibal Laguna ha evolucionado y sus necesidades también, pero la ilusión y el deseo son los mismos. El glamour de hoy ya no habla solo de misterio, ni de imágenes inalcanzables; habla de autenticidad, de personalidad y de compromiso. La elegancia de hoy ya no habla de minimalismo, ni tampoco de exceso; habla de control, de equilibrio y de permanencia. Las seguidoras de la firma reconocen estos valores.
Si tuviera que elegir una sola pieza de esta colección que resuma el espíritu actual de la casa Laguna, ¿cuál sería y por qué?
Hay varias que cumplen ese criterio; el look 31 es uno de ellos, mezcla la sobriedad del terciopelo negro con franjas bordadas en relieve que atrapan la luz y nos devuelve sus destellos.









