Hay un factor más importante que el protocolo a la hora de elegir un look de invitada: el parentesco o relación con la persona que se casa. Y es que el estilismo no tendrá nada que ver si es la boda de una buena amiga o un familiar cercano —más similares— o si se trata de un evento al que se acude por compromiso. ¿Uno de los casos más especiales? La boda de un hermano o una hermana.
Lo más habitual cuando se recibe un anuncio de este tipo es que las hermanas empiecen a buscar inspiración en las novedades de las firmas de invitadas. E incluso que se planteen la posibilidad de hacerse un diseño a medida. Pero antes de buscar el look en cuestión, es importante tener claras varias premisas. La primera es que, sobre todo si se trata de la boda de una hermana, lo normal es que haya un papel importante en el gran día. Eso no solo implica lecturas —si se trata de un enlace religioso— o discursos —si es civil—, sino tener que estar pendiente de ciertos detalles: desde la coordinación del cortejo que precederá a la pareja hasta ayudar a la novia con posibles cambios en el vestido o a tener que solventar algún contratiempo. Por todos estos motivos, es muy importante que las hermanas tengan en cuenta, además del protocolo de boda de día (o de tarde, según proceda), qué tareas van a desempeñar.
Otra cosa a tener en cuenta es cuándo, dónde y cómo será la celebración. No es lo mismo un enlace en la ciudad que un ‘sí, quiero’ a orillas del mar; si la ceremonia es religiosa o civil; la temporada en la que se celebra; o si los novios quieren seguir las tradiciones nupciales o prefieren una boda más moderna. También es clave saber cómo es el vestido de la novia, ya que su elección influye, de forma muy directa, en sus invitadas más cercanas. ¿Es un diseño clásico, moderno o boho? ¿Lleva cola y eres la encargada de colocársela y, por tanto, necesitarás un look cómodo con el que poder agacharte a recogerla? ¿El tejido de su traje es de encaje o tul y, por tanto, susceptible de ‘engancharse’ con pedrería o lentejuelas? Con todo esto claro, llega el momento de elegir, ahora sí, el look.
Las hermanas tanto de la novia como del novio suelen tener un papel especial en la boda y, por tanto, es esencial que el look esté a la altura. Es importante optar por tejidos de alta calidad, detalles especiales e, incluso, un diseño a medida. Y eso fue, precisamente, lo que hizo Lucía para la boda de su hermano al confiar en Álvaro Poydel para que creara su vestido, una prenda que no ha tardado en hacerse viral por su elegancia.
El marrón se ha convertido, desde hace varias temporadas, en uno de los tonos preferidos por las invitadas. Dio su salto de la moda de día a día a la de evento y parece haber llegado para quedarse. Esto se debe, entre otras cosas, a que es bastante fácil de llevar y, elegido en el matiz correcto, favorece muchísimo. Por eso no sorprende que Lucía optara por él, aunque no para todos los detalles. Su vestido, de silueta recta, largo midi y sin mangas, estaba confeccionado en un tejido base de color crema, con un delicado patrón de líneas verticales creadas con hilos en tonos marrones; una forma sencilla de estilizar la figura. Sobre el vestido caía una capa de gasa translúcida en color chocolate. Este elemento es clave en el estilismo. La gasa, etérea y vaporosa, aporta movimiento y verticalidad, suaviza la geometría del vestido y crea un efecto casi escultórico al caer desde el cuello hasta el bajo. No es simplemente un complemento, sino el hilo conductor del conjunto.
Para que un look sea redondo, es importante prestar atención también a los complementos porque, mal elegidos, aunque el vestido sea ideal, el resultado puede ser desastroso. Lucía eligió un original tocado de Alium Alta Sombrerería: una boina forrada en una paja antigua y coloreada de marrón chocolate, de lo más sencilla y favorecedora. Lucía la llevó sobre la melena suelta, peinada con ondas marcadas; la colocó ligeramente ladeada, cubriendo parte de su frente. También llevó un bolsito de mano tipo bombonera y unas sandalias minimalistas, todo en color chocolate. Un brazalete dorado y sus pendientes, de la firma Theodóre, completaron el conjunto.









