La Fashion Week de París dio esta semana su pistoletazo de salida, marcando así la última gran cita del calendario internacional de la temporada. Como gran asidua —y apasionada de la moda—, Victoria de Marichalar puso rumbo a la capital francesa para disfrutar de algunos de los desfiles más esperados. Y comenzó por todo lo alto. Su primera parada fue Dior, donde Jonathan Anderson, el diseñador irlandés que ya suma tres temporadas al frente de la colección femenina, presentó su propuesta Primavera/Verano 2027 en el Bassin Octogonal del mítico Jardin des Tuileries. Un desfile que reunió a rostros como Rihanna, Jennifer Lawrence o Beatrice Borromeo y del que ahora hemos podido descubrir al detalle el estilismo (hasta ahora no visto) de la sobrina del rey Felipe VI. Una propuesta que no ha tardado en flecharnos.
Las claves del look de oficina de Victoria de Marichalar
Lejos de recurrir a un vestido de la maison francesa, la joven aristócrata nos sorprendió con una propuesta mucho más sobria, pero igual de sofisticada, que demuestra el poder de los básicos bien combinados. Una fórmula que, además, se convierte en la inspiración perfecta para nuestros próximos looks de oficina. Victoria partió de una camisa blanca de silueta relajada, que llevó por dentro del pantalón y con los puños desabrochados, aportando ese punto desenfadado que hacía que el conjunto se sintiera mucho más actual.
El verdadero protagonista, sin embargo, era el pantalón: un modelo gris de pata de gallo, con pinzas marcadas y perneras fluidas que aportaban volumen y movimiento. Una elección que eleva una combinación tan conocida como la de camisa y pantalón de vestir y le da un giro mucho más especial. Como toque final, unos mocasines bicolor y un bolso verde menta rompían con la sobriedad del conjunto y terminaban de darle personalidad. Dos complementos que, además, esconden algunos de los detalles más interesantes del look.
De los mocasines con tacón al bolso inspirado en un vestido de Dior de 1952
Ambas piezas son creaciones del diseñador irlandés para la maison francesa. De hecho, fueron presentados durante su primer desfile al frente de Dior, marcando el inicio de una nueva etapa. Entre ellos se encuentra el bolso Dior Cigale, que no tardó en ganarse un lugar especial entre las amantes de la moda. Inspirado en las líneas arquitectónicas del vestido homónimo creado por Christian Dior en 1952, Jonathan Anderson recupera parte de la historia de la casa para convertirla en una de las piezas insignia de esta nueva era. La hija de la infanta Elena lo llevó en un suave verde menta, sumando un delicado toque de color que rompía con la sobriedad del resto del conjunto.
Los mocasines, por su parte, también se convirtieron en objeto de deseo desde que los vimos por primera vez sobre la pasarela. Se trata del modelo Dior Médaillon, una propuesta bicolor en blanco y negro que actualiza este clásico con detalles de inspiración rococó. Disponibles tanto en versión plana como con tacón, Victoria se decantó por esta última. Y aunque parecen quedar (casi) escondidos bajo las amplias perneras de su pantalón fluido, lo cierto es que juegan un papel esencial, pues añaden carácter y personalidad al estilismo.
Su paso por el photocall de la maison parisina
Como ya adelantábamos, la cita reunió a algunos de los rostros más conocidos del panorama internacional y, como el resto de invitados especiales, Victoria también posó ante las cámaras a su llegada. Un momento que nos permitió apreciar de cerca todos los detalles de su look, incluida su propuesta de belleza. Con su melena suelta, peinada con raya al medio y ladeada sobre uno de los hombros, la aristócrata apostó por un maquillaje muy luminoso y natural, que encajaba a la perfección con el aire sofisticado y relajado de su propuesta.









