Lejos de los vestidos de gala y la sastrería impecable que suele definir sus apariciones, Charlene de Mónaco ha sorprendido con su look más informal y accesible durante el torneo Rugby Sevens celebrado en Beausoleil. Acompañada del príncipe Alberto II, y en calidad de presidenta de la Federación Monegasca de Rugby, la princesa se dejó ver sonriente y cercana en una jornada deportiva que pedía comodidad… sin renunciar al estilo. El resultado: vaqueros blancos, camiseta básica y una chaqueta de ante que introduce un sutil aire western/boho, además de un nuevo corte bob con ondas que refresca su imagen.
La chaqueta de ante: la pieza clave (y tendencia)
El eje del look es, sin duda, la sobrecamisa de ante marrón, de corte ligeramente masculino y con peso estructural. Una prenda que en los últimos años ha regresado con fuerza a las pasarelas y al street style, consolidándose como imprescindible de entretiempo. Firmas como Coach, Hermès, Miu Miu o Tod’s han revalorizado el ante en siluetas que van desde el aviador al trench maxi, demostrando su versatilidad: funciona igual de bien con vestidos que con vaqueros.
Charlene opta por la versión más atemporal y fácil de replicar, combinándola con una camiseta blanca de canalé —fina, limpia, sin nada llamativo— y unos vaqueros blancos de corte recto. Este último detalle no es menor: el blanco se reafirma cada primavera/verano como comodín elegante, capaz de elevar cualquier look casual con elegancia.
El conjunto transmite equilibrio: tonos neutros, líneas limpias y un diálogo perfecto entre tendencia y fondo de armario.
Zapatillas, joyas y un bob con ondas efecto sirena
El calzado refuerza la idea de funcionalidad: zapatillas deportivas en clave minimalista, cómodas y coherentes con el contexto deportivo, que mantienen la paleta neutra del look. En joyería, Charlene introduce un matiz interesante: varios aros en cada oreja, un gesto poco habitual en la realeza y que aporta un toque contemporáneo (y sutilmente rebelde) sin romper la sobriedad. Las uñas, naturales, siguen esa misma línea depurada que ahora es tendencia dentro y fuera de la realeza.
En el apartado beauty, el foco está en el pelo. Tras meses dejándose crecer la melena, la princesa recupera el corte bob, ahora con ondas marcadas efecto sirena y raya lateral. Un guiño actual que conecta, de forma indirecta, con la conversación del momento en Mónaco: el reciente cambio de look de Camille Gottlieb, hija de Estefanía de Mónaco y nieta, por tanto, de Grace Kelly, hacia una melena XL ondulada a lo Daryl Hannah en '1, 2, 3 Splash'. Charlene, sin embargo, interpreta la tendencia desde su ADN minimalista: menos longitud, más estructura. El maquillaje acompaña con discreción —sombras y eyeliner en tonos burdeos y labios rosa suave—.
Un evento deportivo con carga emocional
El torneo Rugby Sevens, en su primera edición, reunió equipos femeninos y masculinos en un ambiente competitivo y cercano, con el respaldo de la Fundación Princesa Charlene. Fue la propia princesa quien dio el saque inicial del torneo élite masculino, subrayando su implicación real en el deporte.
La jornada tuvo además un momento especialmente emotivo con el homenaje a Christophe Dominici, figura del rugby francés fallecida en 2020. Sus hijas entregaron premios en un acto que combinó deporte, memoria y comunidad. El broche lo puso la victoria de Seventise frente a UAE Shaheen (35-14), con entrega de trofeos por parte del príncipe Alberto y Charlene.
En este contexto, el look de la princesa refuerza el mensaje de cercanía y naturalidad, demostrando que incluso en la informalidad, el estilo puede ser preciso.












