Al caer la tarde, el Castillo de Windsor se vistió de gala ayer miércoles 19 de abril. Y es que la Casa Real británica quiso organizar un banquete con motivo de la visita de Estado del presidente de la República Federal de Nigeria, Bola Ahmed Tinubu, y la primera dama, Oluremi Tinubu. Allí, Kate Middleton impactó con un vestido verde (que tenía conexión con Rania de Jordania) y la histórica tiara Lover’s Knot. Sin embargo, no solo ella consiguió generar titulares con su look, la princesa Ana de Inglaterra volvió a convertirse en noticia con su estilo atemporal donde no tiene miedo a reciclar prendas que mostró más de medio siglo antes.
El abrigo que estrenó en 1969
Para esta gran noche de gala, Ana de Inglaterra, hermana del rey Carlos III, para quien ejerce como Gold-Stick-in-Waiting (es decir, la persona a la que se le confía la seguridad del soberano), lució la tiara Meander, una de sus favoritas. Esta se la entregó su madre, la reina Isabel II, tras recibirla de manos de su abuela materna, Alicia de Battenberg. Era la joya perfecta para acompañar a su gargantilla de la Ciudad de Londres. Sin embargo, estas majestuosas piezas quedaron eclipsadas por su abrigo.
De color blanco y con detalles calados en las mangas, que se realzan con cristales, Ana de Inglaterra conseguía con esta prenda volver a ser la princesa más atemporal y sostenible. La razón es que este abrigo blanco lo llevó por primera vez en 1969, es decir, 57 años atrás.
En concreto, esta elección, que le queda igual de bien y demuestra que por ella no pasa el tiempo, fue la que lució en el estreno de Corre libre, corre (Run Wild, Run Free), un drama británico interpretado por Mark Lester, John Mills, Gordon Jackson y Angela Douglas. Sin embargo, para la cena de gala en el Castillo de Windsor, ha decidido actualizarlo y cambiar el cuello por uno liso. De esta forma, demuestra que con un pequeño detalle, una prenda vintage del armario puede convertirse en pura tendencia.









