Los Grandes Duques de Luxemburgo aterrizaron esta mañana en Madrid para dar inicio a una visita oficial de presentación a España, la cual durará dos días y ha comenzado oficialmente en el Palacio Real, con un evento acompañado de honores militares que han presidido los Reyes. En su llegada a nuestro país, Stéphanie de Luxemburgo, bien conocida entre los expertos en moda royal por sus vibrantes looks a todo color con estampados o pedrería, ya nos ha dejado un par de anécdotas a destacar, al sustituir el efectismo por un registro radicalmente opuesto para su viaje en avión: el traje negro de chaqueta cruzada que en más de una ocasión reciente le hemos visto también a la reina Letizia. Todo cambió, sin embargo, cuando alcanzó el momento de encontrarse con don Felipe y doña Letizia.
Stéphanie de Luxemburgo derrocha complicidad con la reina Letizia
El pasado 21 de febrero, ¡HOLA! anunciaba en primicia la decisión de los Grandes Duques de Luxemburgo de llevar a cabo una visita oficial a España los días 5 y 6 de marzo para reforzar los lazos entre ambas familias. Esta será, a su vez, la inauguración de la intensa agenda internacional que Guillermo y Stéphanie desarrollarán por Europa tras su acceso al trono el pasado mes de octubre.
Ella es la única consorte europea con título nobiliario de nacimiento (el de condesa de Lannoy) y, por tanto, desde joven está acostumbrada a asistir a este tipo de eventos. Sabe qué es apropiado según la ocasión y este jueves lo ha vuelto a demostrar: se decantó para iniciar la jornada por un traje negro de chaqueta cruzada que realzaba sutilmente su cintura sin ser ajustada y pantalones rectos y ligeramente holgados; debajo, una blusa blanca de cuello redondo atemporal y clásica, de las que cualquier mujer podría tener en su armario.
Ambas de verde y la anécdota del traje
De cara al acto de recibimiento con los Reyes, hemos recibido la segunda sorpresa del día por parte de la condesa de Lannoy: se cambió de aquel traje sobrio a un conjunto de pantalón palazzo y blusa con escote en 'V', cintura ceñida, falda fluida y larga capa que es nada más y nada menos que verde, el mismo color por el que ha optado doña Letizia para su encuentro. ¿Coincidencia o un derroche de complicidad? En su vestidor, encontramos varios diseños similares, muchos de los cuales firma Natan, el sello de cabecera de varias reinas europeas, como Mathilde de Bélgica y Máxima de Países Bajos.
Apenas dos horas después de recorrer los pabellones 7 y 9 de IFEMA con motivo de ARCOmadrid, don Felipe y doña Letizia han regresado al Palacio Real para presidir el recibimiento oficial con honores militares de los Grandes Duques de Luxemburgo. Los looks de la reina Letizia en su cita anual con el arte contemporáneo son de los más comentados en su historial de estilo. Y es que no se trata de un evento institucional tan riguroso, por lo que la esposa de Felipe VI se divierte innovando a través de la moda y vistiendo en sintonía con el ambiente, tan ecléctico y vanguardista.
Su estilismo en esta 45ª edición, sin embargo, debía adaptarse a ambos encuentros, y ha elegido un vestido verde esmeralda de cuello redondo, mangas francesas y largo midi completado con un cinturón fino de piel en color negro, que encaja a la perfección y no resta protagonismo a su invitada, sobre todo tomando en cuenta el hecho de que las dos están conectadas hoy por esta gama cromática tan primaveral.
Joyas familiares históricas
Stéphanie de Luxemburgo ha recuperado el collar y los pendientes de su set de joyas de perlas y citrino. El color naranja de las piedras de citrino, posiblemente topacio recuerda al color naranja de la Orden del León de la Casa de Nassau. El naranja y el azul son los colores del antiguo Ducado de Nassau, donde vivió Adolfo antes de convertirse en gran duque de Luxemburgo. El color naranja también se asocia con la Casa de Orange, la rama de los Reyes de Países Bajos, quienes también fueron grandes duques de Luxemburgo hasta 1890. En cuanto al calzado, también se ha coordinado con la Reina con unos salones negros de tacón fino y solo un par de centímetros más altos que los de doña Letizia.









