Nuestro experto analiza el estilo de gala de Mary de Dinamarca, que cumple 54 años: "Recuerda mucho a la reina Sofía"
Hablamos con el diseñador español Alejandro de Miguel y recordamos los looks con los que la Reina de los daneses ha impactado tanto con tiara como sin ella, y que no duda en reciclar transformándolos
El 5 de febrero de 1972, Mary de Dinamarca nacía en Hobart, Tasmania (Australia). Eso quiere decir que, hoy, la esposa del rey Federico VI cumple 54 años. Un gran día para la australiana que nos ha demostrado poseer un estilo único que, principalmente, encuentra en sus looks de gala su expresión más majestuosa y sin necesidad de ser una de las royals que más gasta en moda. Por eso, además de mostrarte sus apuestas más impresionantes con o sin tiara, también hemos querido profundizar en qué le define en términos fashion y, para ello, hemos hablado con Alejandro de Miguel, diseñador al que los palacios no es algo ajeno, pues se ha convertido en uno de los favoritos de la reina Sofía.
“Mary de Dinamarca tiene un estilo muy natural y muy bien pensado. En actos más relajados transmite cercanía y serenidad, con looks sencillos, pero siempre impecables, donde se nota que todo está elegido con intención. En las grandes citas apuesta por una elegancia serena, sin estridencias, con vestidos que destacan por su buen corte y por cómo realzan su figura sin exceso. Nunca va disfrazada: siempre va ella”, precisa el toledano, que también se ha convertido en todo un referente para las presentadoras de televisión en las Campanadas de Nochevieja. Y, además, añade: “tiene una manera muy honesta de vestir. No busca sorprender ni llamar la atención, sino ser coherente con su papel, y eso la hace muy elegante. En ese sentido, recuerda mucho a la reina Sofía: una elegancia basada en la discreción, el respeto por la institución y el saber estar. Mary disfruta de la moda, pero lo hace desde la inteligencia y el criterio, no desde la necesidad de impacto, y eso, en una Reina, marca una gran diferencia”.
Parte de esa diferencia, sin duda, es la capacidad que tiene la esposa del rey Federico X de reciclar looks de gala (incluso modificándolos para que parezcan nuevos), un detalle que tampoco pasa desapercibido para Alejandro de Miguel. “Esto habla de una mujer consciente y actual. Mary entiende que un vestido puede tener varias vidas y que la moda también es evolución. No se trata solo de reutilizar, sino de reinterpretar, de adaptar una prenda a otro momento vital o institucional. Es un gesto elegante y muy alineado con los valores que hoy se esperan de una figura pública”, matiza el toledano, que tiene también muy claro como valorar su innovación. “Es una Reina moderna con una base clásica muy sólida. Respeta la tradición, pero no se queda anclada en ella. Su estilo refleja perfectamente ese equilibrio: atemporal, elegante y actualizado, sin perder nunca la esencia de su papel”, precisa.
Por otro lado, y antes de mostraros el análisis y selección de ¡HOLA! con los looks de gala más impresionantes e icónicos de Mary, hemos lanzado un reto a Alejandro de Miguel: saber cómo sería el diseño que él le haría a la Reina. Y tiene muy claro qué confeccionaría: “sería un vestido elegante y muy limpio, con una silueta favorecedora y un tejido con caída y presencia. Apostaría por un color profundo y sofisticado, y por un detalle especial que se descubra poco a poco, sin excesos. Un vestido que acompañe su forma de estar: segura, serena y muy elegante”.
El 28 de enero de 2026, Mary de Dinamarca volvió a mostrarnos su imagen más majestuosa en una cena de gala con motivo de su visita de Estado a Lituania. En este caso, la Reina optó por estrenar un vibrante vestido de crepé granate con capa, de Elie Saab (en ese momento, se encontraba rebajado: 3.350 2.345 euros). Lo combinó con sus salones a juego de Gianvito Rossi. Como tiara, lució la pieza que ella misma adquirió en mayo de 2012 en la casa de subastas danesa Bruun Rasmussen. Esta es una creación eduardiana de inicios del siglo XX, que se concebía como collar y está realizada en oro y plata, y engastada con diamantes de talla antigua, rubíes y espinelas.
Continuando con sus recepciones con motivo de la llegada de un nuevo año, Mary de Dinamarca volvió a vestir de largo, el 5 de enero de 2026. En concreto, estrenó un dos piezas en terciopelo azul noche, compuesto por una chaqueta con detalle péplum y falda recta. De Jesper Høvring, lo combinó con pendientes y anillo de la parure de la tiara Pearl Poiré, que data del primer cuarto del siglo XIX, y que llegó a ser una de las favoritas de la reina Margarita II. En su look de gala, la Reina recuperó su cartera en tono navy de Quidam, que posee desde 2014.
Para la tradicional recepción y banquete de Año Nuevo en el Palacio de Amalienborg el 1 de enero de 2026, Mary de Dinamarca volvió a hacer gala de esta facultad exquisita y acertada de reciclar un diseño, pero modificándolo ligeramente. En esta noche, su diseño de Jesper Høvring lo dio un nuevo aire al presentar el cuerpo encorsetado en corte palabra de honor sobre una nueva blusa de encaje transparente de Lasse Spangenberg. Lo complementó con sus salones de satén beige de Gianvito Rossi y su clutch de serpiente de Judith Leiber. Como joyas, apostó por piezas históricas: la tiara bandeau de diamantes en talla rosa, que parte de un collar tipo Rivière de 1840; y los pendientes de diamantes con forma de lágrima de la parure real. Como condecoraciones, lució el collar y el broche de estrella de la Orden del Elefante.
En la primera recepción de Año Nuevo a Diplomáticos acreditados en Dinamarca en la que Mary participaba como reina (6 de enero de 2025), la esposa del rey Federico X recuperó un vestido blanco con ricos brocados y hecho a medida, de Teri Jon by Rickie Freeman. Una fascinante propuesta que luciría por primera vez el 4 de julio de 2024 en Groenlandia y que, en esta ocasión, acompañaba de pendientes de diamantes (uno redondo y otro con forma de pera colgante) que pertenecieron a la princesa Ana de Orange en su origen. De esta, también lució un brazalete de diamantes que le regaló el rey Carlos XV de Suecia por su boda. Ambas joyas pasaron a formar parte del joyero de la reina Luisa y, posteriormente, al resto de reinas de Dinamarca.
El 6 de diciembre de 2024, los reyes de Dinamarca participaron en un banquete en honor de la visita del presidente de la República Árabe de Egipto, Abdel Fattah El-Sisi en el Palacio Christiansborg. Para la ocasión, la Reina recicló un vestido con cuerpo cubierto de broches. Como joyas, destacó su nueva tiara, la cual confeccionó según su deseo a partir de un cinturón de la reina Luisa, tatarabuela del rey Federico X.
El 8 de octubre de 2024, Federico X y Mary hacían historia al acudir al primer banquete de Estado que presidían desde su proclamación como reyes. Una cita que se desarrollaba con motivo de la visita al país de la presidenta de Islandia, Halla Tómasdóttir, y su marido, Björn Skúlason. Para la ocasión, la Reina volvió a desarrollar su truco para que su look de gala pareciera de estreno: customizar una prenda que ya había llevado antes. En concreto, lució un cuerpo de pedrería de Jesper Hovring que le llevó, por ejemplo, en la cena de gala con motivo del 18º cumpleaños de su hijo Christian el 15 de octubre de 2023. Aquella noche, lo combinó con una falda a juego. Sin embargo, en el otoño de 2024, lo ha transformado al coordinarlo con una falta lisa y con volantes que pertenece a Oscar de la Renta y tiene desde 2005. No se la veíamos desde el 24 de enero de 2017. Por otro lado, ambas piezas nunca las había llevado en un mismo look.
Acompañando a su ‘nuevo’ vestido el 8 de octubre de 2024, la reina Mary lució complementos al tono: un clutch de raso azul marino de Prada que tiene desde el 8 de mayo de 2011 y los salones Romy con tacón de 10 centímetros y en ante, de Jimmy Choo (los llevó por primera vez el 29 de septiembre de 2019).
Un nuevo collar de chatones y una 'tiara de reina'
En el banquete de Estado con motivo de la visita de la presidenta de Islandia, Mary de Dinamarca recuperó la tiara Poire que solo lucen las reinas de Dinamarca y que llevó, por primera vez, en su visita de Estado a Noruega en mayo de 2024. Confeccionada en diamantes y perlas, la heredó de su suegra, la reina Margarita, cuando Federico X accedió al trono. En esta noche, lució por primera vez un collar de chatones de diamantes conocido como Rivère, que perteneció a Ana de Orange. A esta también pertenecieron los pendientes que eligió para esta cena.
El 25 de abril de 2024, pudimos ver unas nuevas fotos distribuidas por la Casa Real que suponen el primer retrato oficial de gala de los Reyes. En ellas, Mary estrenaba un sublime vestido de terciopelo verdede Birgit Hallstein que se ceñía a su cintura y que presenta escote palabra de honor. Para mayor majestuosidad, esta prenda cubría los hombros y los brazos con encaje al tono que en el cuello presentaba un corte chimenea.
Acompañando a este nuevo diseño de terciopelo verde, la Reina de los daneses portaba por primera vez joyas de la Corona de esmeraldas que únicamente había llevado su suegra hasta este momento: gran tiara, gargantilla y pendientes. No faltaba su anillo de compromiso y un broche con el retrato de su marido en un marco dorado con brillantes.
Para los retratos oficiales publicados a principios de 2022 con motivo de su 50º cumpleaños, la Princesa posaba frente al objetivo del fotógrafo Hasse Nielsen con un fascinante vestido hecho a medida por el diseñador danés Lasse Spangenberg. En color celeste, estaba confeccionado con puntilla francesa de efecto transparente que se realza con un manto de ricas cuentas y perlas bordadas que proviene de España. Con hombros realzados, llama también la atención por los 24 metros de organza que se trabajaron en la falda para generar un volumen muy elegante. Esta elección, que se la vimos en 2023 en una cena de gala junto a los reyes de España, lo acompañó de una de las tiaras más significativas, el diseño que recrea hojas de grosella en diamantes y rubíes. Una joya que perteneció a la reina Ingrid, abuela de su marido, el príncipe Federico.
El 1 de enero de 2024, un día después de que Margarita de Dinamarca anunciara que abdicaría, se celebró en el palacio real de Amalienborg en Copenhague el tradicional banquete de Año Nuevo. Para la ocasión, y junto a su tiara con forma de hojas de grosella, la princesa Mary recicló un vestido de terciopelo burdeos de Birgit Hallstein que es su favorito para esta cita, pues lo ha llevado hasta en cuatro ocasiones previas durante esta recepción.
El 14 de febrero de 2023 durante un concierto en la Ópera Real de Estocolmo con motivo del Jubileo de Oro del rey Carlos Gustavo de Suecia, Mary de Dinamarca recicló un elegante vestido bicolor con estampado floral de efecto acuarela, de Lasse Spangenberg. Lo combinó con un cinturón negro de Claes Iverses, salones de Gianvito Rossi y un clutch de Sergio Rossi.
El 5 de mayo de 2023 durante la recepción previa en el palacio de Buckingham de Londres con motivo de la coronación del rey Carlos III, Mary de Dinamarca apostó por un vibrante vestido en color coral de Andrew GN, que complementó con un clutch y salones de Prada. Culminó su estilismo con los pendientes Belle Epoque de diamantes de Bruun Rasmussen.
El 6 de mayo se celebró la histórica coronación del rey Carlos III en la abadía de Westminster de Londres. Para tan significativa cita y siguiendo el protocolo establecido, Mary de Dinamarca lució un vestido-abrigo tipo cóctel en color morado, de Soren le Schmidt, que combinó con unos salones a juego de Gianvito Rossi, un clutch de Carlend Copenhagen y un collar con la inicial de su marido ‘F’ de Halberstadt. Como tocado, se decantó por una diadema a juego de Jane Taylor.
El 15 de octubre de 2023 durante la cena de gala celebrada en el castillo de Christiansborg con motivo del 18ª cumpleaños del príncipe Christian de Dinamarca, Mary lució su vestido azul con escote asimétrico de Jesper Hovrgin (colección Otoño/Invierno 2014-2015). Lo acompañó de cartera a juego de Prada y salones de Gianvito Rossi, así como con largos pendientes de diamantes de Bruun Rasmussen. Con tiara, lució la que llevó en su look nupcial, una joya de oro blanco, diamantes y perlas que sus suegros le regalaron con motivo de su enlace.
Apostando por la discreción de un tono edulcorado que siempre está de tendencia y resulta tan favorecedor, Mary de Dinamarca se convirtió en una de las invitadas más elegantes de la Boda Real de Carlos Felipe y Sofia de Suecia el 13 de junio de 2015. Para la ocasión, dispuso este color en un vestido con escote a recto y sin manga que se ceñía a la cintura con una banda al tono y recuperaba volumen en la falda, que se prolongaba en cola. Y, para evitar una excesiva sencillez, esta creación se realzaba con detalles de encaje en el frente. Como joyas, destacaba su tiara, la misma que llevó en el día de su enlace con Federico de Dinamarca. Una pieza con perlas que se conjugaba con sus pendientes y un brazalete.
El 19 de junio de 2010 en la catedral de San Nicolás de Estocolmo tuvo lugar la Boda Real de Victoria de Suecia y Daniel Westling. Una histórica celebración a la que acudieron miembros de distintas Casas Reales, como doña Letizia (con una inolvidable apuesta en nude) y don Felipe. Tampoco faltaron príncipes Federico y Mary de Dinamarca, quien se decantó por un vestido drapeado, en tono azul con matices grisáceos y que se realzaba en el escote con encaje en blanco roto. En la imagen, ambos aparecen con su hijo mayor, Christian, que ejerció de paje en la ceremonia.
Para acudir a la celebración del 75º cumpleaños de la princesa Benedicta en el Palacio de Amalienborg (Copenhague) en abril de 2019, Mary de Dinamarca lució un vestido azul noche con escote asimétrico y cuerpo velado con bordados de pedrería. Una creación que parecía nueva; sin embargo, ya había llevado en marzo de 2018 con motivo de una recepción a las Fuerzas Armadas danesa. En aquella primera ocasión, las bajas temperaturas hicieron que lo cubriera con una capa, lo que evitó ver esta elección en su totalidad.
Un diseño con estilo folk y el complemento que fascina a las royals
El efecto sorpresa tampoco falta en el estilo de Mary de Dinamarca al apostar por estilos muy variados y que marcan la diferencia con el resto de las invitadas a un mismo acto. Así logró el 30 de abril de 2013 en Ámsterdam durante la coronación de Guillermo y Máxima como reyes de Holanda. Allí, impactó con un vestido de estilo folk en color blanco con estampado de flores, cuerpo encorsetado y mangas abullonadas. Lo combinó con unos originales salones de satén que recordaban a unas zapatillas de ballet y el clutch modelo Knot de Bottega Veneta, un complemento que también tienen muchas otras royals.
Para acudir a la cena de gala en el Rijksmuseum de Ámsterdam el 29 de abril de 2013 con motivo de la abdicación de la reina Beatriz de Holanda y la investidura de Guillermo como rey, Mary de Dinamarca apostó por un vestido en tono nude. Sin embargo, logró captar toda la atención al realzarse con un cuerpo de pedrería.
Para acudir el 18 de junio de 2010 en el Eric Ericson Hall de Estocolmo a la cena de gala previa a la boda de Victoria de Suecia y Daniel Westling, Mary de Dinamarca se decantó por la tendencia nupcial para definir su imagen más glamurosa y elegante. En concreto, lució un vestido con escote palabra de honor y ricos bordados, que acompañó del clutch modelo Knot de Bottega Veneta.
La tradicional recepción por Año Nuevo es una de las ocasiones más esperadas para ver a Mary de Dinamarca con un look de gala. En 2010, la Princesa se decantó por un vibrante vestido en color naranja tornasolado que presentaba un favorecedor escote barco. Lo acompañó de una estola de piel.
En la tarde-noche previa a su boda con Federico de Dinamarca (13 de mayo de 2004), se organizó un concierto en el Teatro Real de Copenhague. Una cita en la que la por aquel entonces futura Princesa estaba radiante con un falso vestido, pues se trataba de un conjunto de dos piezas en vibrante color rojo que estaba compuesto por cuerpo tipo corsé y falda a juego con gran lazada posterior. Como joyas, llevó su tiara con hojas de grosellas, que se coordinaba con sus pendientes y el collar. Tres piezas que pertenecieron a la reina Ingrid.
El 14 de mayo de 2004 a las 16:10 horas, Mary Donaldson contraía matrimonio con el príncipe Federico de Dinamarca. Lo hacía con un elegante diseño nupcial del modisto danés Uffe Frank. En concreto, era un vestido con amplio escote redondo, mangas ‘Cala’ (bautizadas así por su creador ante la semejanza de las mismas con los lirios de este nombre) y falda de vuelo con pliegues. En la confección de esta apuesta, se emplearon ocho metros de encaje y 24 metros de satén blanco forrado con seda de organza. Por su parte, el velo era de encaje inglés bordado y ya fue usado por la bisabuela de Federico, la princesa Margaret de Suecia, en su boda (15 de junio de 1905); así como por la hija de esta, la reina Ingrid, en su enlace con Federico IX (24 de mayo de 1935). Como joyas, lució una tiara que le había regalado la reina Margarita de Dinamarca y piezas artesanales diseñadas para la ocasión por Marianne Dulong: pendientes de platino, diamantes y perlas de los Mares del Sur.