En un momento en el que la necesidad de sentirse productivo y el estrés forman parte de la vida cotidiana de la mayoría de las personas, saber poner freno a nuestros pensamientos, calmarnos y tomar el control de la mente parecen tareas casi imposibles.
Sin embargo, saber llegar a la calma, especialmente en los momentos malos, es algo que puede marcar mucho la diferencia en la salud mental, física y emocional. En este sentido, la respiración consciente y poner el foco en la palabra "calma" puede ayudar mucho a recuperar el equilibrio interior.




