Montserrat Beltrán, experta en Feng Shui: "La casa no cambia nuestra vida, pero puede ayudarnos a vivirla mejor"


Descubre cómo aplicar el Feng Shui sin reformas ni grandes cambios. 9 pasos que harán que te sientas bien, disfrutes cada rincón y veas las cosas desde otra perspectiva.


La experta en Feng Shui Montserrat Beltrán © MARCELA GRASSII
6 de junio de 2026 a las 7:04 CEST

Hay casas en las que entras y te apetece quedarte. Otras, en cambio, están bonitas, ordenadas e, incluso, bien decoradas, pero hay algo que falla. No siempre sabes explicar qué es, pero lo notas. El ambiente resulta más tenso, cuesta desconectar y el estrés parece estar instalado en cada rincón. Aunque no lo creas el Feng Shui tiene mucho que ver en esto. 

Montserrat Beltrán, asesora y experta en Feng Shui nos explica la relación entre ambos. “La casa influye más de lo que imaginamos en cómo nos sentimos y en cómo vivimos. Porque en ella dormimos, compartimos tiempo con nuestra familia, tomamos decisiones importantes y vivimos algunos de los momentos más importantes de nuestra vida. El Feng Shui no consiste en llenar la casa de normas ni en hacer grandes cambios. Consiste en observar cómo vivimos y en prestar atención a esos pequeños detalles que muchas veces pasan desapercibidos. Porque, al final, la casa no cambia nuestra vida por nosotros. Pero sí puede ayudarnos a vivirla mejor”.  

Estas son las nueve reglas Feng Shui que realmente marcan la diferencia y como afirma Montserrat, “sin reformas ni mover media casa. A veces, pequeños cambios son suficientes para notar una gran diferencia”. Pasos sencillos para disfrutar el hogar

Recibidor con perchero de pared, balda a modo consola, mesa auxiliar con lámpara de sobremesa© Ferm Living

Planifica una cálida bienvenida

Cuando llegas a casa, ¿sientes que te da la bienvenida? Esta es la primera pregunta que nos hace Montserrat Beltrán. Aunque puede parecer una cuestión extraña, lo cierto es que el primer espacio que vemos al llegar. 

Y, sin embargo, dice la experta, “muchas veces acaba convertida en una zona de paso donde se acumulan zapatos, bolsos, chaquetas, paquetes o papeles pendientes. No hace falta tener una entrada grande para que funcione bien, ni siquiera un recibidor como tal. Lo importante es que resulte agradable y práctica. Que haya un lugar para dejar las llaves, el bolso o el abrigo, una buena iluminación y cierta sensación de orden”. Esta propuesta de Ferm Living cumple todos los requisitos.

La formadora de Feng Shui hace un guiño y apuesta por “incorporar algún detalle que te haga sonreír al entrar: un objeto que hable de ti, que te recuerde un momento bonito, una fotografía especial, una planta o una lámpara que aporte calidez. Porque según cómo te recibe tu casa, así empiezas a vivirla”.

Salón con papel pintado azul con estampado, cuadros en la pared del sofá, sofá de color azul claro, lámpara de papel © Coordonné

Haz que hable de quién eres hoy

“Una de las cosas que más veo en las casas es la presencia del pasado. Armarios llenos de ropa de la que usamos apenas una parte, objetos de etapas terminadas o regalos y recuerdos que nunca nos gustaron y que siguen ocupando espacio muchos años después. No se trata de deshacerse de todo ni de vivir con lo mínimo. Se trata de preguntarse si lo que nos rodea sigue teniendo sentido para la vida que tenemos hoy y para la que queremos construir”, argumenta Beltrán. 

Lo hemos dicho muchas veces, para que una casa sea un refugio debe hablar de ti. Pero, matiza la experta, “de la persona que eres ahora. Por eso, de vez en cuando conviene abrir un armario, revisar una estantería o mirar una habitación con ojos nuevos. A veces, soltar algunas cosas aporta más sensación de cambio que comprar algo nuevo”. El papel pintado de Coordonné de este salón es el lienzo perfecto para crear tu nueva vivienda y a tu nueva yo, 

Salón con sofá beige grande y de formas curvas, lámpara de pie, escultura en pedestal, mesa de centro de diseño, cuadro en la pared© Noël & Marquet

Dispón de espacio para moverte

Los espacios grandes están sobrevalorados. El bienestar y el estilo no dependen de los metros cuadrados. “Muchas personas creen que necesitan una casa más grande cuando, en realidad, lo que necesitan es más espacio libre. A veces cuesta abrir una puerta por completo, pasar cómodamente por un pasillo o utilizar una habitación para lo que realmente fue pensada. Es normal querer aprovechar hasta el último rincón. El problema aparece cuando empezamos a ocupar tanto espacio que la vivienda pierde comodidad y ligereza”. 

Para darte el empujón que necesitas, Montserrat nos propone un reto Feng Shui: deshazte de 27 cosas. Sí, 27. Desde un bolígrafo que no funciona hasta una prenda que ya no usas. "Es un número que tradicionalmente se asocia al movimiento y al cambio, y suele ser un buen impulso para empezar. Piensa que cuanto más espacio libre tiene una casa, más fácil resulta disfrutarla”. Este salón con molduras de Noël & Marquet tiene carácter disfrutón. 

Salón con chaise longue, lámpara de techo, vitrina blanca, mesa de centro, grandes ventanales, alfombra© Loberon

Deja que te permita desconectar 

En el refugio perfecto no necesitas esta siempre conectada. La tecnología nos ayuda y nos hace más fácil la vida, pero también nos satura y estresa. “Vivimos más conectados que nunca. Entramos en casa y seguimos respondiendo mensajes, mirando pantallas o saltando de una tarea a otra sin parar”, dice la experta. 

Ante esto, la formadora de Feng Shui propone “recuperar pequeños hábitos: dejar el móvil fuera del dormitorio, apagar el wifi por la noche o volver a utilizar un despertador de pilas. Son cambios sencillos, pero muchas personas notan la diferencia. Costumbres que pueden ayudarnos a conectar mejor con nosotros mismos y también con quienes convivimos”. ¿Quién necesita mirar Instagram cuando tienes un rincón en casa tan apetecible como este de Loberon?  

Dormitorio con el techo abuhardillado, viga de madera, ropa de cama blanca, mesita de noche de madera, lámpara de sobremesa © Marks & Spencer

Convierte el dormitorio en un refugio

El papel del dormitorio está cambiando, pero eso no significa que renuncie a su principal función: el descanso. “Muchas veces acumulamos ropa, cargadores, papeles, cajas o cosas que no sabemos dónde poner. Y sin darnos cuenta, el espacio más íntimo de la casa acaba hablando de trabajo, de obligaciones o de todo lo que tenemos pendiente, en lugar de hablar de descanso. Y es una pena, porque es la habitación donde empezamos y terminamos el día y también el lugar donde la relación de pareja se cuida o se descuida”, afirma la experta. 

Y puntualiza: “No hace falta que sea perfecto. Pero sí que al entrar te ayude a bajar el ritmo”. Tal y como ocurre en esta propuesta de Marks & Spencer.

Dormitorio con cabecero tapizado tipo pagado, mesita de noche de madera, aplique de pared, jarrón con tulipanes © Natalia Zubizarreta

Deja entrar la naturaleza

A estas alturas nadie discute los beneficios de las plantas. Las queremos siempre, pero eso no significa, como puntualiza Montserrat, que “llenes el salón de macetas ni conviertas la casa en una jungla”. Ella te propone otra forma de integrarlas en tus espacios: “Ve a una floristería, observa las plantas un momento y normalmente habrá una que te llame más que las demás. Esa suele ser una buena elección. Si buscas opciones fáciles, la sansevieria, la areca, el tronco de Brasil o algunas aromáticas en la cocina suelen funcionar muy bien. Eso sí, evita los cactus: sus pinchos hacen que el espacio resulte menos acogedor”.  

Incluso si no eres de plantas, “una sola bien situada puede cambiar más una estancia que muchos objetos decorativos”. En esta propuesta de la interiorista Natalia Zubizarreta es lo que ocurre.  

Cocina de madera con comedor, frigorífico abierto © Liebherr

Abre la nevera y haz limpieza

Este consejo de Feng Shui nos ha sorprendido tanto por lo fácil que resulta como por lo beneficioso que es. 

"Miramos las redes sociales o las noticias varias veces al día, pero podemos pasar semanas sin revisar qué hay realmente en la nevera. La cocina está relacionada con cómo nos alimentamos y también con cómo nos cuidamos. Por eso, merece algo más que una limpieza rápida de vez en cuando. Revisar la nevera y desprenderse de lo que ya no sirve puede ser un buen comienzo”, recomienda Montserrat Beltrán. Este modelo de Liebherr te lo pone fácil.

Rincón con butaca marrón, aparador bajo de madera, alfombra, ventana, lámpara de sobremesa, cuadros en la pared© La redoute Interieurs

Rodéate de cosas que te hagan sentir bien

“Las fotografías, cuadros y objetos que tenemos a la vista forman parte del ambiente de la casa. Contribuyen a que una estancia se sienta más agradable, más acogedora... Sin embargo, seguimos conviviendo con recuerdos que nos generan nostalgia, cuadros que ya no nos gustan o imágenes que transmiten tristeza, tensión o incomodidad. Están ahí porque siempre han estado ahí, no porque realmente queramos seguir viéndolos cada día”, cuenta la experta. 

¿Su propósito Feng Shui? “Mirar nuestra casa con ojos nuevos. Observar aquello que vemos a diario y preguntarnos si nos gusta, nos inspira o nos hace sentir bien. No hace falta cambiar todo la vivienda. A veces basta con mover un cuadro, retirar un objeto o colocar una fotografía que te saque una sonrisa para que una estancia se sienta diferente”. Esta propuesta de La Redoute Interieurs nos provoca esa paz y alegría que necesitamos. 

Salón comedor con sofá blanco, mesa de comedor de madera, sillas de madera, lámpara de papel, ventanal© Hannun

Cuida la iluminación

La iluminación no solo transforma los espacios, sino que contribuye directamente a nuestro bienestar. “Dos lamparitas junto a la cama, un punto de luz en una esquina del salón o una de apoyo cerca del sofá ayuda a crear espacios mucho más agradables y acogedores. En Feng Shui siempre recomendamos utilizar una iluminación cálida. Además, es preferible combinar varios puntos de luz que depender únicamente de una de techo”, recomienda la directora de la Escuela Internacional Feng Shui (www.fengshuimb.com ). 

En esta propuesta de Hannun, la luz natural y la artificial ayudan a crear la atmósfera ideal.