Ya en la décima edición de MasterChef Celebrity pudimos comprobar las grandes aptitudes de Miguel Torres frente al fogón. Tanto es así que el futbolista, tras echarle muchas horas de preparación, consiguió llegar a la gran final de aquella edición. Finalmente, fue Mariló Montero la ganadora, pero también el menú presentado por la pareja de Paula Echevarría dio muestra de su magnífica mano para la cocina.
De ella, y de su gusto por la buena mesa, también vemos ejemplos en sus redes sociales; Miguel acostumbra a publicar de cuando en cuando recetas, normalmente sencillas y asequibles, para que cualquiera de sus miles de seguidores pueda colgarse el delantal e imitarle sin demasiada dificultad.
Es el caso también de la receta en la que hoy hemos querido detenernos, debido a su singularidad. Y es que, en este caso, se trata de una receta que Miguel prepara a partir de un reto propuesto por una inteligencia artificial.
“Hoy no decido yo, la IA me va a decir los ingredientes y tengo 15 minutos para sacar la receta”, arranca Torres su reel, móvil en mano. A continuación, escuchamos cómo la aplicación le propone como ingredientes para su plato tres productos que, en principio, pueden parecer difíciles de combinar en un solo bocado: mantequilla, fresas y anchoas.
Sin perder un segundo, Miguel se pone a cocinar para elaborar su receta: una tosta que, como veremos al final, tiene una pinta espectacular.
TOSTA DE ANCHOAS Y FRESAS, SEGÚN MIGUEL TORRES
Lo primero que hace el deportista es cortar unas rebanadas de pan de 2-3 cm de grosor y, ‘regadas’ con unas gotitas de aceite de oliva, las tuesta un poco en la sartén. Una vez doraditas, extiende mantequilla sobre la superficie. Primer ingrediente utilizado.
A continuación, llega el turno de las fresas, que Miguel glasea para su receta. Primero las lava, las corta de rodajas y las somete al calor en una sartén junto con miel. En el vídeo no vemos el proceso completo de este proceso, aunque sí vemos que, en un momento dado utiliza un soplete. Muchas veces se utiliza este gadget en este tipo de elaboración para un ‘quemado’ más directo de los azúcares superficiales. Pero realmente, para conseguir un resultado similar, y preparar unas fresas glaseadas, con ese aspecto brillante, no tenemos que utilizar necesariamente este utensilio de cocina (un poco más abajo veremos un paso a paso para preparar así las fresas, por si te animas a hacerlas en casa).
Tras disponer las láminas de fresas glaseadas sobre las tostas untadas con mantequilla, solo queda usar las anchoas, y este es el paso más fácil. Tan sencillo como disponer unos lomos en conserva de este pescado de buena calidad encima de las fresas (Miguel utiliza tres por cada tosta).
Como toque final a este bocado, el exfutbolista ralla un poquito de piel de limón por encima, para sumar ese rico toque cítrico. También vemos en la presentación final de su receta unas hojitas de menta… ¡Y listo!
“Sobre el papel no tiene mucho sentido, pero cuando lo juntas, todo encaja”, apunta Miguel a propósito de su elaboración, que define como “un bocado pequeño, pero muy completo” De los que te hacen parar un segundo y repetir. A veces no hace falta complicarse”, concluye.
Torres termina el vídeo probando su creación, de la que parece disfrutar muchísimo. Y lo cierto es que, viendo el aspecto final de esta tosta, no nos extraña en absoluto.
CÓMO HACER EN CASA EL GLASEADO DE LAS FRESAS
Torres no muestra en su publicación el paso a paso completo para preparar las fresas. Sí aparece, como decíamos, un soplete. Pero no todo el mundo tiene este gadget en casa. De modo que aquí os damos un paso a paso que podría funcionar para conseguir un resultado similar.
- Corta las fresas en láminas de unos 4-5 mm de grosor y asegúrate de que estén bien secas con papel de cocina.
- Comienza calentando una sartén a fuego medio-bajo. Añade una cucharadita de mantequilla y deja que funda suavemente (cuidado que no se queme).
- Incorpora una cucharadita de miel, media cucharadita de azúcar moreno y una pizca de sal. Deja que la mezcla se caliente sin remover en exceso. Primero se volverá más líquida y luego empezará a burbujear.
- Cuando tome un tono ámbar, añade unas gotas de zumo de limón para potenciar el brillo y equilibrar el dulce.
- Añade las fresas y muévelas suavemente para que queden bien impregnadas. Cocínalas solo unos 30–60 segundos, lo justo para que se calienten y se recubran sin soltar agua ni ablandarse.
- Añade un hilo fino adicional de miel por encima antes de retirar del fuego.
- Deja reposar uno o dos minutos en la sartén fuera del fuego. Al enfriarse, el glaseado ganará cuerpo y esa textura pegajosa típica.








