Sopa de cebolla casera: la receta perfecta para combatir el frío


Es una de las sopas más icónicas de la cocina francesa. Se hace con ingredientes sencillos y es uno de los mejores platos para entrar en calor y nutrir nuestro organismo. ¡Fácil y rápida de preparar!


Sopa de cebolla
10 de enero de 2026 - 8:00 CET

Esta sopa es reconstituyente, reconfortante y deliciosa, lleva pocos ingredientes y es bastante sencilla de preparar. Las cebollas, las rebanadas de pan y el queso rallado son sus protagonistas. En cuanto llega el frío, la sopa de cebolla no falta en nuestro recetario.

Los franceses son los creadores de esta maravilla de la cocina de cuchara, una de las sopas más emblemáticas del mundo. Tiene cierta contundencia, debido al pan y al queso rallado, y por eso es perfecta para entrar en calor cuando los termómetros descienden. Además, es una receta llena de curiosidades.

Curiosidades sobre la sopa de cebolla

Se cree que el origen de este plato ya estaba en la Antigua Roma, y que en la Edad Media ya se hacían sopas de cebolla para alimentar a quienes no tenían otra cosa, pero fue en Francia, y más concretamente durante el siglo XVII cuando se populariza enormemente en los mercados nocturnos parisinos en los que se les ofrecía a los más noctámbulos para entrar en calor y reponer fuerzas.

La leyenda cuenta que tal y como conocemos hoy la sopa de cebolla fue un invento creado para agasajar a Luis XV que, hambriento después de una cacería, pidió que le prepararan algo con lo que había en ese momento en la despensa: cebollas, pan, mantequilla ¡y champán!

Es un plato sencillo y económico de elaborar, no hace falta que le añadas el famoso espumoso francés. Con un poco de vino blanco, será suficiente.

El añadido del queso fue posterior, allá por el siglo XIX las tabernas de París comenzaron a echárselo a esta sopa para convertirla en una alternativa más contundente. El que manda la tradición es el Emmental.

Se le suele echar caldo de carne casero, pero si tienes uno de pollo o de verduras también resulta exquisita. Incluso, si no dispones de mucho tiempo, siempre puedes tirar de alguna pastilla de caldo concentrado.

Cómo hacer una sopa de cebolla tradicional paso a paso

El proceso, que más abajo te detallamos para que te salga perfecta, es tan fácil como rehogar las cebollas cortadas en juliana en una mezcla de aceite y mantequilla; echar la harina e integrarla bien para añadir el vino y dejar que se evapore el alcohol. Se cubre con el caldo y se deja cocinar a fuego bajo durante unos 25-30 minutos. Se remata con unas rebanadas de pan tostado con queso rallado por encima y se pone todo a gratinar en el horno.

¿Cuánto dura una sopa de cebolla en la nevera?

Te aconsejamos que si preparas más cantidad de sopa de cebolla y la quieres conservar en la nevera, no le pongas ni el pan ni el queso hasta el momento de servirla. Porque los lácteos ya sabes que tienen menos vida útil. Una buena opción para que aguante un poco más es introducirla en el frigorífico una vez que esté fría en un recipiente hermético, a no más de 5-6ºC de temperatura. Con estos consejos, puede durar unos 3-4 días en el refrigerador, al igual que la sopa de ajo, otra de las básicas para otoño e invierno.

 Ingredientes para hacer sopa de cebolla

  • 5 cebollas
  • 1 l de caldo de carne o de pollo
  • 8 rebanadas de Pan baguette
  • 100 g de queso rallado Emmental o Gruyère
  • 1/2 vaso de vino blanco o brandy
  • 2 cs de aceite de oliva
  • 2 cs de mantequilla
  • 1 cs de harina
  • Sal
  • Pimienta
El toque final de la sopa de cebolla es `poner a gratinar las rebanadas de pan con queso por encima.© Adobe Stock
El toque final de la sopa de cebolla es `poner a gratinar las rebanadas de pan con queso por encima.

Cómo hacer sopa de cebolla

  1. Pelamos y picamos en juliana las cebollas.
  2. Ponemos al fuego una cazuela y echamos el aceite y la mantequilla.
  3. Cuando esté todo derretido y mezclado, añadimos la cebolla y cocinamos a fuego suave con una cuchara de madera. Tenemos que esperar a que la cebolla quede translúcida.
  4. Agregamos la harina, damos unas vueltas para que la sopa coja cuerpo, incorporamos el alcohol elegido y dejamos que evapore un par de minutos.
  5. Añadimos el caldo y cocinamos a fuego bajo durante unos 30 minutos.
  6. Repartimos la sopa en cuencos o en una fuente resistentes al calor del horno.
  7. Tostamos las rebanadas de pan y las colocamos encima de la sopa.
  8. Precalentamos el horno a 220 °C.
  9. Espolvoreamos con abundante queso rallado, metemos al horno y gratinamos durante 5-6 minutos.
  10. Servimos la sopa bien calentita. 

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