Milhojas de café y chocolate negro
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Milhojas de café y chocolate negro

La pastelería francesa se caracteriza por ser una cocina muy refinada con pequeños bocados que te llevan al séptimo cielo. Uno de sus postres más famosos son las 'millefeuilles' que, en nuestro país, llevan el nombre de milhojas. Dejando a un lado las clásicas de merengue, esta que te proponemos ha sido creada con una fina y deliciosa crema de café.

Milhojas de café y chocolate negro

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La pastelería francesa se caracteriza por ser una cocina muy refinada con pequeños bocados que te llevan al séptimo cielo. Uno de sus postres más famosos son las 'millefeuilles' que, en nuestro país, llevan el nombre de milhojas. Dejando a un lado las clásicas de merengue, esta que te proponemos ha sido creada con una fina y deliciosa crema de café.

  • 4 ud de Pasta filo (medidas: 32x24 cm)
  • 40 g de Mantequilla en pomada
  • 1 l de Nata para cocinar
  • 150 g de Azúcar blanco
  • 40 g de Maicena
  • 5 sobres de Café soluble descafeinado
  • 8 ud de Yemas de huevo
  • Chocolate negro para fundir
  1. 1.

    Precalentamos el horno a 180 ºC. En una cazuela pequeña, hervimos la nata.

  2. 2.

    En una cazuela pequeña, hervimos la nata.


  3. 3.

    Mientras, mezclamos la maicena, el café soluble, el azúcar y las yemas de huevo hasta obtener una crema homogénea.

  4. 4.

    Añadimos la mezcla a la nata mientras removiendo a fuego lento durante unos 10 minutos.

  5. 5.

    Untamos con mantequilla las hojas de pasta filo, tan solo por una cara, y montamos una sobre otra (presionando ligeramente para que se unan). Cortamos rectángulos de, aproximadamente, 8 x 3 cm. Horneamos durante 14 minutos.
MONTAJE
  1. 1.

    Pintamos el fondo del plato donde vayamos a servir nuestras milhojas con un poco de chocolate fundido. Podemos utilizar un pincel de pastelería.


  2. 2.

    Colocamos encima uno de los rectángulos de pasta filo (horneados y fríos), alternando con capas de crema de café, hasta conseguir cuatro alturas. Nos ayudamos de una manga pastelera.

  3. 3.

    Espolvoreamos la superficie con un poco de azúcar.