Scarlett Johansson mide 1,60m pero este peinado le hace parecer hasta seis centímetros más alta


La actriz ha apostado en el estreno de su última película por el look con 'efecto tacones' que más estiliza


Scarlett Johansson en el estreno de Paper Tiger en Nueva York© Getty Images
Mariana ChacónEditora de Belleza
29 de septiembre de 2026 a las 14:13 CEST

Hay celebrities que tienen que aclarar que no son tan altas a pesar de la imponente imagen que proyectan en pantalla o en sus apariciones de alfombra roja. De Megan Fox a Elsa Pataky, Mila Kunis, Victoria Beckham o Kim Kardashian, todas rondan el 1,60; o Scarlett Johansson, cuya estatura es exactamente esa. La actriz es una de las grandes de Hollywood, se ha metido en la piel de la Viuda Negra en el universo cinematográfico de Marvel, repetido como musa de Woody Allen en varios de sus proyectos y fue nominada a un Oscar por su interpretación en Jojo Rabit e Historia de un matrimonio. Una carrera que comenzó a los nueve años y que mantiene a los cuarenta y uno con estrenos como Paper Tiger, que acaba de presentar en Nueva York con el peinado que rejuvenece, suma centímetros y estiliza. 

Scarlett Johansson en Nueva York con minivestido gris, bolso blanco y labial rojo© Getty Images

El peinado favorito de Scarlett Johansson

Con minivestido de Prada en gris marengo, sandalias de pulsera metalizadas y el rouge de labios que ha convertido en una de sus señas de identidad, Scarlett llegaba al New York Film Festival que celebra su 63ª edición para presentar Paper Tiger. El maquillaje ha sido obra de Hung Vanngo, el mismo que trabaja con Selena Gomez, Jennifer Lawrence o Anne Hathaway; y Renato Campora es quien está detrás de la melena texturizada cuyo tupé añade de tres a seis centímetros de estatura. Un peinado que estiliza y al que ella recurre a menudo. 

Paola Moyano, estilista del salón The Beauty Concept Hair, nos describe el peinado como un lob que roza la clavícula, raya lateral muy marcada y mechón frontal levantado desde la raíz para barrerlo hacia atrás, "creando un tupé suave, casi líquido, que se funde con unas ondas abiertas y deshechas en los largos". Y destaca que su secreto radica en la verticalidad: "Al elevar el cabello desde la raíz frontal, sumamos unos centímetros reales a la silueta y, sobre todo, llevamos la mirada hacia arriba. El ojo recorre la figura de abajo arriba y termina en el punto más alto de la cabeza, lo que crea una sensación inmediata de mayor estatura".

Además de altura, también estiliza las facciones. "Cuando retiramos el pelo de la frente y de la línea de las sienes, el óvalo facial se percibe más alargado y definido. Se ven los pómulos, se ve la mandíbula y el rostro gana estructura. Es un efecto óptico muy parecido al de un buen contouring, pero conseguido solo con la dirección del cabello".

Scarlett Johansson en Nueva York con minivestido gris y maquillaje rojo© Getty Images

Aparte del tupé, el corte también es clave a la hora de alargar visualmente la silueta como nos cuenta la experta: "El lob a la altura de la clavícula es fundamental en el conjunto. Deja el cuello a la vista y alarga visualmente la línea que va desde la mandíbula hasta los hombros. Si esta misma melena cayera por debajo del pecho, esa línea desaparecería y la figura se vería más compacta". Señala además a la diferencia del volumen superior con la ligereza de medios y puntas: "Hablamos de una cuestión de proporción. El peso visual se concentra en la parte superior y las puntas se dejan más lisas y ligeras. Así la silueta del peinado se afina hacia abajo y acompaña la línea del cuerpo en lugar de cortarla. Es un peinado que, literalmente, eleva". 

Detalles de styling como llevarlo ladeado y acompañando a una melena llena de movimiento y textura, actualiza un peinado que mantiene su popularidad entre mujeres y también hombres desde hace décadas: "No es el tupé rígido de inspiración rockabilly, sino su versión más actual con volumen arquitectónico en la parte superior, movimiento en el resto y unas puntas que se dejan más lisas para que el conjunto respire", nos explica Moyano.  

Scarlett Johansson en el estreno de Paper Tiger en Nueva York© Getty Images

Paso a paso para crear un tupé

Para terminar, la estilista de The Beauty Concept Hair nos detalla cómo conseguir el mismo look que la estrella en 8 pasos: 

  1. Preparar la raíz: con el cabello húmedo y bien desenredado, aplicar una espuma voluminizadora o un spray de raíz concentrándolo en la zona frontal, que es la que va a sostener el tupé. En los medios y puntas, un protector térmico ligero que no apelmace. 
  2. Marcar una raya lateral profunda: trazarla muy desplazada hacia un lado, aproximadamente a la altura del arco de la ceja. Esa asimetría es la que genera el mechón frontal generoso que después se convertirá en tupé y la que dibuja la diagonal que alarga el rostro. 
  3. Secar a contrapelo: secar primero la zona frontal en dirección contraria a su caída natural, dirigiendo el aire de la raíz hacia arriba y hacia atrás con un cepillo redondo mediano. Así la raíz queda erguida y con memoria. Terminar ese mechón con un golpe de aire frío para fijar la forma antes de pasar al resto de la melena, que puede secarse de forma más natural, con los dedos o con un cepillo plano.
  4. Fijar el tupé con un rulo: enrollar el mechón frontal, todavía templado, en un rulo grande de velcro o térmico, girándolo hacia atrás, en dirección a la coronilla. Se deja actuar mientras se trabajan las ondas del resto del cabello. Es el truco de los estilistas de alfombra roja para conseguir volumen duradero sin cardar. 
  5. Crear las ondas en los largos: con una tenacilla de unos 32 milímetros o con la plancha, marcar ondas abiertas en mechones medianos, alternando la dirección en cada uno para evitar el efecto tirabuzón y siempre en sentido contrario al rostro. Importante: dejar sin rizar los últimos tres o cuatro centímetros de las puntas. Esa punta lisa es la que aporta el aire moderno y desenfadado del look. 
  6. Modelar el tupé: retirar el rulo y, sin cepillar en exceso, peinar el mechón frontal hacia atrás con los dedos o con un cepillo de cerdas naturales, acompañando la curva hasta formar esa suave 'S' que enmarca la frente. En el lado contrario a la raya, el cabello puede recogerse ligeramente detrás de la oreja y sujetarse con dos horquillas invisibles cruzadas en forma de aspa, para despejar el rostro y reforzar la asimetría. 
  7. Romper y texturizar: una vez frío todo el cabello, abrir las ondas con los dedos y pulverizar un spray texturizante o de sal a unos 20 centímetros para aportar cuerpo y un acabado ligeramente deshecho. Evitar el cepillo en esta fase: desharía el movimiento. 
  8. Sellar el acabado: una laca de fijación flexible, aplicada solo sobre el tupé y a distancia, mantiene la forma sin endurecerla. Para terminar, una gota de sérum o aceite ligero en las puntas aporta brillo y ese aspecto sano y luminoso que define el peinado.