El estreno en el Odeon Luxe de Leicester Square londinense de Digger, la última película de Tom Cruise y parte de la 73ª edición de la Royal Film Performance, nos ha regalado el reencuentro de la superestrella con los príncipes de Gales. Ya se coincidieron en 2022 también en la capital británica con ocasión de la première de Top Gun: Maverick; cuatro años después la escena se repite con una Kate Middleton espectacular con vestido de gasa de seda plisada en color uva de Jenny Packham, stilettos en el modelo Romy 100 de Jimmy Choo de terciopelo granate, impresionantes joyas históricas y el peinado de invitada inspirado en las actrices del Hollywood de los años 30: como una Vivien Leigh en Lo que el viento se llevó.
El semirrecogido con ondas de Kate
Con un vestido cuyo escote funciona como el marco perfecto que realza la belleza del collar de amatistas y perlas naturales perteneciente al joyero real de los Windsor y que en su día llevó alrededor del cuello la Reina Madre, la princesa de Gales borda otra aparición perfecta en la que destaca por su elegancia y sonrisa eterna. Su peinado es otro de los puntos fuertes de un look impecable que recuerda a los que lucían las actrices de la década de los 30: "Se trata de un semirrecogido con ondas glam inspirado en la época victoriana por el gesto de elevar la parte superior; y el magnetismo del Hollywood dorado donde la onda amplia era sinónimo de lujo silencioso", nos cuenta la estilista Susana Martins, de los salones Daniel Romero alta peluquería; "convierte lo clásico en contemporáneo".
La candidata perfecta para llevar el peinado de la princesa de Gales que realza las facciones sin transformarlas como es el caso de las coletas con efecto lifting, son aquellas con el rostro ovalado o alargado, "donde potencia la armonía natural y los rasgos angulosos, suavizando contornos con la caída ondulada". Y también en rostros redondeados, "porque eleva visualmente y estiliza cuando el volumen se concentra en coronilla", nos dice Martins.
Entre sus grandes ventajas, la peluquera destaca que ayuda a elevar los rasgos e iluminar las facciones al despejarlas con sutileza, "y permite lucir melena con control absoluto". Su versatilidad también convence pues funciona a la perfección en eventos formales o bajo los dictados del protocolo: "Proyecta una elegancia que no necesita explicación". Aunque puntualiza que el secreto de su éxito reside en confiar en manos expertas para hacerlo: "La diferencia entre correcto y memorable vive en los detalles; volumen trabajado pero invisible, ondas abiertas que no se sienten 'hechas', una sujeción que sostiene sin delatarse. El acabado es ligero, con brillo contenido, como si el cabello respirara lujo en voz baja".
Por último, la experta de Daniel Romero alta peluquería asegura que es un look que "no entiende de edades porque lo que transmite es elegancia atemporal. En chicas jóvenes aporta presencia; en rostros maduros, ilumina y suaviza. Es ese tipo de peinado que no compite con quien lo lleva, sino que lo acompaña, como una buena joya heredada".







