La demanda de barros para teñir el pelo ha aumentado últimamente en pro de la actual tendencia a una belleza más consciente y natural. "En los últimos años, ha crecido el interés por alternativas más saludables y respetuosas. El consumidor está cada vez más informado y busca productos menos agresivos, más sostenibles y alineados con el bienestar. En ese contexto, los barros han ganado protagonismo porque responden a esa necesidad de cuidar el cabello sin renunciar al color. A este crecimiento se suma también la confianza de los profesionales, que han apostado por los barros para ofrecer resultados de calidad a sus clientes con productos saludables", explican desde el departamento de formación de Secretos del Agua.
Por su parte, el estilista David Lorente reconoce que: "Al no trabajar con oxidaciones altas, el proceso es más suave. Por eso han tenido tanto éxito en los últimos años". Eso sí, según este experto, esta corriente no ha desbancado a los tintes químicos en un importante segmento de clientas: "Actualmente la tendencia se está equilibrando, ya que también hay clientas que buscan un punto intermedio entre naturalidad y eficacia", recuerda el estilista David Lorente.
Qué son los barros capilares
Los barros capilares son coloraciones de base vegetal, una combinación de plantas tratantes y tintóreas junto con arcillas que, al activarse con agua caliente, se transforman en una mezcla que actúa en el cabello y el cuero cabelludo. "A diferencia de los procesos químicos convencionales, no alteran la estructura interna del cabello, sino que se integran con ella, aportando color, textura y vitalidad desde la primera aplicación", explican las expertas del departamento de formación de Secretos del Agua.
Es decir, no actúan por oxidación, sino que se depositan sobre la superficie del cabello. Ahora bien, el estilista Lorente recuerda que: "No penetran igual que un tinte tradicional. Además, cambian bastante la textura del pelo".
Quién sí y quién no debería plantearse una decoloración con barros
Los barros pueden ser una buena alternativa si buscas un acabado natural, tienes el cuero cabelludo sensible, el cabello fino o pocas canas.
- Belleza consciente: están especialmente indicados para personas que entienden la belleza como una extensión de su bienestar. "Quienes buscan fórmulas más puras, respetuosas y alineadas con un estilo de vida consciente encuentran en los barros una alternativa coherente", aseguran desde Secretos del Agua.
- Acabado natural: "Los recomiendo a personas que buscan un acabado natural y no quieren cambios radicales. También en casos de pocas canas o tonos oscuros", aconseja David Lorente.
- Cuero cabelludo sensible: están especialmente indicados en cueros cabelludos sensibles, cabellos finos o debilitados porque aportan cuerpo y densidad, y en personas con sensibilidad a las coloraciones tradicionales.
Ahora bien, no son una buena opción si buscas cambios importantes, quieres aclarar tu cabello o buscas eliminar reflejos: "Los barros no están concebidos para transformaciones extremas ni para resultados completamente uniformes desde la primera aplicación. Aquellas personas que buscan aclaraciones intensas o acabados muy técnicos y precisos pueden necesitar otro tipo de servicio (coloración química). Los barros invitan a un proceso más gradual, más respetuoso y profundamente personalizado", aclaran desde Secretos del Agua.
Algo más: "Muchos barros tienden a dejar reflejos rojizos o anaranjados, y luego corregir eso requiere química. Además, en cabellos más gruesos o rizados pueden resecar y dar sensación de rigidez", advierte el estilista Lorente.
Qué ventajas tienen los barros capilares para teñir el pelo
Ambos expertos coinciden en que los barros capilares para teñir el pelo aportan un acabado muy natural, mucho brillo y una mayor sensación de densidad. La gran diferencia entre ellos y el tinte convencional reside en su filosofía de acción: "No transforman de forma agresiva, sino que acompañan al cabello potenciando su propia belleza. Esto se traduce en una melena con más densidad, brillo y movimiento, sin comprometer su integridad. Además, respetan profundamente el cuero cabelludo, convirtiendo el proceso de coloración en una experiencia mucho más amable y equilibrada", aseguran desde Secretos del Agua.
Es más, para estos expertos, más allá del color, los barros actúan como un auténtico tratamiento de bienestar capilar. "Purifican, equilibran y revitalizan el cuero cabelludo, mientras fortalecen la fibra desde el exterior. El cabello recupera cuerpo, textura y luminosidad, y con el uso continuado se percibe más sano, y lleno de vida", apuntan desde Secretos del Agua.
Estos efectos parecen notarse especialmente en los cabellos finos: "Engrosan al fibra y dan volumen. Es un efecto muy visible desde el principio en el pelo fino, que parece más denso y con más cuerpo", añade David Lorente. Y también se dice que tienen capacidad remineralizante, ayudan a equilibrar el pH, regular el sebo, estimular la microcirculación, y consiguen que el cabello crezca más fuerte.
Qué 'peros' tienen los barros capilares para teñir el pelo
Surgen dos importantes dudas: ¿Realmente pueden cubrir las canas? Y, ¿duran tanto como un tinte convencional?
- Respecto a lo primero, los expertos coindicen en que sí, pero con sus matices: "Sí, aunque desde un enfoque distinto. Los barros no buscan ocultar la cana de manera uniforme, las convierten en reflejos multitonales, integrándolas con elegancia en el conjunto del cabello. El resultado es un juego de matices y reflejos que aporta profundidad y naturalidad, alejándose del efecto bloque", explican desde Secretos del Agua. Por su parte, David Lorente advierte que, aunque cubren las canas, no lo hacen de forma tan uniforme como un tinte convencional. "La cobertura es más suave y depende mucho del tono. Con los lavados, las canas se van aclarando poco a poco", advierte.
- En cuanto a la segunda duda, lo cierto es que pierden intensidad con los lavados: "Al tratarse de un color superficial, la duración es menor que en un tinte de oxidación. Es un resultado más progresivo. Además, no aclaran el cabello, pueden condicionar cualquier trabajo químico posterior y el resultado depende mucho del tipo de pelo", revela el estilista Lorente. Su duración suele situarse entre las tres y las cinco semanas. Eso sí, "lo más destacable es cómo se desvanece: sin cortes bruscos ni efecto raíz marcado, manteniendo siempre una apariencia armónica y cuidada", aseguran desde Secretos del Agua.
Por concluir, es fundamental entender que los barros implican personalización: "Es un proceso diferente al tinte convencional que requiere un buen diagnóstico previo y especializado para cada cliente. Y es importante acudir a profesionales especializados para asegurarnos una correcta formulación y aplicación", concluyen las expertas de Secretos del Agua.








