Si te ha picado un mosquito tigre, hay muchas probabilidades de que haya nacido a menos de 400 metros de tu casa. Lo sorprendente es que para hacerlo no necesita charcas, lagos ni grandes acumulaciones de agua. Le basta con un plato bajo una maceta, un juguete olvidado en el jardín o un pequeño sumidero con agua estancada. Esa extraordinaria capacidad de adaptación explica por qué el mosquito tigre se ha convertido en uno de los insectos más molestos del verano en España. Mikel Bengoa, doctor en Entomología y responsable del área de control del mosquito en Anticimex, empresa especializada en control de plagas y salud ambiental, nos revela los errores más comunes que favorecen su proliferación y cómo evitar que se instale en nuestro entorno.
¿Por qué el mosquito tigre se ha expandido tanto en España en tan pocos años?
Hay dos factores que han afectado claramente a la expansión tan rápida del mosquito tigre en España, y en el resto del mundo. El primero es su capacidad de criar en pequeñas acumulaciones de agua que le ofrecemos inconscientemente. Un ejemplo pueden ser los platos de las macetas, las jardineras hidropónicas o los sumideros de nuestras terrazas. El segundo factor sería su agresividad e insistencia a la hora de alimentarse sobre nosotros, de picarnos. Las hembras de los mosquitos tigre nos persiguen para alimentarse, y es muy común que entren de polizones indeseados en nuestros vehículos. De esta manera, una hembra llegará a un nuevo territorio, alimentada de nuestra sangre y con una gran variedad de lugares con agua donde depositar sus huevos.
Si nos pica un mosquito tigre, este habrá nacido a menos de 400 metros.
¿Qué zonas de España están ahora mismo más afectadas y cuál es el motivo principal?
Las primeras zonas donde se introdujo el mosquito tigre en España son las que más afectadas se encuentran en la actualidad. Barcelona, Valencia, Baleares y Málaga son los principales territorios donde encontramos más densidad de mosquitos y durante más tiempo del año. Pero también hay zonas de España donde se están expandiendo con gran rapidez y donde alcanzan densidades muy altas. Y es que únicamente necesita un barreño de agua, un imbornal o cualquier recipiente con agua para desarrollarse rápidamente, alcanzando densidades altísimas en zonas muy concretas. Si nos pica un mosquito tigre, este habrá nacido a menos de 400 metros. En Anticimex realizamos planes municipales de control de mosquito tigre en varios municipios de toda España, así como programas de vigilancia autonómicos, y constatamos año tras año cómo este mosquito se está expandiendo tanto en territorio como en temporalidad; cada vez está activo más días al año.
¿Cuáles son los errores más comunes en casa que favorecen la proliferación del mosquito tigre?
Sin duda, el error más común es tener platos de macetas que tienen agua de manera constante. Podemos tener platos en las macetas para mejorar el riego, pero hay que vigilar que esta agua no permanezca más de 4 días. Si una planta tiene agua en el plato, es que no necesita más agua. Es muy habitual que los riegos por goteo de las macetas se fijen con la necesidad de agua de la planta que recibe más sol, pero a la planta que está a la sombra le llegará la misma cantidad de agua, que quedará acumulada. También es muy común encontrar focos de cría de mosquitos tigre en los sumideros de la terraza, o incluso en papeleras o juguetes que pueden estar desperdigados en el jardín. La hembra de mosquito tigre tiene una capacidad increíble para encontrar lugares recónditos, crípticos, donde el agua se quede retenida durante más de 7 días. Los mosquitos no crían en el barro o en zonas húmedas; necesitan agua líquida durante toda su fase larvaria.
¿Basta un pequeño cubo, un plato de maceta o un bebedero para que el mosquito tigre complete su ciclo reproductivo en solo una semana?
Exacto, una hembra de mosquito tigre lo va a encontrar y, en función de la cantidad de agua que ella considere que hay y de los huevos de que disponga, depositará más o menos huevos. El mosquito tigre, a diferencia de otros mosquitos autóctonos como el Culex pipiens (nuestro mosquito común), deposita los huevos en diferentes lugares, a fin de aumentar las probabilidades de que sobrevivan algunas de sus crías. La densidad de larvas que encontramos en los focos de cría suele ser muy elevada, y es que en un imbornal de recogida de lluvia de los que hay junto a la carretera en las calles de nuestros municipios puede haber más de 2.000 larvas de mosquitos.
Si nos pican cosas durante el día por los tobillos, prácticamente podemos estar seguros de que los mosquitos tigres se están alimentando de nosotros.
¿En qué se diferencia el mosquito tigre de otros mosquitos más habituales en España?
El mosquito tigre es la especie de mosquito más fácil de identificar de las que tenemos en España. No hace falta tener un ojo experto de entomólogo (ciencia que estudia los insectos). Su color negro intenso y sus bandas blancas en las patas y el abdomen son fácilmente identificables a simple vista. Cuando matamos un mosquito tigre de un manotazo, podemos incluso ver esos patrones de bandas blancas y negras en la marca que deja en nuestra mano. La línea longitudinal blanca en el medio de su tórax (justo encima de su cabeza) es una característica única del mosquito tigre. El resto de especies en España principalmente son de un marrón pálido. Pero además de esta diferenciación morfológica, al mosquito tigre también se le puede reconocer por su comportamiento. Es un mosquito de actividad diurna, y nos va a picar principalmente en la zona de las piernas. Si nos pican cosas durante el día por los tobillos, prácticamente podemos estar seguros de que los mosquitos tigres se están alimentando de nosotros. Poniéndonos un poco más técnicos, su nombre científico también nos da muchas pistas de su comportamiento: Aedes en latín significa molesto, odioso, y albopictus significa pintado de blanco, así que Aedes albopictus, su nombre científico, describe perfectamente al mosquito tigre: un insecto molesto pintado de rayas blancas.
¿Qué riesgo real tiene para la salud pública como posible vector de dengue, zika o chikungunya, y hasta qué punto debemos preocuparnos?
El mosquito tigre es un vector eficaz de virus del dengue, zika y chikungunya, aunque su primo hermano, el Aedes aegypti, es un vector más competente aún. Existen planes nacionales y autonómicos de vigilancia y control de estos vectores, con programas de actuación cuando se detectan casos importados o autóctonos. Por lo tanto, la población puede estar tranquila, ya que las empresas de sanidad ambiental como Anticimex estamos muy vigilantes para hacer frente a cualquier brote que se registre mediante actuaciones rápidas y coordinadas con todos los agentes implicados.
¿Qué medidas preventivas funcionan mejor en hogares, jardines y comunidades de vecinos para frenar su presencia durante los meses de mayor actividad?
Localizar y retirar los acúmulos de agua es la primera y principal acción que todos podemos realizar en nuestro entorno. Si no hay agua, no hay larvas de mosquito tigre. La eficacia de esta medida se ve a los 7 días, y son acciones que perduran en el tiempo. Pero no todos los puntos de cría se pueden retirar, por lo que en esos casos hay que recurrir a tratamientos larvicidas con productos específicos (y a ser posible biológicos). Si los mosquitos tigres ya han nacido, el uso de trampas específicas para su captura, o el uso de telas mosquiteras que eviten su entrada en nuestras casas son unas medidas bastante efectivas. Y únicamente en casos extremos, se podría llegar a realizar tratamientos adulticidas perimetrales, teniendo en cuenta que cualquier tratamiento de este tipo tiene una toxicidad. Por ello, lo mejor es contar con empresas especializadas (aquellas inscritas en los registros oficiales), que puedan implantar programas de control integrado de insectos con total seguridad y minimizando el impacto en el medio ambiente, como los que realizamos en Anticimex.
Si te pica un mosquito tigre, ¿qué debes hacer?
Aunque cueste, lo mejor es no rascarse. Hay que "olvidarse" de esa picadura, y seguramente en pocos minutos la picazón se habrá pasado. Cuando un mosquito nos pica, lo primero que hace es introducirnos su saliva, que contiene un cóctel de sustancias, como vasodilatadores, analgésicos o anticoagulantes, que facilitan la ingesta de sangre. Nuestro cuerpo hace una reacción alérgica a esa saliva, haciendo que las células de la epidermis se hinchen para evitar que la saliva entre por presión osmótica, comprimiendo las terminaciones nerviosas y provocando esa sensación de picor. Lo que conseguimos al rascarnos es expandir esa saliva, y levantarnos células de la epidermis, por donde pueden entrar bacterias, produciéndonos infecciones. Si nos pica mucho, podríamos aplicar frío a la picadura, con un hielo o con agua. También el uso de bálsamos que podemos encontrar en tiendas y farmacias es efectivo para aliviar esa sensación de picor. En casos extremos puede ser necesario el acudir a un centro de salud para recibir un tratamiento más especializado.
¿Puede afectar a los animales?
Sí, los mosquitos tigre pueden picar a animales, pero su principal fuente de alimentación somos los humanos con una gran diferencia, somos su sangre preferida. Hay estudios donde se ha encontrado que el 98% de la sangre de los mosquitos tigre capturados era de humanos, siendo la media de los estudios realizados en Europa del 84% en humanos, un 12% en otros mamíferos (perros, ratas y gatos principalmente) y un 4% en aves. Estos porcentajes para otras especies como el mosquito común Culex pipiens serían prácticamente al revés. Lo que no afecta a otros animales son las enfermedades arbovíricas transmitidas por el mosquito tigre; son exclusivas de humanos.
Si no quieres mosquitos, no tengas recipientes con agua.
¿Qué debería hacer una administración local para controlar eficazmente al mosquito tigre y por qué la concienciación ciudadana es tan importante como el tratamiento profesional?
Implantar en su municipio un Plan Municipal de Vigilancia y Control de Vectores sería la acción correcta para la administración local. Estos planes comienzan por el conocimiento del medio, realizando un diagnóstico de situación que nos permita identificar las especies de mosquitos presentes en el municipio y sus lugares de cría y de reposo. El siguiente paso sería llevar a cabo un plan de acción, que se ha de centrar en acciones larvicidas, ya que son acciones preventivas. A nivel municipal, Anticimex no recomienda el uso de tratamientos larvicidas, ya que implican muchos riesgos para las personas y para el medio ambiente, además de ser unas herramientas que generan rápidamente resistencias en los mosquitos, como ya se ha constatado en España.
Dentro de estos planes de acción, la concienciación ciudadana es un gran pilar, y más en el control del mosquito tigre. Los focos de cría en las vías públicas se centran en los imbornales, y aunque son muy prolíficos, no son muy abundantes. Dentro de las propiedades privadas se suele encontrar un gran número de focos de cría, y la única manera que los ayuntamientos tienen de llegar a esos focos es mediante la concienciación ciudadana. Anticimex tiene muy claro el mensaje que se ha de transmitir a la ciudadanía: Si no quieres mosquitos, no tengas recipientes con agua.








