El "accidente" de 1811 que convirtió Nueva York en un monumento solar: así es el Manhattanhenge


Durante apenas unos minutos y solo cuatro veces al año, el sol se alinea perfectamente con las calles de Manhattan, convirtiendo a la Gran Manzana en uno de los escenarios más espectaculares del atardecer.


Durante apenas unos minutos, el sol se alinea perfectamente con las calles de Manhattan y convierte Nueva York en una ciudad bañada por la luz dorada © Getty Images
29 de mayo de 2026 a las 15:12 CEST

¿Quién no ha soñado alguna vez con visitar Nueva York? Sus rascacielos, los taxis amarillos, Central Park, Times Square o esos atardeceres infinitos entre edificios forman parte del imaginario colectivo. La hemos visto tantas veces en películas y series que, aunque nunca hayas estado allí, da la sensación de conocerla de memoria.

Pero hay un fenómeno que transforma Manhattan en algo todavía más cinematográfico y espectacular y que muchos turistas desconocen por completo.

Durante apenas unos minutos, el sol se alinea perfectamente con las calles de Manhattan y convierte Nueva York en una ciudad bañada por la luz dorada © Getty Images
Durante apenas unos minutos, el sol se alinea perfectamente con las calles de Manhattan y convierte Nueva York en una ciudad bañada por la luz dorada

Se llama Manhattanhenge y ocurre solo cuatro veces al año, cuando la puesta de sol se alinea de forma casi perfecta con las calles de Manhattan, creando un impresionante efecto de luz dorada entre los rascacielos que atraviesa la isla de río a río.

Durante unos minutos, Nueva York parece convertirse en una especie de Stonehenge urbano improvisado. Y lo más curioso es que nadie diseñó la ciudad para que esto ocurriera.

¿Qué es exactamente Manhattanhenge?

El fenómeno recibe ese nombre por comparación con Stonehenge, el famoso monumento prehistórico inglés alineado con el Sol.

El término fue acuñado por el astrofísico Neil deGrasse Tyson, director durante años del Planetario Hayden del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.

Según explica el propio museo, Manhattanhenge se produce cuando la puesta de sol se alinea perfectamente con las calles transversales este-oeste de Manhattan, iluminando simultáneamente los dos lados de las avenidas y creando uno de los atardeceres urbanos más famosos del mundo.

El fenómeno ocurre cuando la puesta de sol coincide casi perfectamente con la inclinación de las calles transversales de Manhattan© Getty Images
El fenómeno ocurre cuando la puesta de sol coincide casi perfectamente con la inclinación de las calles transversales de Manhattan

Lo más increíble: Manhattan nunca fue diseñada para esto

Y aquí está la parte más fascinante de la historia.

La cuadrícula de calles de Manhattan no fue creada pensando en la astronomía ni en el Sol. En realidad, nació por motivos puramente prácticos y económicos.

En 1811, los comisionados encargados de organizar la expansión urbana de Nueva York diseñaron un plano rectilíneo pensado para dividir terrenos, facilitar construcciones y hacer más rentable el mercado inmobiliario.

Sin embargo, aquella cuadrícula quedó girada aproximadamente 29 grados respecto al norte verdadero, siguiendo la forma natural de la isla. Y esa pequeña inclinación accidental es precisamente la que provoca el fenómeno.

Si Manhattan estuviera perfectamente alineada con los puntos cardinales, el Manhattanhenge ocurriría durante los equinoccios. Pero no fue así.

La cuadrícula de Manhattan nunca fue diseñada para esto: la espectacular alineación solar es una coincidencia urbanística de hace más de 200 años© Getty Images
La cuadrícula de Manhattan nunca fue diseñada para esto: la espectacular alineación solar es una coincidencia urbanística de hace más de 200 años

¿Cuándo ocurre Manhattanhenge?

El espectáculo sucede cuatro veces al año.

Dos de esas fechas muestran el "medio sol" alineado con las calles y otras dos permiten ver el disco solar completo flotando entre los edificios justo antes de desaparecer sobre el río Hudson.

Según el Planetario Hayden, en 2026 las fechas son:

  • 28 de mayo: medio sol alineado
  • 29 de mayo: sol completo alineado
  • 11 de julio: sol completo alineado
  • 12 de julio: medio sol alineado

El momento dura apenas unos minutos y depende muchísimo de que el cielo esté despejado.

El fenómeno de Manhattanhenge solo ocurre cuatro veces al año y atrae a miles de fotógrafos y curiosos a las avenidas de Nueva York© Getty Images
El fenómeno de Manhattanhenge solo ocurre cuatro veces al año y atrae a miles de fotógrafos y curiosos a las avenidas de Nueva York

¿Dónde se ve mejor Manhattanhenge?

No todas las calles sirven.

Los expertos recomiendan colocarse en avenidas amplias con vistas despejadas hacia Nueva Jersey y el río Hudson.

Las mejores calles para ver Manhattanhenge

  • Calle 14
  • Calle 23
  • Calle 34
  • Calle 42
  • Calle 57

Las más famosas suelen ser la 34 y la 42 porque el Empire State Building y el Chrysler Building ayudan a crear una imagen todavía más cinematográfica.

También puede observarse desde:

  • Tudor City Overpass
  • Hunter’s Point South Park, en Queens
Las calles 14, 23, 34, 42 y 57 son algunos de los puntos más famosos para contemplar Manhattanhenge al atardecer© Getty Images
Las calles 14, 23, 34, 42 y 57 son algunos de los puntos más famosos para contemplar Manhattanhenge al atardecer

¿Por qué Manhattanhenge se ha vuelto tan famoso?

Porque reúne tres cosas que internet adora: Nueva York, fotografía y un fenómeno que parece casi imposible.

Cada año, miles de personas salen a las calles media hora antes del atardecer para intentar captar el momento exacto en el que el Sol queda perfectamente enmarcado entre los rascacielos.

Las imágenes se han convertido en un clásico de Instagram y TikTok, y muchos fotógrafos consideran Manhattanhenge uno de los mejores atardeceres urbanos del planeta.

¿Solo ocurre en Nueva York?

No exactamente.

Fenómenos parecidos existen en otras ciudades con calles rectas y cuadrículas urbanas similares, como Chicago, Toronto o Baltimore.

Incluso tienen nombres propios:

  • Chicagohenge
  • Torontohenge
  • Baltimorehenge

Pero los expertos coinciden en que Manhattan es especial por varios motivos: la altura extrema de sus edificios, la anchura de las calles y la vista despejada hacia el río Hudson hacen que el efecto visual sea mucho más espectacular.