El taxi es uno de los medios de transporte más reconocibles del planeta. Puedes coger uno en Madrid, Dublín o Buenos Aires, pero su apariencia cambia mucho según el lugar. Aunque en España solemos asociarlos al color blanco, lo cierto es que los taxis tienen colores muy distintos en cada ciudad, y esto responde a motivos históricos, decisiones administrativas e incluso estrategias de visibilidad urbana.
Desde los icónicos taxis negros de Londres hasta los amarillos de Nueva York, cada color tiene su propia historia.
¿Por qué los taxis son blancos en España?
En la mayor parte de España, el blanco es el color predominante de los taxis. Esta elección no es casual y responde a razones prácticas:
- Refleja mejor la luz solar, reduciendo la temperatura interior.
- Mejora la visibilidad en carretera, por contraste con el asfalto.
- Es más económico de mantener y reparar.
Sin embargo, no todas las ciudades siguen esta norma.
En España, en general, los taxis son de color blanco, pero hay excepciones por ejemplo en Barcelona o Teruel
Casos diferentes dentro de España
- En Barcelona, los taxis son negros y amarillos, una combinación que se consolidó en torno a la Exposición Internacional de 1929 para unificar tarifas y que hoy forma parte de la identidad visual de la ciudad.
- En Teruel, predominan los taxis de color gris plata, una elección acordada localmente para diferenciarse del resto del país y transmitir una imagen más elegante.
Colores de los taxis en el mundo
En muchas ciudades, el taxi no solo es un medio de transporte, sino también un símbolo cultural. Estos son algunos ejemplos destacados:
- Nueva York: amarillo
Eligió el amarillo en 1915 porque era el color más visible a distancia, una decisión basada en estudios de percepción visual. Un tono bien reconocible en el imaginario colectivo cuando pensamos en la Gran Manzana. - Londres: negro
En la capital británica son todo un icono urbano sus famosos black cabs. Hoy ya no hay tanta uniformidad y conviven con versiones modernas y vehículos completamente vinilados para publicidad. - Hong Kong: rojo
Es el color predominante, aunque existen variaciones según la zona. - Tokio: varios colores
Los taxis negros suelen asociarse a compañías tradicionales, mientras que los verdes o amarillos suelen ser más económicos. - Ciudad de México: rosa y blanco
Este esquema se introdujo para mejorar la visibilidad y la seguridad. - Bangkok: colores variados
Rosa, verde, azul… cada color suele indicar la compañía del taxi.
Curiosidades de los taxis en el mundo
Más allá del color, el mundo del taxi está lleno de detalles interesantes:
- En España, desde 2018, los taxis y vehículos con conductor llevan matrícula trasera azul para diferenciarse de los coches particulares.
- En Londres, los taxistas deben superar de forma obligatoria el exigente examen conocido como The Knowledge, que puede requerir años de preparación. Exige memorizar todas las calles, rutas y puntos de interés dentro de un radio de aproximadamente 6 millas desde Charing Cross, el centro simbólico de la ciudad. Según Transport for London, los aspirantes deben aprender 320 rutas oficiales, además de los lugares relevantes situados alrededor de cada una de ellas
- En Nueva York, las licencias de taxi (medallions) llegaron a superar el millón de dólares antes de la irrupción de plataformas como Uber.
- En Japón, muchas puertas traseras de los taxis se abren automáticamente, una característica muy llamativa para los turistas.
- En ciudades como Dubái, el color del techo del taxi puede indicar la empresa operadora.
Un gesto universal para pedir un taxi
Aunque no haya unidad en los tonos, sí que hay un gesto universal en relación a este medio de transporte: levantar la mano cuando ves que se aproxima. Sigue siendo, a día de hoy, un lenguaje universal: simple, visible y eficaz incluso sin compartir idioma. Su origen se remonta a los años 20 y 30, cuando los taxis empezaron a multiplicarse y era necesario “hacerse ver” entre el tráfico. Funciona porque combina tres claves universales: visibilidad, intención clara y una simplicidad gestual que trasciende culturas.
En ciudades como Nueva York, Londres, Ciudad de México o Bangkok continúa siendo la forma más rápida de detener un vehículo libre, aunque algunas capitales como Tokio, París, Ámsterdam o Berlín, han limitado esta práctica y prefieren que se tomen los taxis en las paradas oficiales.
Además, no podemos perder de vista que la irrupción de las apps ha cambiado la escena y muchas personas piden los taxis a través de las nuevas tecnologías.
En un mundo donde el transporte evoluciona rápidamente, los taxis siguen siendo un símbolo reconocible, práctico y, en muchos casos, parte del atractivo turístico de cada destino.






