La hostelería cambia sus reglas para proteger a los trabajadores del calor: así es como afectará a las terrazas


Más sombras, posibles cierres en las horas de más calor... el objetivo de la nueva normativa es adaptar las condiciones de seguridad de los trabajadores


turistas en una terraza en la Plaza Mayor de Madrid© Getty Images/Glowimages RF
27 de abril de 2026 a las 15:02 CEST

Llega el calor y las terrazas se llenan... y lo hacen cada vez antes en el calendario. La razón son las altas temperaturas que hacen acto de aparición cada vez antes en España y los veranos se hacen muy cuesta arriba en muchos puntos del país. Las olas de calor se repiten a lo largo de los meses estivales, con varios días consecutivos superando la cifra de 40 º. Un escenario que pone en el punto de mira las condiciones laborales de sectores expuestos a estas temperaturas tan difíciles de sobrellevar, como es el caso de los profesionales que trabajan en la hostelería.

Paradójicamente, estamos ante un sector, el de la hostelería, que vive su temporada alta justo cuando el calor aprieta más. Miles de trabajadores, muchos contratados solo para cubrir la demanda estival, realizan su jornada en cocinas sin climatización adecuada o en terrazas convertidas en auténticos hornos. Ante esta realidad, sindicatos y patronal han decidido actuar.

El pasado 13 de abril de 2026, FeSMC‑UGT, CCOO Servicios, Hostelería de España y CEHAT firmaron la modificación del 'VI Acuerdo Laboral de ámbito Estatal de Hostelería' (ALEH). El objetivo: adaptar el marco laboral a un clima que ya no responde a los patrones del pasado e incorporar, por primera vez, medidas específicas para proteger a los empleados frente al calor extremo. Estas medidas se activan cuando la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) emite alertas naranjas o rojas y forman parte de los nuevos protocolos de prevención de riesgos climáticos.

Sindicatos y patronal han llegado a un acuerdo para tratar de garantizar la seguridad laboral de los empleados de hostelería

Un cambio normativo motivado por las condiciones climáticas

Una de las medidas es obligar a las empresas a actuar ante alertas meteorológicas adversas, especialmente durante episodios de calor extremo. Esto supone que los negocios deberán valorar si sus empleados pueden trabajar en condiciones seguras. En el caso de que no sea así, se procederá a reducir la actividad o incluso puede ser suspendida temporalmente.

Lo cierto es que esta medida afecta de lleno a las terrazas, uno de los símbolos del verano español. A partir de ahora, si un establecimiento no cuenta con sombras suficientes, ventilación adecuada o sistemas de refrigeración, no podrá prestar servicio en el exterior durante las horas más críticas del día. En la práctica, esto implica su cierre mientras dure la situación de riesgo.

Terrazas de Lavapiés, Madrid
Terrazas de Lavapiés

Qué cambia exactamente en relación con las terrazas

Como decíamos, los cambios afectan de forma directa al trabajo en exteriores, especialmente en terrazas, por su exposición al calor:

Cierre obligatorio en episodios de calor extremo

Cuando la AEMET emita alertas naranjas o rojas por altas temperaturas, los negocios deberán reducir o suspender la actividad en exteriores si no pueden garantizar condiciones seguras. Como anticipábamos, esto implica que las terrazas deberán cerrarse temporalmente durante las horas de mayor riesgo.

Evaluación previa de las condiciones

Los establecimientos están obligados a evaluar si es seguro trabajar en terrazas durante episodios de calor. En el caso de que no sea así, deben actuar de inmediato. La decisión no depende del criterio del empresario, sino de las alertas oficiales que lance la AEMET y de la capacidad real del local para proteger a su plantilla.

Requisitos mínimos para mantener la terraza abierta

Para poder seguir operando en exterior durante calor intenso, las terrazas deben contar con:

  • Contar con espacios de sombra suficientes (utilizando toldos, pérgolas, estructuras estables).
  • Ventilación o sistemas de refrigeración que reduzcan la temperatura a niveles seguros.
  • Medidas de hidratación y pausas para los trabajadores.

Si estos elementos no existen o no son suficientes, el servicio exterior debe interrumpirse.

Medidas alternativas antes del cierre

El acuerdo establece que, eso sí, el cierre es el último recurso. Antes, las empresas deben intentar:

  • Adaptar horarios para evitar las horas centrales del día.
  • Reorganizar turnos para limitar la exposición.
  • Reducir el tiempo de permanencia en exterior.
  • Garantizar hidratación y ropa adecuada.

Las alertas que lance la AEMET serán fundamentales a la hora de tomar las medidas que correspondan

Los locales se enfrentan a sanciones si no cumplen la normativa

Los empresarios del sector han de tomar nota de estas medidas, pues si no, pueden enfrentarse a sanciones de la Inspección de Trabajo, en el caso en que obliguen a sus empleados a trabajar en dichas condiciones, sobre todo en el caso de que esta situación coincide con alertas oficiales de nivel alto. Dichas sanciones pueden ser superiores a 50.000 euros en los casos más graves. Además, el trabajador tiene derecho a negarse a realizar tareas peligrosas sin sufrir represalias.

Un sector en transformación

Con la implementación de esta medida, el sector de la hostelería se enfrenta así a un reto doble: proteger a sus trabajadores y adaptarse a un clima que ya no responde a los patrones del pasado. La modificación del ALEH supone un paso adelante en la prevención de riesgos laborales, pero también abre un debate más amplio sobre cómo deben reorganizarse los horarios, los espacios y la propia cultura del trabajo en un país donde el calor extremo será cada vez más habitual.

Mientras tanto, las terrazas, lugar de encuentro y símbolo de la vida social española, tendrán que reinventarse para seguir siendo un espacio seguro tanto para quienes las disfrutan como para quienes las hacen posibles.