Rebeca Toribio ya tiene a su pequeña en brazos. La empresaria, fundadora del restaurante Superchulo, ha anunciado el nacimiento de su primera hija a través de sus redes sociales, donde ha compartido varias fotografías tomadas en el hospital, algunas de ellas junto a la recién nacida, y cada una de ellas está acompañada de un significativo texto. La empresaria llevaba una semana sin publicar nada en sus redes sociales y ahora sabemos el verdadero motivo de su ausencia.
Ha sido también en una de esas imágenes donde ha desvelado el nombre de la recién nacida y el momento en el que llegó al mundo: Malena nació el 1 de noviembre, a las 19:06 horas. La instantánea está acompañada de unas bonitas palabras que le dedica a su hija: "Ya estás aquí y ahora solo quiero cuidarte". Entre las fotografías hay otra especialmente tierna, en la que Rebeca aparece con su pequeña dormida plácidamente en brazos. "Por siempre", escribe acompañada de un emoticono de una estrella y un corazón.
En las últimas semanas, Rebeca había ido compartiendo cómo se preparaba para recibir a su hija. La maleta del hospital, la ropita de la pequeña y los tuppers de comida casera ya estaban listos para cuando llegara el gran día. "Nueve meses, muchos cambios y lo único que pienso es que ojalá los 19 kilos se conviertan en lechita para mi bebé", escribía hace un par de semanas. La cuenta atrás había comenzado y quería tenerlo todo preparado.
Sin embargo, el nacimiento ha llegado acompañado de un torbellino de emociones que Rebeca todavía está asimilando. "Una semana para procesar todo lo que ha sucedido y aquí sigo sin poder casi escribir sobre ello", ha contado en sus stories.
Los mensajes de felicitación no se han hecho esperar. Entre quienes han querido darle la enhorabuena están las influencers Meriloves y Noemí Navarro, Noemimisma, o la actriz Paula Echevarría, que le ha dedicado unas bonitas palabras:. “¡Enhorabuena, Rebe! Ya tienes una compañera para toda la vida”.
La llegada de Malena pone el broche a unos meses especialmente importantes para la empresaria, que anunció su embarazo el pasado mes de abril. Entonces acompañó la noticia con una fotografía en la que aparecía sosteniendo una prueba de embarazo y unas palabras con las que explicaba también su ausencia durante un tiempo de las redes sociales: "Voy a ser mami (si Dios quiere y todo va bien)". Compartió además una ecografía y una nota manuscrita de su familia, que había recibido la noticia con enorme ilusión. "Dicen que Dios tiene un sueño y el mío se ha hecho realidad. ¡Te amo, bebé de la tía!", podía leerse en el mensaje.
Un camino marcado por decisiones importantes
En los meses siguientes, Rebeca habló abiertamente de lo que había supuesto para ella este embarazo. Durante una entrevista con ¡HOLA! el pasado mes de mayo, explicó que la pérdida de una gestación anterior había sido una experiencia muy dolorosa, que la llevó a parar y a replantearse muchas cosas. Aquel proceso de duelo, unido a una etapa de cambios personales y a un acercamiento a la fe, terminó impulsándola a tomar decisiones importantes sobre cómo quería vivir la maternidad.
Una de ellas fue emprender una nueva vida lejos de la ciudad. Poco después de quedarse embarazada, la empresaria decidió trasladarse al campo para que su hija creciera en contacto con la naturaleza y cerca de su familia. También explicó que había optado por afrontar esta etapa como madre soltera, sin sentir la necesidad de comenzar una nueva relación sentimental. Su prioridad era prepararse para la llegada de la pequeña y construir un hogar en el que se sintiera acompañada por los suyos.
Esta nueva etapa llegaba después de su ruptura con Miguel Ángel Silvestre, con quien mantuvo una relación de alrededor de dos años. La noticia de su separación se conoció en junio de 2025 y, desde entonces, Rebeca ha ido compartiendo algunas de las transformaciones que estaba viviendo, tanto en lo personal como en su manera de entender el futuro.
Una nueva vida en el campo
El pasado agosto, con motivo de su 32 cumpleaños, la empresaria compartió varias fotografías en las que presumía de embarazo. En una de ellas posaba en plena naturaleza, mientras que en otra mostraba una ecografía de su bebé, a la que llamaba cariñosamente "baby M", inicial del nombre de la pequeña. Por entonces, ya llevaba más de un mes instalada en su nueva casa en el campo y reconocía que estaba aprendiendo a disfrutar de las cosas , más sencillas. "Estoy aprendiendo a ser feliz con las cosas sencillas y pequeñas de la vida. Estar rodeada de mi familia, crear poco a poco mi hogar en el campito y preparar mi casa para la baby me hace feliz y no necesito más", escribía entonces. Ahora con su niña en brazos comienza una nueva aventura para la que ha estado preparándose durante meses.










