Sandra Barneda y Pascalle Paerel ya se han casado. La periodista y la empresaria holandesa se han dado el 'sí, quiero' tras cuatro años y medio de discreta relación en una emotiva ceremonia civil que ha tenido lugar este sábado, 10 de octubre, en Candeleda (Ávila), rodeadas de familiares y amigos. Entre ellos, numerosos rostros de la pequeña pantalla, en especial de Mediaset, que no han querido perderse el gran día de la presentadora.
"Me apetece mucho y me ha hecho mucha ilusión que me inviten", ha confesado Jorge Javier Vázquez a los medios congregados en las inmediaciones del recinto donde ha tenido lugar la boda. "Sandra, muchísimas gracias por invitarnos este día. Te deseamos lo mejor", ha expresado el presentador antes de la celebración. Marta Torné, otra de las invitadas al enlace, ha enviado un mensaje similar. A la pareja solo le desea "muchísima felicidad".
Por su parte, Ion Aramendi, quien ha acudido junto a su mujer, María Amores, ha asegurado que Sandra está "felicísima". "Está en uno de los mejores momentos personales y profesionales de su vida", ha afirmado el presentador de La tarde se mueve.
Una boda íntima, emotiva y con una segunda parte
A la lista de invitados también se ha sumado Verónica Dulanto, quien vaticinaba una celebración "espectacular". "Solo con saber un poco la historia de Sandra y Pascalle, sé que van a hacer una boda donde lo vamos a pasar bomba. Son almas gemelas", ha expresado la periodista, quien también ha adelantado que la fiesta continuará este domingo, 11 de octubre, con la celebración de una postboda.
Aunque la mayoría de estas personalidades de la pequeña pantalla ha dedicado unas palabras a Sandra Barneda, Xuso Jones ha querido deshacerse en halagos hacia Pascalle Paerel: "Es espectacular y la conozco en persona, es maravillosa". Un mensaje similar ha pronunciado Bea Archidona en un breve encuentro con los medios: "Sandra está feliz desde hace tiempo, está plena. Lo tiene todo: belleza, amor, trabajo. Es una mujer estupenda, una compañera maravillosa y yo la quiero muchísimo. Y a Pascalle, en consecuencia, también".
Entre los invitados también ha destacado la presencia de la actriz Elia Galera, que ha desvelado algunos detalles de la celebración: "Va a ser una fiesta íntima, emotiva, divertida y mañana hay más".
Sandra y Pascalle vestidas de novias
En torno a las 13:00 horas, Sandra Barneda ha hecho su entrada del brazo de sus padres, Miguel y Blanca. Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia en el que, además, ha quedado al descubierto el secreto mejor guardado de toda boda: el look nupcial. La presentadora de Telecinco ha elegido un diseño a medida de Alvarno, la firma de sus amigos Arnaud Maillard y Álvaro Castejón. La periodista ha deslumbrado con un diseño de inspiración disco y setentera, que ha combinado con unas zapatillas en color negro.
Sandra Barneda, emocionada, ha esperado en el altar a Pascalle Paerel, quien ha llegado del brazo de su padre, Pawl, con un vestido de cuello halter de estructura asimétrica y con una capelina que nace de la nuca, firmado por Rosa Clará. La empresaria holandesa ha completado su look nupcial con un velo de tul de seda de tres metros y medio y unos elegantes stilettos blancos.
Durante la ceremonia, Sandra y Pascalle han permanecido de cara a los invitados, como muestra su primera imagen vestidas de novias, que ha publicado ¡HOLA!
Su historia de amor
Con su preciosa boda en Candeleda, la pareja ha puesto el broche de oro a una relación que comenzó hace algo más de cuatro años. Se conocieron a través de una aplicación de citas y, durante un tiempo, mantuvieron una relación a distancia, comunicándose a través de mensajes. Entonces, Sandra Barneda ponía rumbo a República Dominicana para grabar La isla de las tentaciones.
La distancia, sin embargo, no fue un problema. Tras el proyecto televisivo de Sandra, se reencontraron en París, un punto medio entre Madrid y Ámsterdam, que se convirtió en el escenario de su primera cita cara a cara. "Nos dimos un abrazo enorme y, desde ese instante, nunca nos soltamos", ha recordado Pascalle Paerel.






