El 12 de septiembre, la aclamada estrella de la música Céline Dion regresaba a los escenarios para quedarse, con su residencia en el Plenitude Arena de París, Francia. Tras su actuación en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de 2024, en la que interpretó desde lo alto de la Torre Eiffel la canción Hymne à l’amour, de Édith Piaf, la artista canadiense vuelve a la capital francesa con 26 conciertos, de los cuales ya ha completado siete hasta la fecha.
En el último de ellos se pudo ver a Georgina Rodríguez junto a sus hijas, que no quisieron perderse el regreso de la cantante canadiense a los escenarios. La influencer hispanoargentina viajó durante el fin de semana del sábado 26 y domingo 27 de septiembre a la capital francesa, acompañada de sus tres hijas, Eva María, Alana Martina y Bella Esmeralda. Unos días en los que pudo conectar con sus pequeñas a través de la música en directo de Céline Dion y disfrutar de una noche mágica e inolvidable.
'Gio' compartió en su cuenta oficial de Instagram un vídeo con algunos de los momentos más especiales de este viaje. Desde su estancia en el hotel Shangri-La Paris, con sus maravillosas vistas a la Torre Eiffel, hasta los momentos más íntimos del concierto. Una actuación que incluyó un repertorio de icónicas canciones como Because You Loved Me, If You Asked Me To, Flying On My Own y All by Myself. La modelo no pudo evitar emocionarse durante todo el espectáculo, pero especialmente cuando sonó My Heart Will Go On, el inolvidable tema de la película Titanic, que tiene un importante significado para ella.
La devoción familiar por Céline Dion
El fanatismo de la familia por Céline Dion viene de lejos. A principios de año, el pasado 15 de enero, Georgina Rodríguez publicaba en sus stories de Instagram un vídeo en el que mostraba con orgullo a la mediana de sus hijas, Alana, cantando. Y no interpretando cualquier canción: la pequeña sacó a relucir su lado más artístico entonando My Heart Will Go On, el icónico tema de la artista canadiense a la que, por fin, han podido escuchar este pasado fin de semana.
En las imágenes publicadas en enero, se podía ver a Alana de espaldas, con la melena recogida y sentada en uno de los bancos del gimnasio de su casa. En la mano sostenía un teléfono móvil, aparentemente para seguir la letra de la famosa canción. Sin prestar demasiada atención a su madre, que la grababa, la primera hija biológica en común de Georgina y Cristiano interpretaba el éxito de Céline Dion en un perfecto inglés, con mucho sentimiento y tratando de entonar como lo hace la estrella canadiense.
Un regreso por todo lo alto
Ahora, Céline Dion ha regresado a los escenarios en medio de la rara y compleja enfermedad que padece, protagonizando un retorno extraordinario y consiguiendo un rotundo sold out. Este histórico regreso se ha convertido en uno de los acontecimientos más esperados y demandados del mundo de la música.
Las 26 fechas anunciadas de su residencia, Céline Dion Paris, que incluyen 16 conciertos en septiembre y octubre de 2026 y otros 10 añadidos para mayo de 2027, se han vendido por completo. Más de nueve millones de fans se registraron en la preventa de entradas para intentar hacerse con una de las 480.000 localidades disponibles. Las entradas oficiales se agotaron en cuestión de horas.
La diva canadiense ha protagonizado así uno de los regresos más emotivos de la música pop. Tras mantenerse alejada de los escenarios desde 2020 debido al síndrome que padece, su vuelta a los directos supone también un nuevo capítulo en su trayectoria, marcado por la superación y la emoción de volver a encontrarse con su público. Y, en esta ocasión, la música de Céline Dion ha vuelto a unir a varias generaciones: también a Georgina Rodríguez y sus hijas, para quienes escuchar en directo a la artista ha supuesto hacer realidad una ilusión que Alana ya había adelantado meses atrás desde el gimnasio de su casa, cantando My Heart Will Go On. Un recuerdo familiar que, ahora, queda ligado para siempre a esta nueva etapa de la cantante canadiense.






